





Las pastillas de freno para Suzuki GSR750 están diseñadas para modelos de las familias GSR750 (2011-2016), GSR750A ABS (2011-2019) y GSR750ZA (2014-2020). Este kit incluye piezas para el tren delantero y trasero, permitiendo un reemplazo completo del sistema de frenado.
El compuesto semimetálico a base de cobre ofrece una fricción estable en diversas condiciones de temperatura. Esta tecnología proporciona un frenado flexible que responde de manera progresiva al accionamiento de la palanca y el pedal, transmitiendo confianza al piloto en situaciones de frenada agresiva o prolongada.
La conductividad térmica optimizada permite disipar el calor generado durante el frenado continuo, evitando el fade (pérdida de rendimiento por sobrecalentamiento). Esta característica resulta especialmente relevante en trayectos de montaña o uso deportivo, donde las frenadas se producen con mayor frecuencia e intensidad.
Estas pastillas están fabricadas para ajuste directo en los modelos especificados. Se recomienda verificar el año exacto de fabricación de la motocicleta antes de la compra, ya que pequenas variaciones dentro del rango pueden afectar la compatibilidad. El sistema ABS de los modelos GSR750A y GSR750ZA funciona correctamente con este componente.
El material semimetálico ofrece buena resistencia al desgaste, aunque la vida útil depende del estilo de conducción y las condiciones de uso. Se recomienda inspeccionar el grosor de las pastillas cada 10,000-15,000 kilómetros aproximadamente, verificando que el material de fricción mantenga un厚度 mínimo de 2 mm.
Sí, el modelo GSR750 sin ABS de 2013 está incluido en el rango de compatibilidad 2011-2016.
No necesariamente. El material semimetálico a base de cobre no daña los discos de freno cuando el mantenimiento es el adecuado.
Sí, el producto incluye un juego completo para ambas ruedas.
El compuesto semimetálico mantiene una fricción estable incluso con el disco húmedo, aunque se recomienda secar el sistema antes de frenadas exigentes.
Se recomienda purgar el sistema para eliminar burbujas de aire y garantizar una respuesta óptima del pedal y la palanca.
Depende del uso, pero generalmente oscila entre 15,000 y 25,000 kilómetros en condiciones normales de conducción.