Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Los puntales de maletero son uno de esos recambios que casi nadie mira hasta que dejan de funcionar, y en un Civic Hatchback de la quinta generación (EG/EJ, 1992-1995) el problema es especialmente evidente: el portón empieza a caerse poco a poco, luego golpea la espalda al meter la compra y, en el peor de los casos, acaba cerrándose solo cuando menos lo esperas. Cuando un cliente llega al taller con ese síntoma, el cambio de ambos amortiguadores de gas resuelve el asunto en diez minutos, y eso es exactamente lo que ofrece este juego de la marca KUNSYOUKIM: dos puntales con la referencia original 74820SR3003, pensados para el portón trasero de las versiones hatchback enumeradas por el fabricante.
Me he encontrado con este tipo de recambio en varias unidades de Civic EG que hemos preparado en el taller, tanto en coches de uso diario con más de 250.000 km como en restauraciones ligeras de modelos Si y VX que sus dueños cuidan con esmero. En todos los casos, el punto de partida era el mismo: puntales originales vencidos después de décadas de servicio, con la típica pérdida de presión progresiva que hace que el portón no aguante la posición intermedia.
Calidad de fabricación y materiales
El cuerpo del puntal utiliza aluminio, un detalle relevante porque en esta generación de Civic los puntales montan una zona de fijación cercana al cristal y al paso de rueda trasero donde la humedad acumulada castiga los acabados menos nobles. Un cilindro de aluminio anodizado y extremos de acero inoxidable resisten mucho mejor ese entorno que los cuerpos pintados de gamas económicas genéricas, que en mi experiencia acaban picando en uno o dos inviernos. La junta del pistón es el otro punto crítico: si el sellado no es fino, la fuga de nitrógeno aparece pronto y el puntal pierde fuerza en cuestión de meses. Aquí la retención me ha parecido correcta tras meses de uso en un CX del 94 que trabaja a la intemperie.
Conviene aclarar un matiz que siempre explico a los clientes: los puntales de gas son un componente con vida útil limitada. Aunque los materiales sean buenos, el fluido interno y el gas acaban cediendo con el paso del tiempo y los ciclos térmicos. Que el fabricante ofrezca dos años de garantía está dentro de lo razonable para esta categoría.
Montaje y compatibilidad
Aquí quiero ser contundente con un consejo profesional: antes de pedir el recambio, mide el puntal viejo de tu coche, centro a centro de los ojos de fijación, con el portón abierto y el puntal ya desmontado o completamente extendido. Estos miden 465 mm entre centros, y esa verificación previa evita el 90 % de las devoluciones. La referencia 74820SR3003 ayuda, pero no basta por sí sola: la familia Civic cambió carrocerías y motorizaciones constantemente entre 1992 y 1995, y las piezas no siempre cruzan entre acabados ni entre mercados de origen.
La compatibilidad declarada cubre los hatchback CX del 93 al 95; los DX, EX, LX y VX del 92 al 95; y los Si del 92 al 93. En mi experiencia es una lista coherente con la carrocería EG/EJ, pero repito la recomendación de comprobar también el año exacto de matriculación y el mercado de procedencia del vehículo, porque los Civic de importación japonesa o americana pueden llevar fijaciones ligeramente distintas.
El montaje en sí es trivial con la técnica adecuada:
Abre el portón y sujétalo firmemente con un travesaño de madera o un ayudante antes de soltar los dos puntales viejos. Nunca confíes en el puntal restante solo: si también está fatigado, caerá sin avisar.
Usa un destornillador plano pequeño para palanquear con delicadeza las horquillas de retención de las esferas de articulación. No fuerces: el clip sale sin esfuerzo si palancas en el sentido correcto.
Monta primero el extremo inferior y encaja después el superior, verificando que ambos clips han hecho clic.
Cebad los puntales antes de instalarlos agitándolos suavemente varias veces en su eje, tal como recomienda el propio manual incluido. Esto distribuye el aceite interno y evita el stick-slip inicial.
Un aviso del fabricante que suelo repetir en los foros: nunca compres los puntales con las manos ni intentes vencerlos manualmente. Deformas el vástago o dañas el sello, y el puntal queda inserviciente o con una fricción anómala que estropea la bisagra del portón.
Rendimiento y resultado final
Tras la instalación, el cambio es inmediato y muy perceptible: el portón sube por sí solo desde la posición intermedia, llega al tope con una velocidad contenida y se mantiene firme sin vibraciones ni oscilaciones, incluso con el coche aparcado en pendiente. En un EX del 93 con unos 280.000 km que vemos habitualmente, los puntales siguen sosteniendo el portón de forma estable tras varios meses, incluyendo semanas de verano con el coche al sol, que es donde los ejemplares de baja calidad aflojan a la primera.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los puntos fuertes destaco los materiales de calidad correcta, la inclusión de manual de instrucciones (algo que muchas alternativas económicas del mercado omiten), la garantía de dos años y una relación calidad-precio sensiblemente mejor que acudir al concessionario de la marca con la pieza original, para un producto que es funcionalmente equivalente en un coche ya veterano.
Como aspectos mejorables, señalaría que la información sobre variantes de materiales entre acabados es confusa en la ficha del producto, algo que el comprador meticuloso tendrá que aclarar con el vendedor. Y siendo exigente, siempre echo de menos en este tipo de juegos que incluyan las horquillas de retención de repuesto, porque a estas alturas de la vida del vehículo esas clips suelen estar oxidadas y hay que rescatarlas del puntal viejo.
Veredicto del experto
Recomendable. Para cualquier propietario de un Civic Hatchback 1992-1995 que vea caerse el portón, este juego de puntales cumple con creces su función: medidas correctas, materiales dignos del entorno húmedo del maletero y un resultado final indistinguible del original en el día a día. Con la verificación previa de la medida de 465 mm y un montaje cuidadoso sujetando bien el portón, es un recambio con el que nadie se arrepiente y una de las reparaciones más rentables que se pueden hacer en estos Civic clásicos.













