Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Tras más de una década montando motores LS en talleres de Valencia y Madrid, he puesto y quitado esta placa de retención de empuje del árbol de levas en más preparaciones de las que recuerdo: desde un LS1 de Camaro de 1999 que reconstruimos con cerca de 280.000 kilómetros, hasta un bloque LS2 destinado a un GTO con kit de compresor. Se trata de la placa del segundo diseño OEM, la referencia 12589016, que es la que GM emplea actualmente en producción y la que conviene exigir en cualquier reconstrucción seria.
Su papel es doble y aquí está la clave para entender por qué no es una pieza menor, sino crítica. Por un lado, frena el movimiento axial del árbol de levas: el empuje del distribuidor de la bomba de aceite (o del eje auxiliar, según la configuración) empuja constantemente la leva hacia adelante, y sin una retención correcta el juego axial se come el pedestal de apoyo y la distribución pierde el sincronizado. Por otro lado, y esto es algo que muchos montadores aficionados desconocen, la placa actúa como elemento lubricante: dirigir el aceite desde la galería levantadora izquierda hacia la derecha es lo que garantiza el riego correcto de la zona frontal del bloque. Una placa génica sin este conducto interno, o tapado con residuos, puede provocar problemas de lubricación que tardan miles de kilómetros en manifestarse pero que acaban siendo irreversibles.
Calidad de fabricación y materiales
La pieza llega en aleación de aluminio con acabado plateado, y en la práctica la calidad es la esperada de un recambio conforme a especificación OEM: superficies de apoyo planas, perforaciones bien posicionadas y conductos de aceite limpios, sin rebabas que puedan desviar el flujo. En los ejemplares que he manejado, la cara que trabaja contra el bloque salió sin porosidades visibles, algo importante porque en esta zona cualquier imperfección puede acabar en pérdida de presión de aceite con el motor caliente.
Un detalle que valoro positivamente es que el kit llega completo: placa, los cuatro pernos del segundo diseño y el sello. Esto evita el clásico cabreo de desmontar el frontal, descubrir que los pernos antiguos son del primer diseño y tener que parar el trabajo mientras llega otra pieza. Eso sí, quien compre debe verificar la referencia antes de pagar: los pernos de ambas versiones tienen bisel distinto y no son intercambiables entre diseños. He visto más de un motor montado con placa nueva y pernos antiguos, con el consiguiente apriete incorrecto.
Montaje y compatibilidad
No voy a engañar a nadie: esta pieza no se cambia «desde arriba» en veinte minutos. Requiere retirar la bomba de agua, la polea y la cubierta frontal, y en según qué monturas (los CTS-V, por ejemplo, son especialmente incómodos por el espacio disponible) el trabajo puede llevar fácilmente media jornada en taller.
Mis consejos de montaje, sacados de la práctica:
Comprueba siempre el juego axial de la leva con comparador antes de desmontar. Si el motor está en el banco, es el momento idóneo.
Aplica un hilo fino de sellador de calidad al sello en las zonas indicadas por el perfil de la placa; no lo empapes, porque el exceso puede acabar dentro del conducto de aceite y obstruirlo precisamente donde más importa.
Los cuatro pernos se aprietan de forma cruzada y progresiva, siguiendo el par especificado por GM. Un apriete excesivo sobre aluminio provoca deformación de la placa y, con ella, fricción en el raíl de la leva.
Antes de cerrar el frontal, gira la leva a mano para confirmar que el giro es suave y sin puntos duros.
En cuanto a compatibilidad, la he usado en bloques LS1, LS2 y LQ4 sin problema, y por geometría de bloque sirve para toda la familia citada (LS3, LS6, LS7 incluidos), siempre que el bloque corresponda a la aplicación y la referencia sea la correcta.
Rendimiento y resultado final
En el Camaro LS1 mencionado, la placa original del primer diseño llegó con la cabeza de los pernos redondeada y señales de fatiga en el sello; tras el cambio al segundo diseño con su kit completo, el motor acumula más de 40.000 kilómetros con presión de aceite estable incluso en caliente y sin ruidos anómalos en el frontal. En el LS2 del GTO, que trabaja con régimen alto por su preparación, el mantenimiento del juego axial dentro de tolerancia ha sido determinante para conservar el sincronizado de la distribución fase a fase.
Compareado con placas de fabricantes del mercado secundario genéricos, esta versión OEM-actual suele ganar en ajuste de sello y en el canto de los conductos internos, aunque honestamente las diferencias en una pieza tan sencilla no son abismales si el recambio alternativo tiene trazabilidad.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
A favor:
Es el segundo diseño vigente, con los pernos correctos incluidos en el kit.
El conducto de transferencia de aceite entre galerías, pieza angular de la lubricación frontal, llega limpio y bien mecanizado.
El sello incluido ahorra un pedido adicional y garantiza el ajuste correcto.
Mejorable:
No trae instrucciones ni par de apriete documentado, lo cual no perdonará al usuario no iniciado. El propio envío recomienda instalación profesional, y en este caso es un consejo que suscribo sin ambigüedad.
El acabado plateado puede variar ligeramente de tono respecto a lo mostrado en las referencias visuales, algo meramente estético pero que despista a quien busca un banqueado exacto.
Veredicto del experto
Para reconstrucciones, cambios de árbol de levas o reparación de juego axial excesivo en cualquier bloque LS, esta placa con su kit de pernos es la opción que recomiendo por defecto en mis proyectos. Es una pieza barata relativamente al coste del motor al que protege, y hacer el cambio durante una reconstrucción o apertura frontal no añade apenas horas de mano de obra. Mi nota honesta: un sólido 9 sobre 10, penalizando únicamente la ausencia de documentación de montaje. Si vas a montarla tú mismo sin experiencia previa en la familia LS, no lo improvises: un error en el sellado o en el par de estos cuatro pernos puede costarte mucho más que las horas de taller.










