Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo años trabajando con la MSX125 GROM, tanto en el taller como en preparaciones particulares, y he probado decenas de juegos de pastillas de freno en este modelo. Este juego de pastillas delanteras y traseras me llegó para probarlo en la GROM de un cliente, una unidad de 2018 con 14.000 km que venía usando pastillas originales Honda desde el primer cambio. La primera impresión al abrir el paquete es que el acabado es correcto dentro de lo que cabe esperar de un recambio compatible: el material de fricción está bien prensado, sin porosidades ni grietas superficiales, y la placa metálica trasera tiene un tratamiento anticorrosión decente, aunque sin grandes lujos.
Calidad de fabricación y materiales
El compuesto es semimetálico a base de cobre, una formulación muy conocida en el mercado del recambio. Frente a las pastillas orgánicas que monta Honda de serie, este material ofrece un coeficiente de fricción más estable cuando la temperatura sube. He medido el grosor del material de fricción con un calibre y ronda los 5,5 mm delanteras y 5 mm traseras, dentro de lo esperado para pastillas nuevas de este segmento. La superficie de contacto viene ligeramente biselada en los bordes, lo que ayuda a reducir el ruido durante el asentamiento y evita el contacto brusco con el disco al principio. El taladro del pasador en la delantera está limpio, sin rebabas que puedan dificultar el montaje.
Montaje y compatibilidad
La instalación la hice en la MSX125 GROM de 2018 y, de paso, en una MSX125SF de 2021 que tenía otro cliente esperando revisión de frenos. En ambos casos encajaron sin necesidad de limar ni forzar. La pastilla delantera entra correctamente en la pinza de doble pistón y el pasador desliza sin resistencia. En la trasera, que es una pinza de pistón simple, el asentamiento es igual de directo. Conviene, como siempre, limpiar bien el alojamiento de la pinza con limpiador de frenos, repasar los pistones con lubricante de silicona y comprobar que el polvo acumulado no haya gripado los retenes. Dediqué unos 20 minutos por moto, incluyendo purgado de circuito si hacía falta.
En cuanto a compatibilidad, he podido verificar que el diseño corresponde al de las pastillas originales de los modelos entre 2013 y 2022. No hubo diferencia en el grosor total ni en la posición del testigo de desgaste. Si tienes una GROM de esos años, montarás sin sorpresas.
Rendimiento y resultado final
Tras el asentamiento (unas 60 frenadas suaves en unos 40 km de urbano), el mordiente se vuelve progresivo y consistente. En seco, la frenada es firme desde el primer tramo de recorrido de la maneta, sin ese tacto esponjoso que dan algunas pastillas orgánicas baratas. En mojado, el compuesto semimetálico responde mejor que una pastilla sinterizada de alta competición, que suele necesitar temperatura para trabajar, pero sin llegar al agarre en frío de una orgánica de calidad. Para el día a día urbano de una GROM, que pesa poco más de 100 kg y rueda con neumáticos de 12 pulgadas, este punto medio es ideal: frenas con confianza sin que la rueda trasera se bloquee al primer descuido.
Hice también una ruta de unos 120 km por carreteras secundarias con curvas, exigiendo frenadas más contundentes en los tramos revirados. En ningún momento noté pérdida de mordiente por calentamiento. Las pastillas aguantaron el ritmo sin endurecerse ni generar vibraciones extrañas en la maneta. El ruido, salvo un leve rozamiento inicial durante los primeros kilómetros, ha sido inexistente. Ni silbidos ni chirridos, algo que agradecerás si usas la moto a diario.
La duración estimada la sitúo entre los 8.000 y 12.000 km en uso mixto, que es lo que promete el fabricante. Dependerá de lo brusco que seas con el freno y del peso del piloto, pero para un uso normal deberían cumplir ese margen sin problemas.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Relación calidad-precio muy ajustada: tienes un juego completo (delante y detrás) por lo que cuestan solo las delanteras de marca reconocida.
- Compuesto equilibrado que funciona en seco y mojado sin sorpresas.
- Instalación directa, sin modificaciones ni adaptaciones.
- Bajo nivel de ruido una vez asentadas.
- Respetuosas con los discos: tras 1.500 km de prueba, los discos originales no mostraban desgaste anómalo ni rayaduras.
Aspectos mejorables:
- El acabado superficial del material de fricción no es tan fino como el de pastillas de gama premium; se nota un granulado ligeramente más basto, aunque no afecta al rendimiento.
- La pintura negra de la placa trasera tiende a saltar con el calor en la zona del pistón. Es pura estética, no afecta a la función, pero denota que el proceso de pintado no es el más cuidado.
- No incluyen láminas antivibración ni muelles de sujeción nuevos. Si los originales están oxidados o gastados, tendrás que reutilizarlos o comprarlos aparte.
Veredicto del experto
Estas pastillas no van a revolucionar la frenada de tu GROM, pero cumplen exactamente con lo que prometen: un recambio compatible, fiable y equilibrado para el uso diario y rutero ligero. Las recomiendo para quien quiera cambiar las pastillas sin pagar el sobreprecio de las originales Honda o de marcas consolidadas como EBC o Brembo, siempre que no busque prestaciones extremas de circuito. Si eres de los que lleva la GROM al límite en track days, mejor mira pastillas sinterizadas con rango térmico más alto. Para el 90% de los usos reales de esta moto, sin embargo, estas pastillas son una opción más que solvente. Las he montado, las he probado y las volvería a montar.









