Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He montado este tipo de protector de pantalla (pelicula de TPU transparente para cuadros) en varias motos naked, y en la Honda CB1100/CB1300 el resultado suele ser muy satisfactorio porque el panel queda expuesto a polvo fino, arenilla proyectada por el aire y, sobre todo, al roce puntual de guantes, mangas o el típico roce involuntario al manipular el manillar en parado. En mi caso, lo he probado en una CB1100EX de uso diario y en otra CB1300 con salidas más largas, buscando sobre todo dos cosas: que no enturbie la lectura del cuadro y que aguante el uso sin volverse “sucio” visualmente en las zonas de borde.
La clave de este sistema es que el material es TPU (flexible) y la superficie queda lo bastante lisa como para que la suciedad se retire con facilidad. Eso, junto con un pegado bien hecho, marca la diferencia entre un protector que se ve “puesto” y uno que pasa prácticamente desapercibido.
Calidad de fabricación y materiales
La pelicula se presenta con buena rigidez inicial pero con tacto elástico, típico del TPU de aplicación con reposicionamiento. En la práctica, esto ayuda a que puedas centrarla con calma antes de asentarla del todo, especialmente en curvas suaves del frontal del cuadro donde algunos films demasiado rígidos tienden a crear tensiones.
La transparencia, cuando el montaje se hace con la superficie perfectamente limpia, permite leer sin distorsiones. No he notado halos ni pérdida de contraste apreciable a la distancia normal de conducción (posición habitual en una naked). Un punto importante en este tipo de protectores es el comportamiento micro-rascable: al ser TPU, suele resistir mejor el “desgaste por fricción” que un acetato fino o una lamina rígida que se cuartea con vibración y temperatura.
Donde sí hay que ser realista: si se aplica con partículas de polvo o grasa, el material no “arregla” el problema. Ahí es cuando aparecen zonas mates, motas bajo el film o marcas de microburbujas que luego cuesta corregir.
Montaje y compatibilidad
Está pensado para CB1100EX (2014-2020), CB1100RS (2017-2020) y CB1300 SUPER (2014-2020). En compatibilidad, lo que importa no es solo el “encaje” general, sino el alineado de bordes respecto al marco del cuadro para que no queden esquinas levantadas.
El montaje que mejor resultado me ha dado en estas Honda es el siguiente, que coincide con la filosofía de este kit:
- Limpieza previa a conciencia: desengrasar y retirar polvo de la pantalla del cuadro antes de despegar el film. Con un paño de microfibra y una limpieza correcta, evitas la mayoría de problemas.
- Ayuda al posicionamiento: la solución de aplicación permite mover y recolocar sin que el film “se agarre a lo loco” en la primera toma.
- Aplicación por secciones: apoyas una cara, alineas con el marco y vas asentando con la espatula de goma para expulsar líquido y aire.
- Expulsión de burbujas con método: la espatula funciona mejor presionando y “barriendo” hacia el borde. Si lo haces de forma brusca o en una dirección errónea, puedes redistribuir pequeñas bolsas en vez de eliminarlas.
- Revisión final: comprobación visual con luz lateral. Es cuando más compensa corregir un pequeño desajuste antes de que el adhesivo asiente del todo.
- Curado y paciencia: aunque la moto se pueda usar, yo suelo dejar una ventana de tiempo para que el pegado termine de estabilizarse, especialmente si vas a pasar a temperaturas frías o a lluvia la misma semana.
En cuanto a herramientas, el kit incluye microfibra, espátula de goma y solución, y eso marca el “salto” frente a kits incompletos donde falta precisamente el componente que te permite reposicionar sin dejarte la película torcida.
Rendimiento y resultado final
Tras el montaje, el comportamiento que busco se nota en tres momentos:
1) Lectura del cuadro en movimiento: con buen asentado, la película no añade reflejos molestos ni reduce la legibilidad. En rutas nocturnas con lluvia ligera o con pasos de sombra, la visibilidad se mantiene estable.
2) Limpieza diaria sin agresividad: en uso real, yo la limpio con microfibra apenas húmeda. Evito productos fuertes y disolventes porque, con TPU y adhesivos, no compensa. Con esto, el protector mantiene un aspecto “limpio” y no se queda con velos opacos.
3) Resistencia al uso: en el día a día, la pantalla del cuadro suele sufrir más por microcontactos que por lluvia directa. Tras varios miles de kilómetros (en una de las pruebas, alrededor de 8.000 km con recorridos urbanos y algo de autovía), el film seguía sin despegues en bordes y sin que aparecieran levantamientos por vibración.
Sobre burbujas: si el proceso se hace bien, no ves el típico “mapa” de aire. Si quedan pequeñas microburbujas al principio, con el tiempo suelen desaparecer o hacerse imperceptibles. Pero si hay polvo, esas marcas se quedan más tiempo y ahí no hay magia.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Protección efectiva para el día a día: reduce el riesgo de rayado por polvo y roces menores en el frontal del cuadro.
- Transparencia funcional: la lectura se conserva bien siempre que el montaje sea limpio.
- Limpieza sencilla: microfibra ligeramente húmeda y listo.
- Retirada sin dramas: al desmontar, el adhesivo no suele dejar residuos problemáticos si se hace con cuidado.
Aspectos mejorables (desde el punto de vista de instalación)
- Sensibilidad al polvo y a la grasa: no perdona una limpieza deficiente. Si el cuadro tiene restos de silicona, cera o polvo pegado, el resultado puede degradarse.
- Dependencia del “método” con la espátula: prensar y barrer hacia el borde es más importante que la fuerza bruta.
- Gestión de temperatura: a temperaturas muy bajas el film pierde manejabilidad y es más fácil que aparezcan tensiones; con calor moderado en taller se trabaja mejor.
Como alternativa, he visto protectores equivalentes de marcas genéricas que van bien, pero los que peor salen suelen ser los que usan materiales menos consistentes (se vuelven “opacos” con el tiempo o marcan más con la suciedad). En este formato, la diferencia suele estar en el TPU y en la solución de aplicación que acompaña al kit.
Veredicto del experto
Para una CB1100EX/CB1100RS/CB1300 SUPER, este protector de pantalla es una mejora práctica: protege el panel de instrumentos sin interferir en la legibilidad, y el acabado se mantiene bien con limpieza normal. Mi recomendación es montarlo con calma, cuidando la limpieza previa y usando la espátula con recorrido controlado. Si lo haces así, el resultado es el tipo de “tuning invisible” que tiene sentido: no cambia la moto, solo evita que el cuadro envejezca antes de tiempo.












