Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo más de quince años cambiando equipos de audio en coches de todo tipo, desde utilitarios de los 90 hasta berlinas de inicios de los 2000, y el caso de uso del Hippcron 1 DIN es uno de los más frecuentes que me llegan al taller: renovar el autorradio original de un vehículo veterano sin complicarse la vida ni gastarse una fortuna. He instalado esta unidad principalmente en coches de esa franja: un Peugeot 206 del año 2003, un Renault Clio II y un Seat Ibiza 6L con cerca de 200.000 km cada uno, todos con equipos de serie ya obsoletos, sin Bluetooth y con lectores de CD o casete. En ese escenario concreto, esta radio cumple de sobra su cometido.
No hay que confundir el producto: es una solución básica y funcional, orientada a quien quiere recuperar conectividad moderna en un coche antiguo, no a quien busca potencia real o sonido de concurso. Dentro de su categoría, integra un conjunto de funciones razonablemente completo para el precio: Bluetooth con manos libres, lector de MP3/WMA por USB y tarjeta TF, FM con tres bandas, entrada AUX y carga de móvil por USB.
Calidad de fabricación y materiales
Es justo ser transparente: estamos ante una construcción claramente económica, coherente con la gama del producto. El chasis es de chapa fina y el frontal plástico tiene un tacto ligero, con luces de fondo de colores que no disimulan el origen presupuestario del equipo. Los botones tienen recorrido correcto, aunque algo blando en comparación con marcas de gama media establecidas.
Lo que sí valoro es que, en las unidades que he montado, los conectores del cableado estaban bien crimpados y la plaqueta interna llegó sin soldaduras visiblemente flojas. Las tolerancias del marco son correctas para un hueco 1 DIN estándar: en los tres coches citados encajó sin holguras preocupantes ni necesidad de adaptadores de fascia. El mando a distancia es pequeño y ligerísimo, de esos que conviene sujetar con un adhesivo doble cara en un sitio fijo, porque se pierde fácil en las ranuras laterales.
Montaje y compatibilidad
Aquí es donde este tipo de equipos brilla para el aficionado. Al tratarse de un formato 1 DIN estándar para instalaciones de 12 V en corriente continua, el montaje es directo en la inmensa mayoría de vehículos europeos con hueco sencillo. El paquete incluye lo imprescindible: cable de alimentación, cable de altavoces, el mando a distancia, las dos llaves de desmontaje tipo U y el manual.
Mi procedimiento habitual, recomendable también si lo instaláis vosotros mismos, es el siguiente:
Antes de nada, desconectar la batería del vehículo para evitar cortos al manipular los cables de alimentación.
Identificar los cables ISO: la mayoría de coches europeos de los 2000 traen conector ISO, así que suele ser enchufar y listo. En vehículos que no lo tengan, hay que emparejar los cables con una pinza y funda termorretráctil, nunca con cinta aislante pelada.
Comprobar la polaridad de la memoria: el cable de alimentación permanente (el de batería) y el de conmutado por contacto deben ir bien identificados, o perderéis las emisoras memorizadas cada vez que quitéis el contacto. Esta unidad conserva ajustes y emisoras al apagar, pero solo si ese cableado está correcto.
Anclar la parte trasera con la pestaña metálica de apoyo contra el túnel del salpicadero: en coches con muchos kilómetros, el plástico del hueco suele estar flojo y el peso del conector tira del equipo hacia fuera.
En el Clio II tuve que retirar un embellecedor original específico, y en el Ibiza fue necesario un marco adaptador genérico de poco más de un par de euros. Nada fuera de lo común.
Rendimiento y resultado final
El sintonizador FM funciona correctamente, con una sensibilidad aceptable dentro del rango de 87,5 a 108 MHz y las tres bandas con 18 presets en total. En zona urbana capta con limpieza; en carretera abierta con relieves noté alguna interferencia puntual en emisoras débiles, algo normal en esta categoría y también influenciado por la antena original del propio coche, un factor que muchos usuarios pasan por alto.
La reproducción de MP3 y WMA desde USB o tarjeta TF de hasta 32 GB es fiable, con avance de pista fluido mediante el mando a distancia, que resulta práctico para cambiar canción o volumen sin soltar mucho tiempo el volante. La entrada AUX cumple como vía de emergencia para reproductores externos.
Sobre la potencia declarada de 4×60 W máximos, conviene leer entre líneas como siempre en esta gama: hablamos de potencia de pico, no RMS. Con los altavoces de serie de un coche de veinte años, el sonido resultó nítido a volumen medio, pero a niveles altos aparece distorsión evidente. Mi consejo práctico: si os importa algo el audio, sustituid los altavoces originales por unos coaxiales básicos de 10 cm o 16,5 cm según montaje; el salto cualitativo compensa de sobra la pequeña inversión.
El Bluetooth cumple con las llamadas en manos libres: el micrófono interno capta la voz a velocidad moderada, aunque a autopista el ruido aerodinámico se cuela bastante, algo esperable al no llevar micro externo. El puerto USB mantiene el móvil cargado con intensidad modesta, suficiente para aguantar una ruta larga navegando.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre lo positivo destaco la relación funciones/precio, el montaje rápido sin accesorios raros, la retención de memoria de emisoras, el control remoto y la versatilidad de fuentes (USB, TF, AUX, Bluetooth).
Como aspectos mejorables señalo la calidad acústica limitada a volumen alto, el mando a distancia algo endeblesco, la ausencia de ajustes de ecualización avanzados y un frontal con estética que delata la gama de entrada frente a alternativas de marcas consolidadas, que por algo más de dinero suelen ofrecer pantallas más legibles y filtros mejores.
Veredicto del experto
Recomiendo esta radio para renovar coches veteranos donde el equipo original ya no da más de sí y lo que se busca es conectar el móvil y escuchar música con dignidad por poco dinero. En mis instalaciones funcionó de forma estable y sin sustos. Para quien pretenda pantallas táctiles, navegación o potencia seria, este no es el camino; para devolver conectividad útil a un coche de trabajo o de segundo vehículo, cumple sobradamente y sin sorpresas en el montaje.










