






Si conduces un Toyota GT86 y sientes que la frenada de serie se queda corta en conducción exigente, el kit DICASE de pinza de 4 pistones delantera y 6 trasera con rotor ranurado de 355 mm es una de las actualizaciones más equilibradas que puedes instalar. Está diseñado para ofrecer mordiente progresivo y resistencia a la fatiga térmica, dos aspectos críticos cuando el coche gana potencia o se usa en circuito.

Las pinzas están fabricadas en aleación de aluminio de alta resistencia, lo que reduce el peso no suspendido frente a las pinzas de fundición originales. El acabado anodizado protege contra la corrosión y el calor extremo. En el eje delantero montas una configuración de 4 pistones y en el trasero de 6, una distribución pensada para mantener el equilibrio de frenada sin desplazar el centro de gravedad hacia atrás.
Los rotores ranurados de 355 mm disipan el calor y los gases generados en la mordida de la pastilla, evitando la pérdida de eficacia en frenadas sucesivas. El diseño ranurado también mantiene la superficie de la pastilla limpia, algo que se nota después de varios giros en circuito.


En carretera abierta, el primer tacto del pedal es firme sin llegar a ser brusco. La progresión permite modular la frenada con precisión en curvas de media velocidad. En uso en circuito, la resistencia al fading es notablemente superior a la de un equipo original: los 355 mm de diámetro del disco y el mayor número de pistones distribuyen la presión de forma más uniforme sobre la pastilla.
Este conjunto DICASE encaja específicamente en el Toyota GT86 (y sus hermanos Subaru BRZ y Scion FR-S) sin necesidad de adaptadores complejos, aunque sí requiere llantas de al menos 17 pulgadas para alojar las pinzas traseras.

Es ideal si usas tu GT86 en track days, rutas de montaña o simplemente buscas una frenada más consistente con el coche cargado. No es necesario si el uso es exclusivamente urbano: ahí la pinza original cumple sin problema. Tampoco es un kit de competición puro —para eso existen configuraciones monopieza con discos carbono-cerámicos—, pero ofrece una relación prestaciones-precio muy difícil de igualar en este segmento.
Sí, está diseñado específicamente para Toyota GT86, Subaru BRZ y Scion FR-S. Se monta en los puntos de anclaje originales sin necesidad de modificar la mangueta.
Se requieren llantas de al menos 17 pulgadas. En algunas llantas de 17 con diseño cerrado puede ser necesario usar espaciadores para evitar el roce con la pinza trasera.
El kit incluye las pinzas, los rotores ranurados de 355 mm y el hardware de montaje. Las pastillas y latiguillos trenzados suelen adquirirse por separado, aunque algunos vendedores los incluyen —conviene confirmarlo antes de comprar.
Los rotores ranurados eliminan mejor los gases y el polvo de pastilla, y presentan menor riesgo de agrietamiento térmico que los perforados. Son la opción recomendada para uso mixto carretera‑circuito.
No más que cualquier pinza deportiva. Se recomienda revisar el nivel de líquido de frenos con más frecuencia y purgar el sistema cada 10 000‑15 000 km si se usa en circuito.
