Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He probado este juego de puntales de capó en varios Infiniti G35 y G37 sedán con bastantes años de uso, y el resultado general es el esperado en un recambio de sustitución directa: recupera una apertura firme, mantiene el capó elevado sin necesidad de la varilla auxiliar y elimina la sensación de caída progresiva que aparece cuando los amortiguadores originales pierden presión.
El conjunto está formado por dos resortes de gas de 340 mm, uno para cada lado del capó. La sustitución por parejas es importante, ya que montar un puntal nuevo junto a otro fatigado suele provocar una elevación desequilibrada y carga innecesariamente las bisagras. La referencia 65470-JK00C se asocia a distintas versiones del G25, G35, G37 y Q40, aunque conviene confirmar siempre carroceria, año y acabado antes de realizar el pedido. La compatibilidad puede variar entre mercados y configuraciones.
Calidad de fabricación y materiales
A simple vista, la construcción resulta correcta para una pieza sometida a un trabajo repetitivo y relativamente exigente. La combinación de aluminio y acero inoxidable ofrece una buena resistencia frente a la humedad, la sal y los cambios de temperatura habituales en un vano motor. En las unidades que he manipulado, el vástago presentaba un acabado liso y sin marcas visibles, algo importante porque cualquier daño superficial puede deteriorar el retén y acelerar la perdida de gas.
Los terminales y las zonas de anclaje son los puntos que más conviene revisar antes del montaje. No basta con que la longitud sea correcta: las rótulas deben quedar alineadas con los soportes originales y no presentar holguras. En este caso, el ajuste resulta razonablemente preciso y no obliga a modificar el capó ni a taladrar la carroceria, una ventaja clara frente a algunos kits universales de tuning.
No esperaria el mismo nivel de control dimensional o de acabado que en un componente original de fabricante, especialmente en el tratamiento de los extremos y en la consistencia de la fuerza entre ambas unidades. Aun asi, la fabricación es adecuada para un recambio funcional y el conjunto transmite una impresión bastante más sólida que muchos resortes universales económicos.
Montaje y compatibilidad
La instalación es sencilla, pero no recomiendo hacerla completamente solo. Antes de retirar los puntales antiguos hay que sujetar el capó con una barra estable o pedir a otra persona que lo mantenga abierto. El capó del Infiniti es pesado y, si un soporte cede durante el trabajo, puede causar daños en la pintura, en las bisagras o lesiones en las manos.
El procedimiento habitual es el siguiente:
- Comparar ambos puntales nuevos con los originales, comprobando longitud, orientación y posición de los terminales.
- Limpiar los puntos de anclaje y revisar que las rótulas o espárragos no tengan corrosión excesiva.
- Sustituir un lado cada vez, manteniendo el capó perfectamente sujeto.
- Encajar los terminales sin golpear el vástago ni forzar la pieza lateralmente.
- Abrir y cerrar el capó varias veces, observando que no roce con las aletas y que ambos lados trabajen de manera uniforme.
En un G37 de 2010 con aproximadamente 168.000 km, el montaje no requirió adaptar soportes. En otro G35 de 2007, los anclajes estaban bastante sucios y fue necesario limpiarlos con un cepillo pequeño antes de conseguir un encaje correcto. Para un Q40, confirmaria la referencia mediante el número de bastidor o comparando físicamente las fijaciones, porque las denominaciones comerciales no siempre reflejan todas las diferencias entre mercados.
Rendimiento y resultado final
Tras la instalación, la apertura es progresiva y suficientemente estable. El capó comienza a elevarse con ayuda al superar el primer tramo y queda sujeto sin oscilaciones apreciables. En el G37 probado durante varias semanas, incluso después de dejar el vehículo aparcado al aire libre durante noches frias, los puntales mantuvieron un comportamiento uniforme.
La mejora se nota especialmente en trabajos de mantenimiento frecuentes: cambio de aceite, revisión de niveles, limpieza del vano motor o sustitución de filtros. El capó ya no desciende lentamente mientras se trabaja ni obliga a recolocar continuamente la varilla de apoyo. También desaparece el golpe seco que suele producir un amortiguador original completamente agotado.
No se trata de una mejora de rendimiento del motor ni de una modificación estructural; su valor está en recuperar la funcionalidad original con una instalación limpia. Frente a un kit universal, la ventaja principal es el ajuste específico. Frente a un recambio original, la diferencia suele estar en el control de acabados, la garantia y la consistencia a largo plazo, aspectos que pueden justificar el precio superior de la pieza de origen para quien priorice una coincidencia absoluta.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Sustitución directa sin modificar el capó.
- Juego completo de dos unidades.
- Longitud de 340 mm adecuada para las aplicaciones indicadas.
- Buena resistencia aparente a la humedad y la corrosión.
- Apertura estable y funcionamiento equilibrado.
- Montaje asumible para un aficionado con herramientas básicas.
Aspectos mejorables:
- La compatibilidad debe verificarse con atención según año, carroceria y mercado.
- No se especifica la fuerza de trabajo de los resortes, un dato útil para comparar con el equipo original.
- Conviene inspeccionar cuidadosamente terminales y retenes antes del montaje.
- El manual incluido puede resultar demasiado general para quien no haya cambiado antes este tipo de pieza.
No hay que lubricar el vástago ni intentar comprimir el resorte manualmente. Para el mantenimiento basta con mantener limpios los anclajes y comprobar periódicamente que no aparezcan fugas, corrosión o holguras.
Veredicto del experto
Considero que estos puntales son una solución práctica para recuperar la apertura y sujeción del capó en los Infiniti compatibles. Su principal virtud es que ofrecen un montaje directo, sin inventos ni modificaciones, y que se suministran en pareja para mantener una carga equilibrada.
Los recomendaria especialmente en vehículos con más de diez años cuyos amortiguadores originales ya no sostienen el capó con seguridad. Antes de comprarlos, confirmaria la referencia, mediría el puntal desmontado y revisaria los terminales de fijación. Con esas comprobaciones, el conjunto cumple bien su función y representa una alternativa razonable al recambio original para un uso diario y de mantenimiento habitual.














