Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Después de más de una década montando recambios de origen chino en talleres y en mi propio proyecto de quads de ocasión, puedo afirmar que el estator es una de las piezas que más averías concentra en los motores CG de 200 y 250 cc. Este magneto estator de CSPART, con configuración de 18 polos, 5 cables y 3 orificios de fijación, cubre precisamente ese hueco: sustituir estators quemados, con bobinas de carga cortocircuitadas o con el devanado derretido por sobrecalentamiento, algo tristemente habitual en pit bikes y quads que han rodado muchos kilómetros en condiciones duras.
Lo he probado concretamente en dos vehículos: un quad Bashan BS200S-7 con unos 9.500 kilómetros y un buggy con motor Shineray 250 de cuatro tiempos, ambas máquinas usadas como trabajo en finca y para rutas de campo. En ambos casos el estator original ya daba síntomas clásicos: pérdida de carga de la batería, luz débil al ralentí y, en el caso del Bashan, fallos de chispa intermitentes en caliente.
La pieza corresponde a la referencia SR081-18, con diámetro interior de 32 mm, bobinado de 93 mm de diámetro, separación entre orificios de 40 mm y altura de 28 mm. Son medidas típicas de los sistemas eléctricos que se montan sobre el cárter de los motores clónicos del CG Honda, aunque la lista de compatibilidades que circula por internet (Zongshen, Lifan, Jinling, Taotao o incluso referencias cruzadas con Yamaha o Honda) debe tomarse solo como orientativa. Lo que manda aquí son las cotas físicas y el esquema eléctrico.
Calidad de fabricación y materiales
En este segmento de precio la diferencia entre un recambio aceptable y uno desechable está en el cobre del devanado y en el barnizado de las bobinas. Desmontando el estator para revisarlo antes de la instalación, comprobé que el cobre de las 18 bobinas parece de sección razonable, sin empalmes visibles ni zonas donde el esmalte del hilo se vea dañado, que es la vía habitual de entrada de fallos prematuros. Las bornas de los 5 cables están bien soldadas y protegidas con funda retráctil, un detalle que en piezas de gamma baja suele escasear.
Dos aspectos me parecieron discretos. Primero, el lacado anticorrosión de la carcasa es fino; dado que estos estators trabajan dentro del volante magnético, expuestos a agua, barro y sal en los lavados, conviene dar una capa adicional de laca dieléctrica antes de montar, especialmente si el vehículo va a soportar lluvia. Segundo, la placa porta-bobinas se nota algo más endeble que la del componente de fábrica; no es un problema estructural, pero exige no pasar de apriete a la hora de atornillar.
Como contraste, en piezas equivalentes de recambio genérico chino es frecuente encontrar variaciones de varias décimas entre unidades; en las dos unidades que he manejado de esta referencia las medidas coincidían con lo declarado, algo que facilita mucho el trabajo en taller.
Montaje y compatibilidad
El proceso, en un vehículo bien rodeado de herramientas, no supera la hora de trabajo. Resumo los pasos tal y como los aplico yo:
Desconectar la batería y vaciar el aceite del motor (el estator va detrás de la tapa lateral del cárter, donde hay baño de aceite).
Retirar la tapa de la ignición, aflojar el volante magnético con extractor propio y marcar la posición de cada cable antes de soltarlo, idealmente con una foto y etiquetas.
Comparar el estator nuevo con el original: diámetro interior, separación de tornillos, disposición del pick-up y longitud de los cables.
Montar con anillo de junta nuevo, sellar la zona de salida de cables con silicona de uso automovilístico y pasar el cableado evitando rozaduras con el chasis o el escape.
Los tres orificios de fijación con separación de 40 mm encajaron sin holguras apreciables en los dos motores de prueba, y los cables llegaron con longitud suficiente para recuperar la ruta original. Recomiendo, eso sí, hacer una comprobación previa muy seria antes de comprar: diámetro interior, separación de orificios, número de polos y, sobre todo, el esquema de 5 cables frente a configuraciones de 6 u 8 cables que existen en estos mismos motores. Si la electrónica del vehículo lleva regulador distinto, este estator puede dar problemas de carga o de chispa aunque físicamente encaje.
Rendimiento y resultado final
Tras el montaje, el quad Bashan recuperó de forma clara la tensión de carga: con motor en marcha el voltímetro marcaba alrededor de 14 V en la batería con las luces conectadas, un comportamiento coherente con un sistema sano. Los fallos de chispa desaparecieron tras recorrer algo más de 400 km de campo, en jornadas calurosas de verano y con rutas de tierra batida, agua y polvo, y el arranque en frío se mantiene firme sin depender del empujón como antes.
En el buggy con motor Shineray 250 el resultado fue igual de satisfactorio después de aproximadamente 600 km, incluyendo tramos largos a régimen medio-alto, que es precisamente el escenario donde los devanados de baja calidad acaban quemándose. A la fecha de esta revisión no he detectado olores a barniz quemado ni caída de tensión, que son los avisos habituales de un estator que va a fallar.
Cabe señalar que la ignición en estos motores es CDI alimentada por la propia bobina de encendido del estator, de modo que un bobinado marginal se nota enseguida en forma de fallo a revoluciones altas; aquí no he observado nada de eso.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
Ajuste dimensional correcto y repetible entre unidades, con las medidas anunciadas cumpliéndose en la práctica.
Soldaduras de bornas cuidadas y cables con longitud suficiente para la ruta original.
Relación entre precio y resultado excelente: resuelve la avería más común de estos motores por una fracción del coste de un estator de marca.
Disponibilidad fácil en España y envío rápido, algo clave para quien necesita el vehículo working.
Aspectos mejorables:
El lacado protector es justo; añadir una capa propia de laca dieléctrica prolonga notablemente la vida útil.
La placa soporte admite un refuerzo en calidad de material sin que el coste se dispare.
La ficha técnica podría indicar el tipo de conector y el esquema de colores de los cables, información que ahorra dudas al instalador.
Como en casi todo el recambio asiático, la compatibilidad hay que verificarla midiendo, no fiándose del listado de marcas.
Un consejo de mantenimiento: revisa cada temporada el estado del barnizado, la tensión de los tornillos de fijación (aflojan con las vibraciones de un monoúsulo) y la salida de cables, sellándola de nuevo si detectas humedad dentro de la tapa.
Veredicto del experto
Para quien mantenga un quad, buggy o pit bike con motor CG clónico de 200 o 250 cc y busque un recambio funcional sin entrar en precios de recambio original, este estator de CSPART cumple sobradamente: restablece el encendido y la carga, encaja con las medidas anunciadas y ha aguantado bien el uso rudo de campo en los dos vehículos donde lo he probado. No es una pieza de competición ni pretende serlo, y su acabado exterior invita a reforzar el sellado por tu cuenta. Si verificas previamente las cotas y el esquema de 5 cables contra tu unidad antigua, es una compra razonable que recomiendo con confianza, siempre sabiendo que estás comprando recambio funcional, no alta gama.












