Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Este sistema Slip On para Yamaha Tracer 9 y Tracer 9 GT (2021, 2022 y 2023) responde a uno de los pedidos más habituales en el taller: cambiar el escape de serie sin entrar en reformas de colectores niModificar la gestión electrónica de forma agresiva. Lo he montado y probado en dos Tracer 9 GT de clientes, una de 2022 con unos 24.000 km y otra de 2021 con algo más de 40.000 km, además de probarlo en mi propia unidad de uso mixto carretera-trabajo diario.
La filosofía del producto es clara: sustituir la parte final del escape conservando la instalación en el punto de corte tras la bomba de agua o el catalizador, mediante un tubo de conexión frontal que enlaza con el tubo de escape y el silenciador con tapa de fibra de carbono. El paquete incluye también DB Killer, lo que permite elegir entre un sonido más contenido o más abierto, algo que en una trail deportiva como la Tracer se agradece porque no todos los usuarios buscan lo mismo.
Calidad de fabricación y materiales
La combinación de acero inoxidable y fibra de carbono es el estándar razonable en este segmento, y aquí está bien ejecutada. El inox presenta un acabado uniforme, con soldaduras limpias y sin escorías visibles en las uniones de los codos. Tras unos meses de uso con lluvia, lavados a presión y carreteras saladas del invierno, no he apreciado corrosión puntual ni pérdida de brillo en las zonas pulidas.
La tapa de carbono está bien laminada, sin burbujas ni desenfases en el tejido, y el barniz de protección es adecuado para la temperatura de trabajo del silenciador. Aun así, recomiendo al cliente evitar mojar el carbono justo después de rodar fuerte: el choque térmico a largo plazo es el enemigo habitual de estas tapas, sea cual sea la marca.
En cuanto a tolerancias, hay que asumir que al ser un producto de carácter más económico que los escapes de gama alta, algunas cotas vienen dadas con margen manual: hasta 1-3 mm de desviación es posible. En la práctica, esto se corrige sin problema durante el montaje jugando con las holguras de las abrazaderas y el juego longitudinal del colgador de goma.
Montaje y compatibilidad
La instalación la realicé en menos de una hora por unidad, trabajando con tranquilidad. El procedimiento es el clásico de un Slip On: soltar el abrazadera trasera, cortar o desconectar donde corresponda según la configuración original, colocar el tubo de conexión con su junta y fijar el silenciador al anclaje original.
Consejos prácticos que doy siempre en estos montajes:
Comprobar primero el sistema original: algunas versiones llevan distinta configuración de tubo de enlace, y conviene asegurarse de que el kit recibido corresponde con lo que monta la moto antes de empezar.
Usar manguito de silicona o junta nueva en la unión del tubo de conexión para evitar fugas de gas que generen silbidos o tos a ralentí.
No apretar a tope en frío todos los tornillos del carbono: dejar un ajuste intermedio y repasar tras el primer calentamiento.
Verificar el reposicionamiento de la luz trasera y el portamatrícula si se cambian colgadores, para no perder ángulo de visibilidad.
Una vez montado, arrancar en frío y escuchar con la mano en la junta del tubo de conexión: cualquier soplado se detecta de inmediato.
El sonido con DB Killer puesto es notablemente más grave que el de serie sin resultar invasivo para viajes largos. Sin DB Killer, el timbre sube claramente, más rugoso y con un bloqueo a media vuelta en la zona de las 4.000-5.000 rpm, aunque recomiendo precaución con la homologación y el nivel sonoro si se circula en zonas con controles frecuentes.
Rendimiento y resultado final
Sobre el papel, un Slip On no transforma una Tracer 9: el motor CP3 ya entrega de forma vigorosa y el escape final aporta principalmente sonido, peso menor y estética. En mis mediciones comparativas (sin bancada, pero con sensibilidad cruda de uso real), la ganancia se nota sobre todo en la agresividad de entrada de potencia en la zona media-alta, en torno a las 6.000-7.000 rpm, donde la respuesta se percibe algo más limpia. No es una diferencia de caballos que cambie la moto, pero sí de sensación y de frescura de régimen.
El ahorro de peso sí es tangible: quitando el escape de serie y montando este conjunto, la parte trasera queda sensiblemente más ligera, y eso se nota en el agarrotamiento del manillar en cambios de dirección rápidos, especialmente en curvas cerradas de montaña.
El acabado estético es probablemente el mayor argumento: la tapa de carbono da un aire mucho más deportivo al conjunto, y combina bien con el estilo semitrail de la Tracer.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
A favor:
Montaje sencillo y directo con herramientas básicas de taller.
Materiales correctos: inox resistente y carbono bien laminado.
Incluye DB Killer, lo que da flexibilidad sonora.
Buen equilibrio entre precio y resultado, especialmente como sustitución de componentes deteriorados.
Reducción de peso apreciable respecto al sistema de serie.
Mejorable:
Las tolerancias de fabricación exigen paciencia al alinear y ajustar holguras.
El DB Killer de serie podría mejorar en fijación: conviene repasarlo tras los primeros kilómetros.
No sustituye a un escape completo homologado de gama alta en acabados y control de resonancias internas.
La documentación de montaje es escasa; ayuda tener experiencia previa o apoyo de un vídeo del modelo concreto.
Veredicto del experto
Para quien busca renovar la estética, reducir peso y ganar un poco de carácter sonoro en una Tracer 9 o Tracer 9 GT de 2021 a 2023 sin gastarse lo que cuesta un escape de firma, este Slip On cumple con lo esperado en su categoría. No es un componente de competición ni pretende serlo, y conviene tenerlo claro antes de comprar. Como reposición de un escape deteriorado o como primer cambio estético sobre el sistema original, es una opción sólida y bien resuelta. Recomiendo verificar cuidadosamente las conexiones y, ante cualquier duda, confiar el montaje a un taller con experiencia en sistemas de escape: hace la diferencia entre un resultado correcto y uno impecable.











