Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
El Changan Eado III (conocido como Lamore o Nevo A05 según el mercado) llega de fábrica con la clásica barra rígida de apoyo del capó, una solución funcional pero incómoda en el uso diario: hay que buscar el punto de anclaje bajo el capó, sostenerlo con una mano mientras encajas la vara y, en aparcamientos estrechos o con el suelo irregular, se convierte en un pequeño fastidio. Este juego de dos puntales de gas resuelve ese problema de raíz. Lo he instalado en un Eado III sedan de 2024 con unos 18.000 km y, posteriormente, en un Nevo A05 PHEV híbrido enchufable de un cliente habitual del taller, y en ambos casos el resultado ha sido el mismo: el capó se eleva solo hasta su posición y queda firme, liberando las dos manos para trabajar con holgura en el vano motor.
No es un accesorio de rendimiento, sino de comodidad y de acabado, y como tal debe valorarse. En ese terreno cumple sobradamente, y el detalle de que la marca lo respalde con dos años de garantía le da un plus de seriedad que pocos fabricantes de este tipo de complementos ofrecen.
Calidad de fabricación y materiales
Los amortiguadores combinan cuerpo de aluminio con elementos de acero inoxidable, y existe una variante con recubrimiento de fibra de carbono orientada a quien quiere un toque deportivo al abrir el capó, algo razonable en un vehículo eléctrico o híbrido donde el vano motor suele exhibirse. En mi unidad de prueba, la versión estándar presenta soldaduras limpias en las bridas de anclaje, camisa sin rebabas y un cromado correcto en el vástago.
Lo más importante en un puntal de gas es la consistencia de la fuerza del cilindro, y aquí he notado una presión constante y progresiva: el capó no sube a golpe ni se queda a medio recorrido, sino que acompaña el movimiento hasta el tope. Tras cuatro meses de uso diario en el Eado (con aperturas casi a diario por revisión de niveles del sistema híbrido), no he apreciado pérdida de fuerza ni fuga de aceite o gas en el vástago, síntomas habituales cuando un amortiguador de calidad inferior empieza a degradarse. Los soportes van roscados con tolerancias ajustadas: los tornillos incluidos entraron a mano sin forzar y sin holgura posterior.
Como aspecto mejorable, el manual impreso es escucho y las fotografías podrían ser más claras respecto a la orientación de algunos soportes, aunque la lógica de montaje es lo bastante intuitiva como para no quedar bloqueado.
Montaje y compatibilidad
La instalación se realiza en puntos previstos por el propio vehículo, lo que evita taladros y modificaciones permanentes. En el Eado III tardé unos veinticinco minutos con llaves de vaso de 10 y 12 mm, un destornillador plano para hacer palanca con cuidado en las sujeciones tipo clip y un trapo para proteger el canto del capó. En el Nevo A05 PHEV, con la batería bajo el capó ocupando espacio, el acceso fue igualmente razonable.
Mi consejo práctico: monta primero los soportes sobre la carrocería (sin tensión en el puntal), deja el tornillo flojo, encaja el extremo superior en el capó y solo entonces aprieta todo al torquete. Trabajando solo se agradece otro par de manos para sostener el capó en el momento de encajar el segundo extremo, aunque con la barra original como apoyo provisional se puede hacer perfectamente en solitario.
Un aviso que comparto en el taller: conviene verificar modelo, año y carrocería antes de comprar, porque la denominación comercial de este vehículo cambia según el mercado (Eado, Lamore, Nevo A05 u Oshan 520) y un soporte mal dimensionado obliga a devoluciones innecesarias. También recomiendo no comprimir los amortiguadores a mano durante el montaje: son pieza específica y una compresión innecesaria acorta su vida útil.
Rendimiento y resultado final
Tras las pruebas, el comportamiento es estable incluso con viento lateral moderado y en pendiente: el capó no tiende a caerse ni rebota al cerrarlo, algo que depende directamente de que la fuerza del gas esté bien calibrada para el peso del panel. Los anclajes no han cedido, sin vibraciones ni rozamientos audibles con el capó cerrado, y no he detectado interferencias con el vano motor ni con el mantenimiento rutinario (revisión de líquido de frenos y refrigerante, acceso al filtro, etc.).
Comparado con kits genéricos universales que suelen verse en el mercado —ajustes imprecisos, soportes que obligan a perforar chapa y gases de durabilidad dudosa—, este juego destaca por ser específico de modelo y por conservar los anclajes originales. Frente a puntales OEM de marca de equipo, el nivel de acabado es muy competitivo, especialmente considerando la garantía de dos años.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
Compatibilidad específica confirmada para las cuatro denominaciones comerciales del vehículo, sin taladros ni cortes.
Cilindro de gas con fuerza constante y progresiva, verificado tras meses de uso intensivo.
Construcción en aluminio y acero inoxidable, con opción de acabado en fibra de carbono.
Garantía de dos años y soporte del vendedor durante el montaje, algo poco común en el segmento.
Instalación asequible con herramientas básicas en menos de media hora.
Aspectos mejorables:
El manual impreso es breve y podría incorporar fotografías más nítidas paso a paso.
Sería deseable que el fabricante publicase el par de apriete recomendado de los tornillerías.
Los gases de estos cilindros pierden eficacia con temperaturas extremas prolongadas; en zonas de mucho calor conviene revisar el funcionamiento cada temporada.
Veredicto del experto
Para cualquiera que abra el capó de su Eado III, Lamore, Nevo A05 u Oshan 520 con cierta frecuencia, este juego de puntales es una de esas mejoras discretas que se agradecen todos los días: montaje sencillo y reversible, calidad de materiales notable para el precio, comportamiento estable y una garantía que transmite confianza. No transforma el coche, pero elimina una fricción diaria real y añade un acabado superior al vano motor, especialmente en la versión con fibra de carbono. La nota que le daría tras probarlo en dos unidades distintas sería un notable alto, penalizado únicamente por la documentación algo justa. En mi taller se ha convertido en la recomendación estándar para este modelo, y yo mismo lo mantengo instalado en el mío.










