Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Tras instalar este depósito de captura de aceite universal de 300 ml en varios vehículos de clientes y en un coche de pruebas propio, tengo una idea bastante clara de lo que ofrece: una solución de entrada dentro del mundo de los catch tanks que cumple su función sin pretender competir con equipos de competición de tres cifras. He montado kits similares en un León Cupra 1.8 TSI con unos 140.000 km, en un Golf GTI MK5 de inyección directa y en una Honda Civic Type R atmosférica de preparación ligera, así que he podido contrastar su comportamiento en motores turboalimentados modernos y en un atmosférico clásico.
El concepto, para quien no lo conozca a fondo, es sencillo pero técnicamente sólido: interceptar los vapores de aceite y la humedad que escapan por la ventilación del cárter (PCV) antes de que regresen al colector de admisión. En motores de inyección directa, ese vapor no se lava con gasolina durante la admission y acaba formando carbonilla sobre válvulas y lumbreras. Un separador bien instalado reduce notablemente esa acumulación, y este modelo hace precisamente eso.
Calidad de fabricación y materiales
El cuerpo es de aleación de aluminio con acabado en negro, lo que me parece un acierto doble: peso contenido y buena resistencia a las vibraciones y al calor del vano motor. Después de varios meses instalado en el Cupra, sometido a tráfico urbano madrileño y a alguna sesión en el Circuito del Jarama, el acabado se mantiene sin desprendimientos apreciables ni corrosión.
En cuanto a las tolerancias, los racores roscados al cuerpo ajustan correctamente con sellado de cinta de teflón; recomiendo aplicarla siempre, porque en dos unidades que he montado había un leve juego en la rosca que, sin sellar, dejaba perder presión. Es un detalle menor, habitual en esta gama de precio, pero conviene saberlo. Las abrazaderas incluidas son funcionales, aunque suelo sustituirlas por abrazaderas de tornillo de mejor calidad en instalaciones definitivas, sobre todo si vas a trabajar con presiones de turbo algo elevadas.
Montaje y compatibilidad
Aquí está, en mi opinión, el punto fuerte del kit frente a otros universales del mismo rango: la variedad de conexiones. Incluye racores de 10, 12 y 15 mm, con dos unidades de cada medida, lo que cubre la mayoría de diámetros de manguera de ventilación que uno encuentra en turismos europeos y japoneses. La manguera de 10 mm y 770 mm de longitud llega para una instalación corta y limpia; en motores con el PCV lejos del punto de anclaje elegido, quizás necesites comprar un tramo adicional de manguera resistente a aceite y temperatura, algo que recomiendo de todas formas si vas a hacer una instalación seria.
El montaje no es complicado para quien tenga experiencia previa, pero no incluye instrucciones, y eso es algo que debo señalar honestamente. En el Golf GTI, con el paso correcto del PCV identificado y un soporte genérico atornillado en un hueco del larguero, tuve el sistema funcionando en poco más de una hora. Sin embargo, en el Civic tuve que improvisar el anclaje con brida y un soporte artesanal, porque el kit trae tornillería básica pensada para superficies planas. Mi consejo práctico: antes de cortar manguera, monta en seco todo el recorrido, verifica que no roce partes calientes ni elementos móviles, y deja una pendiente continua hacia el depósito para que el condensado no quede atrapado en bajos de la manguera.
Un aviso importante que comparto siempre en el taller: este kit ventea a atmósfera mediante el filtro de aire incluido. Eso reduce la presión en el cárter, sí, pero significa que el sistema cerrado de fábrica queda alterado, con posible olor a aceite caliente en el habitáculo en paradas prolongadas y, sobre todo, implicaciones legales en la ITV española si tu vehículo debe mantener la ventilación cerrada. Para uso en circuito o en vehículos de exposición no hay problema; para un uso diario en España, valora la alternativa de ventear el retorno al colector o consultar la normativa antes de decidirte.
Rendimiento y resultado final
Los resultados han sido consistentes en las tres instalaciones. Tras los primeros 1.500 km, el Civic Type R acumulaba alrededor de 20-30 ml de una mezcla lechosa de aceite y condensado, proporción esperable en invierno con conducción exigente; el Cupra, con más kilometraje y segmentos algo gastados, llenó la mitad del depósito en unos 3.000 km, lo cual confirma que el sistema trabaja y que ese vapor antes iba directo a las lumbreras de admisión. La capacidad de 300 ml permite intervalos de vaciado razonables: con uso de calle, una revisión cada 2.000-3.000 km al principio es suficiente para calibrar tu intervalo real.
No esperes ganancias de potencia medibles; esto es una pieza de protección y mantenimiento preventivo, y quien te prometa caballos extra por un catch tank te está vendiendo humo. Lo que sí noté en el cupra tras la limpieza de admisión previa es que las lumbreras permanecieron visiblemente más limpias en la siguiente revisión con endoscopio, seis meses después.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre lo positivo:
Relación calidad-precio muy competitiva frente a kits de marca reconocida con prestaciones equivalentes.
Variedad real de racores (10, 12 y 15 mm), algo que muchos universales de la competencia no ofrecen.
Construcción en aluminio ligera y robusta, con acabado discreto que integra bien en el vano motor.
Capacidad de 300 ml suficiente para uso de calle y trackday ocasional.
Y lo mejorable:
Ausencia total de instrucciones de montaje: imprescindible experiencia previa o asesoramiento.
Las abrazaderas incluidas son justas; recomiendo sustituirlas por otras de mayor calidad.
Al ventea a atmósfera, el filtro pequeño actúa también de limitador; en circuitos largos puede ensuciarse y requerir limpieza o sustitución periódica.
La manguera incluida puede quedarse corta en ciertos vans motor con recorridos complejos.
Veredicto del experto
Para el precio que tiene, es un producto que cumple lo que promete y que recomiendo sin reservas a cualquier aficionado con manos hábiles que quiera proteger un motor de inyección directa o completar una preparación de calle. No es un equipo de competición con filtrado de dos etapas ni baffle interno sofisticado, pero para uso cotidiano y deportivo amateur rinde de forma digna y consistente. Con abrazaderas mejores, sellado cuidadoso de las roscas y una instalación pensada, tendrás un sistema fiable durante años. Si tu prioridad es pasar la ITV sin sustos o buscas un sistema cerrado de alta eficiencia, entonces invertirás mejor en otra solución; para el resto de casos, es una compra sensata que yo mismo repetiría en futuras preparaciones.










