Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He montado este tipo de kit de puntales de gas para portón trasero (hatchback) en varios Kia con el mismo problema típico: con el uso, los amortiguadores de apoyo pierden fuerza, el portón baja con más rapidez y mantenerlo abierto se vuelve una molestia en el día a día (paradas cortas, compras, calle con pendiente, etc.). En estos coches, un puntal que empuja con una curva de asistencia más “estable” marca la diferencia entre abrir con control o estar siempre pendiente de que no se cierre de golpe.
En mi experiencia, el resultado que se busca con estos puntales no es “hacer más potente” el portón, sino mejorar el control: que el portón suba con suavidad suficiente para no dar tirones, y que en la fase intermedia quede más “sostenido” sin tener que sujetarlo con el brazo.
Calidad de fabricación y materiales
Lo que más noto en este kit, por tacto y acabado al instalarlo, es el enfoque en durabilidad. Los cuerpos en aluminio combinados con acero inoxidable se suelen comportar bien frente a humedad y residuos de carretera; además, en la zona del vástago y sus apoyos suelen sufrir menos corrosión que soluciones más básicas con acabados menos resistentes.
Cuando se trata de la versión con refuerzo en fibra de carbono, no lo valoro por estética, sino por la sensación de rigidez del conjunto: el puntal transmite una estructura más sólida cuando lo manipulas para colocarlo en su posición (sin “bailes” en el montaje). No es un detalle que cambie la función, pero sí influye en cómo se percibe el conjunto una vez instalado.
Montaje y compatibilidad
La compatibilidad es clave: estos puntales están pensados para hatchback de 5 puertas del Kia Forte5 GT Hatchback (2018-2024) y también para el Cerato 5 GT Hatchback de ese mismo rango. En coches sedán de 4 puertas, la geometría y el punto de anclaje del portón suele ser distinta, así que no es un “vale para todo”: si la medida y la cinemática no cuadran, aparecen problemas claros (falta de apoyo, roces o, directamente, imposibilidad de encajar bien).
Lo positivo de este kit es que el montaje se hace en los anclajes originales, sin taladros ni modificaciones. En el taller, esto reduce dos riesgos: por un lado, no alteras la estructura del portón; por otro, evitas holguras asociadas a una instalación “a base de adaptaciones”.
Proceso típico que sigo:
- Con el coche en plano y el portón cerrado, limpio ligeramente la zona de anclaje (grasa vieja y polvo pueden falsear el encaje).
- Coloco primero uno de los puntales, asegurándome de que el asiento del extremo coincide con su alojamiento sin forzar.
- Para el segundo, acompaño el portón con la mano para no cargar tensión rara en el mecanismo.
- Evito presionar el puntal a mano con fuerza: si el conjunto está montando “al límite” mecánico, forzarlo puede dañar el funcionamiento interno o dejar el sistema trabajando mal desde el primer día.
En cuanto a la medida, aquí hay un matiz que en algunos kits marca el éxito o el fracaso: la longitud indicada (515 mm) se refiere a la medida extendida desde centro de orificio de un anclaje al centro del otro. Esto es importante porque en la práctica lo que determina el resultado es la relación entre la posición del portón y los puntos de fijación; si compras “parecidos”, aunque el largo exterior parezca similar, la curva de apoyo puede no coincidir.
En cuanto al tiempo, en una instalación bien preparada suele ser un trabajo ágil (aproximadamente 30-45 minutos contando ajuste y comprobaciones), porque no hay cableado ni piezas extra. El ajuste fino aquí es comprobar que el portón abre/cierra sin roces y sin quedar con tensión excesiva en algún tramo.
Rendimiento y resultado final
El rendimiento se nota en tres fases:
- Inicio de apertura: con puntales ya cansados, el portón “arrastra” o abre con menos suavidad. Con este kit, lo normal es que el arranque sea más progresivo, sin esa sensación de caída rápida al soltar.
- Zona intermedia: es donde más agradeces el apoyo. En pruebas en uso real, el portón queda con una asistencia más controlada para que puedas acceder al maletero con las manos ocupadas.
- Cierre: si el puntal acompaña bien, el cierre no se siente “pesado”, ni tampoco es tan ligero que parezca que no termina de bajar con control.
Te pongo ejemplos de cómo lo he vivido: en un Kia Forte5 GT Hatchback de un cliente con en torno a 70.000 km, el portón tenía el típico comportamiento de bajar antes de lo deseado al levantarlo a medias; tras el cambio de los dos puntales, el portón ganó consistencia y la gente del día a día dejó de tener que “refrenar” con el hombro. En otro caso, con un Cerato 5 GT Hatchback sobre 50.000 km y uso frecuente con cargas (compras y maletero), noté menos fatiga en el manejo: el portón quedaba más estable en el punto de acceso.
También he observado que estos cambios ayudan especialmente cuando el coche está en garaje y alterna temperatura (arranque con frío y posterior uso): los puntales que no están a punto suelen ser más sensibles a esas variaciones, mientras que un kit ajustado por medida tiende a mantener un comportamiento más uniforme.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Montaje directo en anclajes originales: menos tiempo, menos riesgo y cero modificaciones.
- Materiales orientados a durabilidad frente a ambiente húmedo y uso urbano.
- Mejor control del portón: no solo abre más “fácil”, sino que se mantiene mejor en el tramo medio.
- Razonable mejora práctica: se nota desde el primer día si venías de puntales fatigados.
Aspectos mejorables
- Para quien instala por primera vez, el principal “pero” no es el kit, sino la técnica: si el portón no se acompaña bien durante el montaje o si se fuerza el puntal a mano cuando aún no está bien asentado, es fácil que quede una sensación rara o incluso un mal asiento.
- Si se pretende sustituir solo uno por rotura parcial, conviene valorar cambiar ambos a la vez (en el uso real he visto que el portón puede quedar asimétrico durante las primeras horas/días de rodaje del sistema).
Como alternativa genérica en el mercado, normalmente hay dos caminos: equivalentes universales (más baratos, pero con más riesgo de ajuste/curva distinta) o soluciones OEM/ajustadas por aplicación (mejor encaje y comportamiento más consistente). En coches donde el portón depende mucho de esa cinemática, yo me quedo con opciones específicas como esta.
Veredicto del experto
Lo considero un recambio funcional y bien resuelto para Kia Forte5 GT Hatchback y Cerato 5 GT Hatchback dentro de ese rango de años y en formato hatchback de 5 puertas. El hecho de ser un kit con montaje en anclajes originales, más materiales pensados para resistir el ambiente, y con la medida ajustada por longitud extendida, es lo que suele traducirse en una mejora real: apertura suave, control en el tramo medio y cierre más predecible. Si vienes de puntales cansados, el cambio se percibe claramente y el coste de instalación no se dispara por modificaciones; por eso, es una compra que en taller tiene mucho sentido cuando el portón ya no acompaña como debería.














