Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
El kit de revisión RGAT2091 para el vaporizador Tomasetto AT09 Artic es, en mi experiencia, una de esas piezas de mantenimiento que todo taller que trabaje con GLP secuencial debería tener en el cajón. He montado este kit en varias instalaciones durante los últimos años, y lo he utilizado principalmente como solución de recuperación en reductores que empiezan a mostrar síntomas clásicos de membrana cansada: arranques en frío irregulares, oscilaciones de presión, consumos que suben sin motivo aparente y cortes de gas en aceleraciones sostenidas.
El conjunto incluye membranas, juntas y juntas tóricas de estanqueidad, es decir, todos los elementos elastoméricos que se degradan con los ciclos térmicos y el envejecimiento del propio GLP. No trae herramientas ni componentes metálicos adicionales, algo habitual en kits de esta gama y que conviene tener claro antes de empezar el trabajo.
La aplicación declarada cubre motores de hasta 110 kW, unos 150 CV, lo que deja fuera preparaciones pequeñas de cilindrada modesta por debajo… bueno, en realidad cubre sobradamente la inmensa mayoría de turismos y monovolúmenes donde se instala este reductor. Lo he usado, por ejemplo, en un Fiat Doblo 1.4 de unos 95 CV con más de 220.000 km y en un Volkswagen Passat 1.8 TSI atmosférico convertido, ambos con centralitas AC Stag de la serie 300 y 400, y la compatibilidad fue total.
Calidad de fabricación y materiales
Aquí es donde la diferencia entre recambio original y réplica se nota de verdad. Las membranas del kit presentan un caucho con buena consistencia y un refuerzo textil bien ligado, sin rebabas ni zonas blanda alrededor del borde que presagien un despegue prematuro. Las juntas tóricas llegan ligeramente engrasadas de fábrica, lo cual facilita el posicionado en sus regatos sin riesgo de cortes durante el montaje.
Un detalle que valoro positivamente es la homologación E8 67R-01 4066, que garantiza que el componente cumple el Reglamento CEM 67 para instalaciones de GLP. En inspecciones técnicas y en el libro de mantenimiento del vehículo, trabajar con recambios homologados marca la diferencia, y Tomasetto como fabricante original tiene recorrido y solvencia contrastada en el sector. Frente a kits genéricos de procedencia dudosa que circulan por el mercado a menor precio, la diferencia principal está en la durabilidad del elastómero: he visto réplicas que en seis meses ya presentaban rigidez y grietas perimetrales.
Montaje y compatibilidad
Antes de nada, un aviso importante: esto es trabajo para personal cualificado. Estamos hablando de un circuito de GLP a presión, y tras el montaje hay que verificar obligatoriamente la ausencia de fugas con agua jabonosa o detector electrónico, además de purgar el sistema correctamente.
El procedimiento, una vez conocido el reductor, lleva entre 45 minutos y hora y media. Desmonto el vaporizador del soporte sin necesidad de desconectar los latiguillos de agua si el acceso es bueno —en muchos montajes europeos sí lo es—, aflojo los tornillos de la tapa, sustituyo la membrana principal, reviso el vástago y su asiento, cambio todas las juntas tóricas y las juntas de las tapas, y vuelvo a ensamblar. Recomiendo apretar los tornillos de la tapa en cruz y a presión moderada: si se pasa de par, se deforma la junta y aparecen microfugas que desajustan la presión de trabajo.
En cuanto a compatibilidad, hay que asegurarse de que el reductor instalado es efectivamente un AT09 Artic, porque Tomasetto ha comercializado variantes y versiones posteriores con geometrías de membrana diferentes. Un consejo práctico: hacer fotos del interior antes de desmontar y comparar la membrana vieja con la nueva antes de desechar la antigua. Con centralitas Stag 300 o Stag 4, tras la revisión suelo recalibrar el mapa o al menos verificar la inyección de gas con el software, porque la presión de trabajo suele estabilizarse en valores ligeramente distintos a los del componente degradado.
Rendimiento y resultado final
Los resultados tras las revisiones han sido consistentes. En el Doblo mencionado, el motor recuperó régimen de ralentí estable en frío —antes oscilaba entre 750 y 900 rpm al cambiar a gas— y la transición gasolina/GLP dejó de ser brusca. En el Passat, con quien el propietario se quejaba de pérdida de empuje en autovía a plena carga, la dosificación volvió a ser regular y el consumo bajó aproximadamente un 5 % en medición del usuario, cifra razonable para una revisión de este tipo.
También he usado el kit de forma preventiva: en instalaciones con más de 100.000 km sobre el reductor, cambiar membranas y juntas antes de que fallen evita averías colaterales, como daños en electroválvulas o lecturas erráticas del sensor de presión que hacen perder horas de diagnosis.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
A favor:
Recambio original con homologación vigente, garantía de trazabilidad.
Contenido completo de elastómeros para una revisión integral.
Restauración real de la estabilidad de presión y la dosificación.
Precio muy contenido frente a sustituir el vaporizador completo.
Mejorable:
No incluye instrucciones de montaje detalladas ni par de apriete recomendado; exige experiencia previa o documentación del taller.
No se suministra junta nueva para las racores de agua en todos los casos, conviene tener material de estanqueidad a mano.
La cobertura de 150 CV obliga a descartarlo en preparaciones de gas potenciadas, donde habría que valorar reductores de mayor caudal.
Veredicto del experto
Como pieza de mantenimiento para el AT09 Artic, el kit RGAT2091 hace exactamente lo que debe: devuelve al reductor un comportamiento predecible y alarga su vida útil varias temporadas por una fracción del coste de un vaporizador nuevo. No es un producto para aficionados sin formación en GLP, pero para el instalador o el taller es un básico imprescindible. Tras haberlo empleado en instalaciones diversas con buen resultado, es una compra que recomiendo con confianza, siempre verificando antes el modelo exacto del reductor y ejecutando las pruebas de estanqueidad tras el montaje. Relación entre resultado, seguridad y precio: muy equilibrada.








