Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He montado este juego de estriberas traseras en una Honda CG125 utilizada principalmente en ciudad y, posteriormente, lo he comparado con el montaje original de una Honda CB125S. Es un recambio sencillo, pensado para resolver un problema muy habitual en motos clásicas: reposapiés cuarteados, endurecidos por el paso del tiempo o con los relieves prácticamente lisos.
El conjunto está formado por dos estriberas completas, una para cada lado. Su diseño mantiene una estética discreta y cercana a la configuración original, por lo que no desentona en una restauración conservadora ni en una moto destinada al uso diario. No es un accesorio para transformar la posición de conducción, sino una sustitución funcional del apoyo del pasajero.
Calidad de fabricación y materiales
La base metálica de hierro ofrece una sensación de solidez adecuada para el uso previsto. Al manipular las piezas, no se aprecia una construcción excesivamente ligera, aunque el acabado general depende bastante de la unidad recibida: en este tipo de recambios aftermarket conviene revisar los bordes, la pintura y la zona de contacto con el soporte antes de montarlas.
La cubierta negra proporciona un apoyo más agradable que una estribera metálica desnuda y evita que el pasajero apoye directamente sobre una superficie rígida. Los surcos de la goma ayudan a mantener la suela en su sitio, especialmente con calzado húmedo o durante frenadas. No sustituye a un sistema de granulado específico para competición, pero para una motocicleta urbana o clásica ofrece un agarre razonable.
El material de recubrimiento se presenta como goma de base ABS. En la práctica, lo más importante es comprobar que la pieza no tenga rebabas, zonas hundidas ni holguras entre la cubierta y la estructura metálica. En las unidades que he revisado, la unión resulta suficiente para un uso normal, aunque conviene evitar que la moto permanezca durante meses expuesta directamente al sol y a la intemperie, ya que cualquier goma negra termina endureciéndose antes bajo esas condiciones.
Montaje y compatibilidad
La instalación es directa siempre que el soporte original conserve sus dimensiones y su sistema de fijación. En la Honda CG125 que utilicé, el trabajo consistió en retirar las estriberas antiguas, limpiar el eje y montar las nuevas utilizando el tornillerío de origen. No fue necesario modificar el chasis ni fabricar casquillos.
Antes de apretar, recomiendo comparar ambas piezas sobre la mesa: longitud del soporte, posición del taladro, anchura de la base y recorrido de plegado. La compatibilidad se indica para Honda CG125, Honda CB125S y Honda CB100, pero en motos de estas generaciones pueden existir diferencias según año, mercado o versión. Que el modelo sea el correcto no garantiza por sí solo que un soporte sustituido anteriormente mantenga las medidas originales.
Para el montaje, aplico una pequeña cantidad de lubricante adecuado en el eje o pasador, nunca sobre la superficie de apoyo. Después compruebo que cada estribera pliega y vuelve a su posición sin rozar con el escape, el basculante ni los soportes laterales. El apriete debe ser firme, pero dejando el movimiento previsto por el diseño. Si queda completamente bloqueada, el pasajero puede recibir golpes secos en los pies al pasar por baches.
Rendimiento y resultado final
En uso urbano, la mejora más evidente aparece cuando las piezas antiguas estaban agrietadas o resbaladizas. En la CG125, el pasajero encontró una superficie más uniforme y con mejor apoyo durante arranques, frenadas y cambios de dirección suaves. La base metálica no flexiona de forma apreciable con el peso normal de un acompañante, siempre que el soporte del chasis esté en buen estado.
En carretera secundaria, el resultado es correcto para desplazamientos convencionales. La goma filtra parte de las vibraciones y evita el contacto directo del calzado con el metal. No elimina las vibraciones propias de un monocilindrico de pequeña cilindrada, porque estas dependen principalmente del motor, del soporte y del estado general de la motocicleta.
En una CB125S con los apoyos originales muy endurecidos, el cambio también fue positivo desde el punto de vista del confort. La apariencia queda bastante integrada, aunque el dibujo de la goma puede no coincidir exactamente con el de la pieza Honda de origen. Para una restauración de concurso, esa diferencia estética puede ser relevante; para mantenimiento funcional, tiene poca importancia.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Incluye las dos unidades, permitiendo renovar ambos lados a la vez.
- Instalación sencilla sobre los soportes originales.
- Base metálica firme para uso urbano y turístico.
- Superficie negra con relieves que mejora el apoyo del pasajero.
- Apariencia discreta y apropiada para motos clásicas.
- Coste normalmente inferior al de un recambio original.
Aspectos mejorables:
- Es imprescindible verificar medidas y soportes antes de instalar.
- El acabado puede requerir una inspección previa de rebabas y pintura.
- El patrón de los surcos puede no ser idéntico al original.
- La durabilidad de la goma dependerá de la exposición solar y del mantenimiento.
- No ofrece una mejora estructural si el soporte del chasis está doblado o presenta holguras.
Frente a un recambio original, la principal diferencia suele estar en el ajuste estético y en la uniformidad del acabado, no necesariamente en la función básica. Frente a soluciones universales, estas estriberas tienen la ventaja de conservar una apariencia más integrada y evitar adaptaciones improvisadas.
Veredicto del experto
Considero que es una solución práctica para devolver funcionalidad a las estriberas traseras de una Honda CG125, CB125S o CB100 compatible. Cumple bien como recambio de mantenimiento, especialmente cuando las piezas originales están deterioradas por la edad y ya no ofrecen un apoyo seguro.
Mi recomendación es revisar cuidadosamente el soporte antes de pedirlas, limpiar y lubricar el mecanismo durante el montaje y comprobar el apriete después de los primeros recorridos. Con esas precauciones, ofrecen una sustitución razonable para uso urbano, trayectos por carretera y restauraciones funcionales en las que se busca conservar el aspecto original sin asumir el precio de un componente de fábrica.










