Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He probado este juego de puntales en varios Honda BR-V de la generación DG1/DG2 y la impresión general es la de un recambio sencillo, orientado a recuperar la sujeción y la asistencia de apertura del portón trasero. Se suministran dos unidades de 570 mm, una para cada lado, algo importante en este tipo de sustitución: cambiar únicamente el amortiguador más fatigado suele dejar un reparto de esfuerzos desigual y puede provocar torsiones o movimientos irregulares del portón.
En un Honda BR-V de 2017 con algo más de 100.000 kilómetros, los puntales originales ya no mantenían el portón completamente elevado, especialmente durante las mañanas frías. Tras instalar el juego completo, el portón quedó estable en posición abierta y el acceso al maletero resultó más cómodo. En otro BR-V de 2020, utilizado a diario para transportar compras y equipaje, el funcionamiento fue igualmente uniforme, sin rebotes apreciables ni descensos inesperados.
Calidad de fabricación y materiales
La combinación de aluminio, acero inoxidable y fibra de carbono ofrece un conjunto ligero y resistente a la corrosión superficial. El acabado exterior resulta correcto para una pieza que permanece expuesta a humedad, polvo y cambios de temperatura en la zona trasera del vehículo. En la inspección previa al montaje no observé deformaciones en los cilindros ni daños en los extremos de fijación.
Lo más importante en un puntal no es únicamente el material exterior, sino la precisión con la que trabajan el vástago, las juntas y los anclajes. El movimiento debe ser progresivo, sin puntos duros ni holguras laterales. En las unidades instaladas, la extensión fue regular y ambos lados actuaron de forma bastante equilibrada.
Frente a algunos recambios económicos de un solo puntal o de procedencia genérica, este kit tiene la ventaja de incluir las dos unidades con la misma especificación. Como aspecto mejorable, habría sido útil disponer de una identificación más visible en cada amortiguador para facilitar la comprobación de longitud y aplicación antes del montaje.
Montaje y compatibilidad
La instalación es relativamente sencilla para quien tenga experiencia realizando trabajos básicos en el vehículo, pero debe hacerse con el portón perfectamente sujeto. Nunca recomiendo desmontar los puntales antiguos sin colocar antes un apoyo firme, ya que el portón del BR-V tiene un peso considerable y puede caer de forma brusca.
Antes de montar, comprobé tres puntos: longitud total de 570 mm, ubicación en el portón trasero y geometría de los anclajes. También es imprescindible confirmar que el vehículo corresponde a la carrocería Honda BR-V DG1/DG2 de los años 2016 a 2021. Las unidades destinadas a otros mercados pueden presentar pequeñas diferencias en soportes, rótulas o sistema de cierre.
El procedimiento práctico consiste en retirar un puntal cada vez, mantener el portón asegurado y colocar el nuevo en la misma orientación que el original. No conviene forzar el cilindro, doblarlo ni presionarlo con las manos. Las fijaciones deben quedar completamente asentadas y sin tensión lateral. Después de instalar el segundo lado, abrí y cerré el portón varias veces para comprobar que no existían roces, ruidos metálicos o desplazamientos anómalos.
La cerradura eléctrica es un punto que debe distinguirse de la asistencia de los puntales. Estos elementos ayudan a sostener y elevar el portón, pero el funcionamiento automático depende también del sistema eléctrico y del cierre instalado en el vehículo.
Rendimiento y resultado final
En condiciones normales, el portón mantiene una apertura estable y ofrece una resistencia progresiva al cerrarlo. En el BR-V de 2017, la mejora fue especialmente evidente en días fríos, cuando los amortiguadores antiguos perdían eficacia. El portón dejó de descender lentamente mientras se cargaba el maletero.
En el vehículo de 2020, utilizado con frecuencia en trayectos urbanos y con exposición habitual a lluvia, el resultado fue más silencioso que con los puntales desgastados. No aprecié vibraciones excesivas en la posición abierta ni diferencias claras de fuerza entre el lado izquierdo y el derecho.
No recomendaría, sin embargo, valorar estos puntales únicamente por la rapidez con la que sube el portón. Una apertura demasiado brusca puede castigar las bisagras, los anclajes y el propio panel trasero. Lo adecuado es que el movimiento sea firme, pero controlado.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Juego completo de dos unidades para sustituir ambos lados.
- Longitud definida de 570 mm.
- Compatibilidad orientada al Honda BR-V DG1/DG2 de 2016 a 2021.
- Funcionamiento progresivo y buena estabilidad del portón.
- Materiales adecuados para un componente expuesto a humedad y suciedad.
- Instalación posible sin modificar la carrocería.
Aspectos mejorables:
- Es necesario verificar cuidadosamente el mercado, el año y la carrocería antes de comprar.
- El kit no elimina por sí solo posibles problemas de cerradura eléctrica o cableado.
- Conviene revisar los anclajes originales antes de instalarlo, porque una rótula desgastada puede provocar holguras aunque el puntal sea nuevo.
- El manual debería incluir, de forma más destacada, un esquema de orientación y recomendaciones para sujetar el portón durante el desmontaje.
Para alargar su vida útil, mantendría limpios los vástagos, evitaría aplicar grasa sobre las zonas de deslizamiento y revisaría periódicamente que no haya fugas, corrosión o pérdida de fuerza. Ante cualquier caída del portón, lo prudente es sustituir el juego completo.
Veredicto del experto
Considero que estos puntales son una solución razonable para recuperar el funcionamiento del portón trasero de un Honda BR-V DG1/DG2 cuando los amortiguadores originales han perdido presión. Su principal valor está en que se suministran por parejas, con una longitud concreta y sin exigir modificaciones en el vehículo.
Los recomendaría para un reemplazo de mantenimiento en unidades de uso diario, siempre que se confirme la compatibilidad de los anclajes y la carrocería. No son un accesorio para improvisar: una instalación sin apoyo adecuado o con medidas incorrectas puede comprometer la seguridad del portón. Montados correctamente, ofrecen una mejora clara en estabilidad, comodidad y seguridad de uso del maletero.














