





Esta manguera reductora de silicona recta está diseñada para conectar tubos de admisión, intercooler turbo y sistemas de refrigerante en aplicaciones universales. Su rango de ajuste va desde ID 16 mm hasta ID 180 mm, lo que la hace versátil para diversos proyectos de mejora del hogar y fontanería.

Fabricada con silicona de alta calidad reforzada con tela de poliéster, soporta temperaturas de -60 °C a 260 °C sin perder flexibilidad. Esta combinación garantiza resistencia a la presión, al desgaste y a los cambios bruscos de temperatura típicos en sistemas de turbo y refrigeración.

Disponible en colores rojo, negro y azul, permite combinarla con la estética del motor o del sistema de tuberías. El interior liso reduce la turbulencia y mejora el flujo de aire o refrigerante, mientras que el exterior texturizado facilita el agarre durante la instalación.

La instalación es sencilla: se desliza sobre los tubos y se asegura con abrazaderas estándar. No requiere adhesivos ni tratamientos especiales, lo que ahorra tiempo en proyectos de bricolaje o mantenimiento profesional.

Comparada con mangueras de goma convencionales, la silicona ofrece mayor vida útil frente a la oxidación, los aceites y los rayos UV. Esto la hace ideal para entornos donde se busca durabilidad sin sacrificar rendimiento.

El mantenimiento consiste en inspecciones periódicas de las abrazaderas y limpieza con agua y jabón neutro. Su superficie antiadherente evita la acumulación de residuos, prolongando su eficiencia en sistemas de sobrealimentación y refrigeración.

En resumen, esta manguera reductora de silicona recta brinda una solución fiable y flexible para conectar componentes de turbo, intercooler y refrigerante. Su amplio rango de tamaños, resistencia térmica y facilidad de instalación la convierten en una opción práctica tanto para aficionados como para técnicos especializados.

Está compuesta de silicona reforzada con tela de poliéster, lo que le confiere resistencia a temperaturas extremas y a la presión.
Se adapta a tubos desde 16 mm hasta 180 mm de diámetro interno, gracias a su diseño reductible y flexible.
Se ofrece en rojo, negro y azul, permitiendo elegir según la estética del motor o del sistema de tuberías.
Se coloca sobre los tubos y se fija con abrazaderas estándar; no necesita adhesivos ni tratamientos previos.
Opera de forma estable entre -60 °C y 260 °C, adecuada para intercooler turbo y sistemas de refrigerante.
Solo se recomienda revisar periódicamente las abrazaderas y limpiar con agua y jabón neutro para asegurar su durabilidad.