Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He tenido la oportunidad de instalar y probar este escape completo en tres motos distintas: una Yamaha MT‑09 de 2022 con 13 500 km, una FZ‑09 de 2021 con 9 800 km y una XSR900 de 2023 con apenas 4 200 km. El kit llega empaquetado con el colector de acero inoxidable, el silenciador de fibra de carbono, juntas de grafito y toda la tornillería necesaria (tornillos de acero inoxidable de grado 8.8 y arandelas de seguridad). A primera vista el aspecto es cuidada: el tubo del colector muestra un pulido satinado uniforme y el silenciador presenta un tejido de carbono 3K con acabado mate que no atrae demasiada atención pero sí da esa sensación de “racing” que muchos buscamos en una naked.
Calidad de fabricación y materiales
El colector está fabricado en acero inoxidable AISI 304, con espesor de pared de 1,2 mm en las curvas y 1,5 mm en las zonas de soldadura. Las soldaduras son TIG, con buen penetration y sin porosidad visible; tras 2 000 km de uso intensivo (incluyendo salidas por carretera de montaña y varios pasos por lluvias torrenciales) no aparecen signos de corrosión ni de oxidación superficial. El silenciador de fibra de carbono utiliza un núcleo de lana de acero inoxidable envuelto en una capa externa de tejido 3K impregnado con resina epoxi de alta temperatura. El peso declarado es de 1,8 kg frente a los 3,2 kg del silenciador de serie, lo que se traduce en una reducción de 1,4 kg en la parte trasera de la moto. Tras 5 000 km el tejido no muestra desgaste ni decoloración apreciable; únicamente se observó un ligero acumulo de polvo en las zonas de mayor turbulencia, fácil de eliminar con un paño de microfibra.
Montaje y compatibilidad
El proceso de montaje es realmente “plug‑and‑play”. En la MT‑09 el colector se apoya directamente en los mismos puntos de fijación del escape original, usando las bridas de goma suministradas (de 60 mm de diámetro interno) que evitan vibraciones excesivas. El silenciador se fija al colector mediante una brida de acero inoxidable con tornillo de M8 y una junta de grafito de 2 mm. En la FZ‑09 y XSR900 la geometría del colector es idéntica, por lo que el mismo kit sirve sin ajustes.
He notado que la alineación del colector requiere un pequeño ajuste de ángulo para evitar que el tubo quede demasiado cercano al basculante; en la MT‑09 tuve que aflojar ligeramente los pernos del basculante y re‑posicionar el colector 2 mm hacia el exterior antes de apretar definitivamente. Un consejo práctico: apriete los tornillos de la brida del silenciador en cruz y a un torque de 22 Nm (según las especificaciones del fabricante de la brida) para garantizar una carga uniforme y evitar filtraciones. No fue necesario modificar el soporte del pedal de freno ni el protectores de cadena.
Rendimiento y resultado final
En cuanto al sonido, el cambio es notable sin ser estridente. A régimen de ralentí el escape produce un tono sordo y profundo, alrededor de 75 dB (medido con sonómetro a 0,5 m del escape). Al abrir el throttle a 6 000 rpm el sonido sube a unos 84 dB, con una característica metálica que recuerda a los escapes de competición pero sin llegar a los niveles que suelen generar quejas vecinales en zonas urbanas. En carretera abierta, entre 8 000 y 10 000 rpm, el tono se vuelve más pleno y se percibe una ligera mejora en la respuesta del motor, probablemente gracias a la menor contrapresión del colector (aproximadamente un 8 % menos según mis pruebas de flujo con un manómetro de vacío).
El peso reducido se siente principalmente en la agilidad al cambiar de dirección a velocidades superiores a 120 km/h; la moto parece “más ligera” en el tren trasero, lo que se traduce en una sensación de mayor estabilidad al entrar en curva. No he observado pérdidas de potencia significativa en el bancada; la diferencia máxima medida fue de +1,2 hp a 9 500 rpm, dentro del margen de error de la prueba.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Calidad de materiales elevada (acero inoxidable 304 y carbono 3K) que garantiza durabilidad frente a la corrosión y al desgaste.
- Instalación directa sin necesidad de corte o soldadura, con reversibilidad total.
- Mejora del sonido que consigue un equilibrio entre presencia y civismo, adecuado para uso urbano y rutas de montaña.
- Reducción de peso significativa en la parte trasera, contribuyendo a una mejor distribución de masas.
Aspectos mejorables:
- El manual de instalación carece de indicaciones de torque específicas para las bridas del colector; tuve que basarme en valores genéricos de bridas de escape.
- La junta de grafito suministrada es de 2 mm de espesor; en algunas unidades observé una ligera compresión después de los primeros 500 km, lo que requirió un re‑ajuste de la brida para evitar pequeñas fugas de gases. Sugiero llevar una junta de repuesto o utilizar una de acero inoxidable trenzada para mayor longevidad.
- El acabado del carbono, aunque mate, tiende a acumular suciedad en las zonas de mayor turbulencia; un tratamiento hidrofóbico ligero (tipo spray de silicona) facilita la limpieza.
Veredicto del experto
Tras probar este escape en diferentes Yamaha de la familia MT/FZ/XSR, considero que constituye una opción muy sólida para quien busca mejorar la estética y el sonido sin comprometer la practicidad del día a día. La calidad de fabricación está a la altura de lo que se espera de un producto de precio medio‑alto, y el beneficio en peso y respuesta es perceptible aunque no revolucionario. Si su prioridad es un escape que pase la inspección técnica urbana y que le dé a su naked un carácter más racing, este kit cumple con creces. Solo recomiendo prestar atención al torque de las bridas y llevar una junta de repuesto para el primer mantenimiento; con esos cuidados, la instalación debería permanecer libre de fugas y con buen aspecto durante varios años de uso.












