Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He tenido la oportunidad de instalar este sistema completo de escape en varias unidades de la gama CF NK250 y NK300 durante los últimos meses en el taller, y la verdad es que el salto cualitativo respecto al escape de origen es notable, especialmente en lo que respecta a la respuesta del motor. Nos encontramos ante un escape de 51 mm de diámetro interior, una medida que ya nos indica que no estamos ante un simple accesorio estético, sino ante una pieza pensada para mover un volumen de gases considerable. Lo he probado concretamente en una NK300 con 12.000 km y en una 250SR del 21 que venía con el escape bastante castigado por el uso urbano. En ambos casos, la sensación al arrancar y durante los primeros kilómetros fue de un motor más "despierto", sin esa sensación de asfixia que a veces notamos en escapes de serie con cámaras demasiado restrictivas.
Calidad de fabricación y materiales
Cuando desempaquetas el kit, lo primero que te llama la atención es el peso. Con 2,3 kg el conjunto completo, estamos hablando de una pieza muy ligera, fundamental para no penalizar la agilidad de una naked de esta cilindrada. El tubo de enlace y el silenciador están fabricados en acero inoxidable. Esto es un punto a favor importante frente a otros escapes de gama baja que a veces vemos por aquí, que con los cambios de temperatura y la sal de las carreteras en invierno acaban pasándolo bastante mal. He repasado las soldaduras del colector y el silenciador y tienen un acabado muy limpio, sin porosidades ni excesos de material que puedan provocar puntos de rozadura o fatiga prematura.
El silenciador cuenta con un acabado negro mate que le da un aspecto muy racing y se integra bastante bien con la estética agresiva de las CF. Por dentro, el diseño de cámaras múltiples parece estar bien calculado para no generar una contrapresión excesiva. Las juntas de alta temperatura incluidas en el kit tienen buena pinta y un grosor adecuado; no son esas juntas de papel fino que se deshacen en cuanto la moto entra en temperatura de funcionamiento.
Montaje y compatibilidad
La compatibilidad es el punto fuerte aquí. Al ser un kit diseñado específicamente para la NK250, 250SR, NK300 y 300SR, el montaje es de lo más sencillo. He realizado la instalación en menos de una hora siguiendo el procedimiento estándar: desmontar el escape original, que suele ir bastante apretado en los puntos de anclaje superiores, y colocar el nuevo tubo de enlace medio delantero.
Un consejo práctico que suelo dar a los clientes: aplicad siempre un poco de pasta antivibración o grasa de cobre en las roscas de los tornillos de anclaje antes de apretar. Aunque el kit trae la tornillería necesaria, es recomendable revisar el apriete de las bridas y los soportes después de los primeros 50 km. El acero se asienta, las juntas se comprimen y es muy común que aparezcan pequeñas fugas de gases si no se reajusta. En la 250SR que monté, tras los primeros 100 km tuve que darle un cuarto de vuelta a las bridas del colector para eliminar un pequeño pitido de escape que se colaba por la junta.
Rendimiento y resultado final
En cuanto al rendimiento, no esperes una bestia de 20 caballos extra, pero la ganancia de torque en medios regímenes es real y se nota al salir de las rotondas o al recuperar en quinta o sexta. La reducción de la contrapresión permite que el motor "respire" mejor. He notado que la temperatura de los gases de escape baja ligeramente, lo cual ayuda a la longevidad de las culatas y válvulas en un uso intensivo.
El sonido es quizás lo que más gusta a los propietarios. No es un escape estruendoso ni molesto, ni ese tipo de escape "racing" que te hace sacar el casco para ver si se te ha caído el silenciador. Produce un tono profundo, contenido y con un burble agradable al cortar el gas.












