Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He montado el kit boss LZONE JR-HUB-E36 en varios BMW destinados a conducción deportiva, principalmente un 318i E36 con más de 240.000 km y un 325i E36 utilizado en tandas ocasionales. En ambos casos, la función principal queda clara: sustituir el volante original por uno deportivo mediante una unión mecánica directa con el árbol de dirección, sin cortar ni modificar el cableado original.
El kit está orientado a quien busca una posición de conducción más cercana al salpicadero y una estética más sencilla, propia de un coche preparado para conducción sport. No es una pieza pensada para conservar todas las funciones del volante de origen, especialmente la regulación en altura. Tampoco incluye el volante deportivo, que debe adquirirse por separado.
La compatibilidad anunciada abarca varias versiones del BMW Serie 3 E36, incluidos 318i, 325 y 328, además del M3 y el Z3 de determinados años. También se indica compatibilidad con los Serie 8 840i, 850i y 850Ci, así como con el 540 E39. Al tratarse de una pieza que trabaja directamente sobre la dirección, recomiendo comprobar siempre el año, la versión y el tipo de estriado antes de comprarla. En BMW clásicos puede haber diferencias entre unidades, especialmente tras cambios de columna, volantes o sistemas de airbag.
Calidad de fabricación y materiales
La unidad presenta un acabado negro discreto y apropiado para una instalación que normalmente queda oculta bajo el volante. La sensación general es la de una pieza rígida, sin holguras apreciables una vez asentada correctamente sobre el árbol de dirección. En este tipo de adaptadores, la precisión del alojamiento y la perpendicularidad de la cara de montaje son más importantes que la apariencia exterior, porque cualquier desviación puede traducirse en un volante descentrado o en vibraciones.
El patrón de doble perforación es un punto práctico. Permite trabajar con más de una distribución habitual de tornillos en volantes deportivos, aunque no conviene dar por hecho que sirve para cualquier volante del mercado. Antes de desmontar nada, hay que presentar el volante sobre el boss y confirmar que todos los taladros coinciden y que los tornillos tienen la longitud adecuada.
El acabado no sustituye a la protección frente a un montaje incorrecto. Conviene revisar que no existan rebabas en los taladros, limpiar el estriado del árbol y aplicar un apriete uniforme en cruz. No utilizaría fijadores de rosca de alta resistencia salvo que lo especifique el fabricante del volante o del adaptador, ya que pueden complicar un desmontaje posterior.
Montaje y compatibilidad
El montaje es relativamente sencillo para cualquier persona con experiencia básica en mecánica, pero no lo considero una operación para hacer con prisas. Antes de intervenir, desconecto la batería y espero el tiempo necesario para que se descargue el sistema eléctrico del vehículo. Si el coche equipa airbag, la retirada del volante debe hacerse con especial cuidado, manteniendo el módulo orientado de forma segura y evitando manipular conectores con la batería conectada.
Una vez retirado el volante original, compruebo que el árbol de dirección no presenta desgaste, óxido excesivo ni estrías deformadas. El boss debe entrar con un ajuste firme, sin necesidad de golpes fuertes. Si hay que forzarlo, el problema suele estar en la compatibilidad, en la suciedad del estriado o en una mala alineación.
En los E36 que probé, el montaje físico no exigió cortar cables ni realizar adaptaciones improvisadas. Aun así, hay que revisar por separado la bocina, el anillo de contacto y cualquier circuito relacionado con el airbag. Que el boss encaje mecánicamente no significa necesariamente que conserve las funciones eléctricas del volante original.
Después de presentar la pieza, alineo las ruedas delanteras y dejo el volante perfectamente centrado antes de apretar. El apriete debe hacerse siguiendo el par indicado por el fabricante del vehículo, del volante o del propio kit. Si no se dispone de ese dato, es preferible consultarlo que aplicar una cifra aproximada.
Rendimiento y resultado final
En el 318i E36 con elevado kilometraje, el resultado fue satisfactorio tras una comprobación inicial de holguras y alineación. El volante quedó firme y la respuesta se mantuvo directa, sin crujidos ni movimientos laterales. En el 325i utilizado en circuito, la menor distancia al aro facilitó una postura más recogida y mejoró la sensación de control en maniobras rápidas.
La principal diferencia frente al conjunto original es ergonómica. El volante deportivo queda más cerca del conductor y suele ofrecer un aro más grueso, pero se pierde la regulación en altura de serie. En conductores altos o en coches utilizados a diario, esta limitación puede resultar más importante que la mejora estética.
Frente a adaptadores universales económicos, una referencia específica para BMW suele facilitar el centrado y reduce la necesidad de improvisar soportes. Como contrapartida, los kits de fabricantes especializados suelen ofrecer instrucciones más completas, mejor documentación sobre conexiones eléctricas y una gama más amplia de accesorios compatibles.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Montaje mecánico directo sobre el anclaje original.
- No requiere cortar el cableado de fábrica.
- Acabado negro discreto y adecuado para preparaciones deportivas.
- Doble perforación para distintos patrones de volante.
- Buena firmeza una vez correctamente instalado.
- Adecuado para E36 de calle modificados, restauraciones y track days.
Aspectos mejorables:
- No conserva la regulación en altura del volante original.
- La compatibilidad debe verificarse con cuidado según modelo y año.
- El volante deportivo se vende por separado.
- La información sobre conexiones de bocina y airbag debe revisarse antes del montaje.
- Sería conveniente disponer de instrucciones más detalladas y datos claros de apriete.
Veredicto del experto
Considero que el LZONE JR-HUB-E36 es una solución funcional para transformar el puesto de conducción de un BMW compatible sin realizar modificaciones estructurales. Su mayor virtud está en la sencillez del montaje y en la posibilidad de combinarlo con diferentes volantes deportivos mediante el patrón de doble perforación.
Lo recomiendo para un E36 preparado para conducción sport, una restauración con estética racing o un vehículo de tandas, siempre que el propietario acepte perder la regulación en altura y revise cuidadosamente el sistema de airbag y la bocina. Para un BMW de uso diario con prioridad en seguridad, confort y funciones originales, mantendría el volante de fábrica o elegiría un kit con documentación eléctrica y compatibilidad específicamente certificadas.














