Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo más de quince años montando recambios en talleres y, si hay una pieza que llega constantemente a nuestro taller con clientes de Mercedes, son los puntales del portón trasero. En el Clase GLC X253 y su variante coupé C253, el patrón es siempre el mismo: a partir de los 100.000-120.000 km, el portón empieza a bajar solo o, peor aún, cae de golpe sobre la cabeza del que va a cargar bultos. Cuando esos clientes me preguntan por una alternativa razonable de precio a la pieza oficial, este juego de dos resortes de gas es de lo que más pongo manos a la obra.
La clave de este kit es que es una pieza de aplicación directa: longitud extendida de 613 mm entre centros de orificio, unas cotas que coinciden con los puntales originales, y anclajes con clip de bayoneta idénticos a los de fábrica. Eso significa cero bricolaje, cerales ni adaptaciones. Cubre toda la gama térmica y AMG (GLC 200, 220, 250, 300, 350, GLC43, GLC63 y hasta el F-Cell), siempre con una condición ineludible: que el coche no monte portón eléctrico, porque en esas versiones los actuadores tienen un tubo distinto y este juego no le corresponde.
Calidad de fabricación y materiales
Aquí es donde este juego se separa de la morralla que circula por plataformas de venta genéricas. El cilindro combina cuerpo de aluminio con componentes de acero inoxidable, lo que en la práctica se traduce en un peso inferior al de los resortes íntegramente de acero y, sobre todo, en una resistencia notable a la corrosión. Recordad que los anclajes inferiores del GLC están expuestos al agua, al barro y al salpicadura de las ruedas traseras; he desmontado originales de cinco o seis años completamente carcomidos, mientras que los sustituidos por este tipo de construcción siguen limpios.
El vástago cromado tiene un acabado liso, sin holguras apreciables en el guiado, y las juntas no han mostrado fugas de gas en ninguno de los ejemplares que he instalado. Algunas referencias incluyen detalles en fibra de carbono, que aportan poco funcionalmente pero dan un punto estético si el cliente baja a menudo el portón con el coche aparcado en eventos. Lo importante, insisto, es el interior: la carga de gas resulta progresiva y pareja, sin los bandazos ni el temblor en mitad del recorrido típico de los puntales económicos.
Montaje y compatibilidad
Es de las intervenciones más gratificantes que existen porque el contraste antes/después es inmediato y el trabajo no lleva más de veinte minutos. Mi procedimiento habitual en un GLC 220 d de 2017 con 145.000 km fue el siguiente:
Con el portón totalmente abierto y el coche apagado (por seguridad), apoyé una cuña o pedí ayuda para sujetar el portón, ya que sin los puntales viejos tiende a caer.
Con un destornillador plano fino, levanté el clip de seguridad de cada extremo del vástago; el diseño de bayoneta permite extraer el puntal a mano sin forzar los soportes.
Colocué los nuevos encajando primero el anclaje superior (sobre la carrocería) y después el inferior (sobre el portón), empujando hasta el clic.
Dos advertencias que doy siempre: no presionéis nunca el pistón con las manos ni lo uséis como asidero, porque comprimirlo sin control puede dañar el vástago y la junta, y si el portón se queda a medio recorrido al abrir, no lo tiréis hacia abajo a propósito; eso acorta la vida del gas nuevo. El manual incluido describe el proceso paso a paso y, en los casos en que un cliente tenía dudas sobre la referencia, verificar los códigos A2539800064 y A2539800764 en la placa del portón soluciona la incógnita en un minuto.
En cuanto a compatibilidad, insistir en el filtro: portón manual únicamente. Si el cliente tiene Easy-Pack eléctrico, hay que buscar los resortes específicos de esa configuración.
Rendimiento y resultado final
Tras instalarlos en un GLC 250 de 2016 con 130.000 km y en otro GLC 43 con 95.000 km, la diferencia frente a los originales agotados era evidente desde la primera apertura. El portón sube con soltura, se mantiene firme en cualquier posición del recorrido y retiene por sí solo la tapa incluso con la carga del viento lateral en un aparcamiento abierto. El cliente del 220 d, que venía protestando porque el portón le caía encima cada vez que cargaba los buggies de sus hijos, llevó tres meses con ellos y no ha vuelto a pasar.
A medio plazo, el comportamiento se mantiene: revisando uno de los primeros juegos que montamos hace ya año y medio, no presenta pérdida de fuerza ni ruidos, y el contador de aperturas diarias (un portón de familiar que se usa a diario) no le ha pasado factura. Para el uso medio de un GLC, que rara vez abre y cierra el portón decenas de veces al día, esto es señal de buena salud.
En comparación con la pieza original de concesionario, la diferencia de precio es notable y el comportamiento es prácticamente equivalente en el día a día. Frente a otros resortes del mercado de accesorio, destaca el material (aluminio e inox frente al acero lacado convencional) y el hecho de incluir manual y garantía de dos años.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Lo bueno:
Aplicación directa sin adaptaciones, con cotas correctas (613 mm) y anclajes idénticos al original.
Materiales de calidad: aluminio y acero inoxidable resisten mejor la corrosión que los resortes básicos de acero pintado.
Fuerza de gas bien calibrada, sin caídas ni bandazos.
Incluye los dos puntales, manual de montaje y dos años de garantía.
Instalación casera en menos de media hora con herramientas mínimas.
A mejorar:
No sirve para las versiones con portón eléctrico, lo que reduce su público; sería deseable que la marca hiciera más evidente este matiz en el embalaje.
El detalle estético en fibra de carbono es más marketing que ventaja real.
Sería útil incluir un par de clips de repuesto en el kit, por si alguno se pierde o se daña durante la extracción.
Veredicto del experto
Es una de esas piezas donde la relación calidad-precio queda clara desde el primer día. Cumple lo que se le pide: recuperar la función del portón en un GLC cuya ampolla original ya no aguanta el peso, hacerlo de forma segura y sin complicaciones, y con una durabilidad que a día de hoy no me ha dado sorpresas. No es magia: es un componente de desgaste que requiere sustitución periódica, y este juego hace ese trabajo correctamente.
Si tu GLC X253 o C253 (2015-2022) tiene portón manual y los resortes originales ya no sostienen la tapa, este juego es una compra sólida y bien resuelta. Verificad siempre la referencia OEM antes de pedir y, si tenéis la menor duda sobre la versión de vuestro portón, consultad con el proveedor antes de instalar nada: en esta pieza, la compatibilidad lo es todo.









