Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo más de quince años trasteando carburadores Dellorto en talleres de preparación de dos tiempos, y os puedo decir que el kit de reparación ZS Racing para PHBL y PHBH me ha sorprendido gratamente por su completitud. Cuando llega un scooter preparado o una minimoto con ralentí inestable, tirón en bajas o arranque costoso después del invierno, en el 80% de los casos el problema no es el carburador en sí, sino el desgaste acumulado de juntas, aguja y chiclés. Este kit cubre exactamente esos puntos críticos, evitando tener que tirar de repuesto original pieza a pieza, algo que acaba saliendo mucho más caro y lento de conseguir.
En mi banco de trabajo he montado este kit principalmente en PHBL de 25 mm montados en Derbi Sendas preparadas de 50 cc y en algunos PHBH de 28 mm en motos de cross de desplazamiento medio. El resultado en todos los casos fue recuperar una afinación de fábrica sin comprar un cuerpo nuevo.
Calidad de fabricación y materiales
Empecemos por lo que más me importa: los materiales. El conjunto de flotador blanco de nylon presenta un acabado homogéneo, sin rebabas en la zona de pivotaje ni poros visibles en la superficie, algo fundamental porque un flotador poroso termina embebido de gasolina y altera el nivel de cuba. He comprobado la estanqueidad del cierre del flotador contra el asiento y el corte ha sido limpio, con la aguja cerrando herméticamente sin necesidad de pulir el asiento.
La aguja tipo D viene recta y con el tratamiento superficial correcto: al pasar el dedo no se aprecian zonas rugosas ni marcas de mecanizado que generen desgaste prematuro en el difusor de corredera. El circlip y la placa de sujeción calzan con tolerancia ajustada, sin juego apreciable una vez montados en la ranura de la corredera.
Los chiclés, tanto el piloto (ref. 6413.70) como el principal (ref. 1486.102), están roscados correctamente y entran en sus asientos sin forzar. He verificado el paso de ambos con calibre de chiclés y el calibre coincide con la marca estampada, algo que no siempre ocurre en kits de gama económica. Las juntas tóricas son de un compuesto resistente a la gasolina y, tras varias semanas de uso en un cliente con Aprilia SX, siguen sellando bien la cuba sin deformarse ni endurecerse.
Montaje y compatibilidad
Aquí está uno de los grandes aciertos del producto: todo lo que necesitas está en la caja. El kit incluye el conjunto de flotador con su perno de pivote y junta tórica de cuba, la aguja con placa y circlip, ambos chiclés, el resorte de retorno de corredera, el tornillo de mezcla, el de tope y el kit de estrangulador con muelle y ajustador de cable. Vamos, que abres el carburador una sola vez y renovas todo lo que conviene renovar.
Sobre la compatibilidad: está concebido para PHBL y PHBH, cuerpos muy habituales en minimotos, scooters preparados y motos de cross. Algunas piezas sueltas (muelles, chiclés, contratuercas) sirven también para otras familias de la casa (PHB, PHF, PHM, VHST), pero mi recomendación es que no compréis el kit pensando en eso: pedidle para el modelo concreto que tenéis. Antes de pedir, mirad la placa identificativa del cuerpo o medid el diámetro si hay dudas, porque es el error más común entre aficionados.
El montaje en sí es sencillo. En un PHBL de 25 mm, desmontando con cuidado, me llevó unos 45 minutos la primera vez, incluida la limpieza previa. Mis consejos de taller:
Limpiad el cuerpo del carburador antes de montar las piezas nuevas, con gasolina limpia o limpiador específico; de nada sirve poner chiclés nuevos en un cuerpo sucio.
Anotad la posición del circlip de la aguja antes de desmontar la corredera; es la referencia para recuperar la carburación de partida.
Soltad la cuba con el carburador ya retirado del chasis, sobre un trapo blanco; así no perdéis tornillos ni muelles pequeños en el suelo del taller.
Al montar el tornillo de mezcla, cerradlo suavemente hasta tope y abrid según vuestra configuración previa, y luego ajustad ralentí y mezcla en caliente hasta que el motor gire redondo.
Rendimiento y resultado final
Os cuento el caso más reciente: una Derbi Senda SM de 2005, unos 18.000 km, con arranque difícil en frío, ralentí irregular y un consumo disparatado. Al abrir la cuba encontré la junta tórica endurecida, la aguja marcada en el tercio superior y el chicle piloto parcialmente obstruido. Monté este kit completo, ajusté el nivel de flotador y regule mezcla y ralentí. El resultado: arranque al primer o segundo intento con estrangulador, ralentí estable en torno a 1.400 rpm y un consumo sensiblemente más contenido, acorde a lo esperado.
Comparado con otros kits de reparación genéricos que he manejado, la ventaja principal es la completitud y que las referencias de chiclés están bien estampadas e identificadas; en kits más baratos he visto chiclés calibrados de forma irregular entre unidades, algo que aquí no me ha ocurrido. Frente a comprar las piezas originales Dellorto por separado, la diferencia de precio es notable a favor de este kit, con un resultado funcional que en un uso aficionado resulta indistinguible.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
Kit completo: cubre todas las piezas de desgaste habituales, incluido el estrangulador.
Flotador bien fabricado, con cierre hermético y buen ajuste de pivotaje.
Chiclés correctamente calibrados y roscados.
Montaje sencillo con herramientas básicas.
Relación calidad-precio muy competente frente al repuesto original.
Aspectos mejorables:
No incluye junta de tapa de cuba de corredera ni diafragma en su caso; si el cuerpo está muy castigado, habrá que tirar de pieza adicional.
Carece de instrucciones impresas: para un aficionado novel, un esquema de despiece habría facilitado el trabajo.
Las tallas de chiclés vienen fijas; si habéis modificado escapes o filtros, probablemente necesitaréis chiclés de tamaño distinto por separado.
Veredicto del experto
Recomiendo este kit sin reservas para cualquier propietario de una moto con Dellorto PHBL o PHBH que presente síntomas clásicos de desgaste: arranque difícil, ralentí inestable o consumo excesivo. Es la vía más racional frente a comprar un carburador nuevo, que casi nunca es necesario si el cuerpo no está dañado. Para mecánicos aficionados con destornilladores de precisión y un poco de paciencia, es un producto que cumple lo que promete: devolver al carburador su regulación original con materiales dignos y sin complicaciones de montaje. En mi caja de herramientas de taller ya tiene sitio fijo como consumible de reposición.










