Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo más de quince años montando separadores de aceite en todo tipo de vehículos, desde utilitarios urbanos hasta preparaciones de alto rendimiento. El PQY TK55BK es un producto que llama la atención por su propuesta equilibrada: capacidad de dos litros en aluminio anodizado, conexiones universales y un precio que lo posiciona como alternativa seria frente a opciones más conocidas del mercado.
Este tipo de accesorio se ha convertido en casi obligatorio en motores turbo y atmosféricos modificados, donde el sistema PCV trabajando a plena carga genera una cantidad de vapores de aceite que, sin separación, acaban contaminando el colector de admisión y la cara inferior de las válvulas. En mi experiencia, los primeros síntomas son pérdida de potencia sutil, aumento de consumo y, a medio plazo, depósitos carbonosos visibles en la mariposa del cuerpo de admisión.
Calidad de fabricación y materiales
El aluminio anodizado que menciona el fabricante es algo que puedo confirmar como tendencia en este segmento. El acabado presenta una superficie lisa y uniforme, con el típica combinación plateado-negro que le da un aspecto discreto pero profesional. La anodización cumple su función: tras varios meses de uso, no he observado signos de oxidación ni deterioro en la superficie, incluso en condiciones de humedad propias del clima español.
Las conexiones ORB-6 con bridas son de rosca macho, lo que permite usar mangueras de 3/8 de pulgada como indica el fabricante. La rosca es limpia y no apresentou problemas de estanqueidad en ninguna de las instalaciones que he realizado. El indicador de nivel integrado es práctico: permite ver el aceite acumulado sin necesidad de desmontar nada, aunque la transparencia del material podría ser algo mejor para apreciar el nivel con luz directa intensa.
El kit incluye las mangueras necesarias y los accesorios para conectar a la válvula PCV y al colector de admisión. Los raccords son de plástico de calidad aceptable, nada deleznables pero tampoco comparables con los bronces de marcas premium. Para el precio que tiene, el conjunto está bien terminado.
Montaje y compatibilidad
La de este producto tiene sus ventajas e inconvenientes. Por un lado, se puede montar en prácticamente cualquier vehículo con sistema PCV, desde un Volkswagen Golf TSI hasta un BMW N54, pasando por motores diésel. Por otro lado, encontrar el punto óptimo de instalación requiere algo de maña y conocimiento del espacio disponible en el compartimento motor.
En un Golf GTI mk7, por ejemplo, encontré espacio suficiente en el lateral del cuerpo de aceleración, usando una brida de montaje rápido. En un Seat León Cupra fue más laborioso porque había que buscar un hueco que no interfiriera con el filtro de aire. El consejo que siempre doy es medir el espacio disponible antes de comprar, porque dos litros ocupan más de lo que parece.
Las mangueras incluidas son de longitud moderada. En algunos casos, sobre todo en motores longitudinales como los de BMW o Mercedes, puede ser necesario adquirir mangueras adicionales de longeritud mayor para llegar al punto de conexión sin tensar.
Rendimiento y resultado final
Tras varios meses de uso intensivo en un Audi S3 8V con 45.000 km, puedo decir que el depósito cumple su función. El aceite acumulado en el depósito es oscuro y viscoso, exactamente lo que no queremos que llegue al admisión. La cantidad depende del uso: en conducciones urbanas cortas y arranques fríos, el depósito se llena más deprisa. En uso intensivo de carretera, los intervalos de vaciado se alargan.
El fabricante recomienda revisar cada 1.000-2.000 km, y me parece un intervalo razonable. Yo personalmente lo vacío cuando paso por taller para cualquier otra intervención, lo que suele ser cada 5.000 km, y no he tenido problemas. En un motor con más kilometraje o uso más exigente, probablemente habría que ser más riguroso.
En términos de rendimiento del motor, noté una mejora sutil pero medible: el ralentí era más estable y la respuesta del acelerador algo más fluida. No es un cambio dramático, pero sí perceptible después de unos 5.000 km con el separador funcionando. La limpieza del colector de admisión, que antes mostraba signos de carbonilla, se ha mantenido estable.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre lo que funciona bien deste PQY TK55BK destaca su relación precio-capacidad. Por lo que cuestan estos separadores de marca, conseguir dos litros de capacidad con materiales correctos es complicado. El montaje es relativamente sencillo para quien tenga algo de experiencia, y el mantenimiento es mínimo: vaciar y limpiar cuando toque.
Los aspectos a mejorar serían la transparencia del indicador de nivel, que podría ser más legible, y la longitud de las mangueras incluidas, que se queda corta en algunos montajes. También echamos en falta un sistema de cierre más robusto en la tapa, aunque funciona correctamente.
Veredicto del experto
El PQY TK55BK es una compra sólida para quien busca proteger su motor sin gastarse el doble en marcas premium. No es el producto más sofisticado del mercado, pero cumple sobradamente su función con materiales correctos y un precio competitivo. Lo recomendaría especialmente para propietarios de turboalimentados modificados o motores de alta cilindrada que generan mucho flujo PCV. Para uso urbano intensivo, el intervalo de vaciado es aceptable; para uso rally o pista, probablemente convendría revisar más a menudo. En definitiva, una inversión que se amortiza en prevención de carbonización y prolongación de la vida útil del motor.














