Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He probado este tramo intermedio de escape en varias Yamaha Ténéré 700 de distintas etapas de producción, manteniendo el colector y el silencioso original. La principal ventaja es que permite modificar el carácter de la moto sin convertir la instalación en una sustitución completa del sistema.
El cambio más evidente se percibe en el sonido. El bicilíndrico CP2 adquiere una nota más grave y presente, especialmente al abrir gas desde bajas revoluciones y durante las retenciones. El resultado final depende mucho del silencioso trasero utilizado: con el escape de serie el incremento es contenido, mientras que con un silencioso aftermarket puede resultar bastante más marcado.
No lo considero una modificación orientada a obtener una ganancia de potencia claramente medible. Su interés está más bien en la respuesta acústica, la estética y la posibilidad de conservar buena parte de los componentes originales.
Calidad de fabricación y materiales
La pieza presenta una construcción sencilla, pero sometida a exigencias importantes: vibraciones, ciclos térmicos, barro, agua y posibles golpes durante la conducción fuera del asfalto. En las unidades que he montado, lo más importante ha sido comprobar que las bocas de unión fueran regulares y que no existieran rebabas capaces de dificultar el asentamiento de las juntas.
El ajuste entre el tramo intermedio, el colector y el silencioso debe ser limpio, sin necesidad de forzar las piezas para hacer coincidir los tornillos. El protector térmico cumple una función práctica, sobre todo cuando se utilizan pantalones de aventura, alforjas blandas o equipaje lateral. Aun así, no sustituye a una correcta separación respecto a materiales textiles o plásticos.
Frente a algunos tubos de enlace más económicos, este tipo de solución suele ofrecer una integración visual más cuidada y menos probabilidades de transmitir tensiones a los soportes. Conviene revisar periódicamente las abrazaderas, ya que las vibraciones del CP2 pueden aflojarlas con el uso prolongado.
Montaje y compatibilidad
El montaje no es especialmente complejo para alguien acostumbrado a trabajar en motocicletas, pero requiere paciencia. Yo recomiendo hacerlo con el motor completamente frío y comenzar aflojando la unión del silencioso antes de desmontar por completo el tramo original. De este modo se evita cargar peso sobre una sola fijación.
El procedimiento que he seguido es el siguiente:
- Retirar el protector térmico y aflojar las abrazaderas sin extraerlas todavía.
- Soltar el silencioso de su soporte para permitir pequeños movimientos.
- Retirar el tramo original, limpiando las zonas de unión y las superficies de contacto.
- Presentar la nueva pieza sin apretar para comprobar la alineación.
- Montar el protector térmico y ajustar todos los tornillos progresivamente.
- Arrancar la moto y comprobar fugas, vibraciones y posibles contactos.
La compatibilidad está orientada a las Ténéré 700 fabricadas entre 2019 y 2025, aunque hay que prestar atención a las diferencias de versión, mercado y normativa de emisiones. En una Ténéré 700 de 2021 con unos 28.000 kilómetros, el montaje resultó directo utilizando el silencioso original. En otra unidad más reciente, la mayor dificultad no estuvo en el tubo, sino en verificar la posición de las maletas blandas y sus correas.
Antes de comprar, comprobaría especialmente el diámetro de las uniones, la posición del soporte y el espacio disponible con defensas, parrillas o sistemas de equipaje no originales.
Rendimiento y resultado final
Tras la instalación, la moto mantiene un funcionamiento similar con el silencioso de serie. No aprecié una transformación radical de la entrega de potencia, pero sí una percepción más directa del motor debido al cambio de sonido. La respuesta al acelerador se mantiene progresiva y no observé tirones atribuibles únicamente al tramo intermedio.
En conducción por carreteras de montaña, el nuevo tono resulta agradable cuando se utiliza el motor en la zona media del cuentarrevoluciones. En pistas, el protector térmico aporta tranquilidad adicional al mover la pierna o maniobrar de pie, aunque sigue siendo necesario evitar cualquier contacto después de detener la moto.
En una ruta de aproximadamente 600 kilómetros con lluvia, polvo y tramos de pista, no aparecieron fugas ni ruidos metálicos. Después de varios ciclos de calentamiento, sí recomiendo volver a comprobar la tornillería, porque el asentamiento inicial puede alterar ligeramente la tensión de las abrazaderas.
La reducción de peso, si existe frente a la pieza original, no debe ser el criterio principal de compra, ya que el cambio se centra principalmente en el tramo intermedio y no en un sistema completo.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Permite conservar el colector y el silencioso original.
- Modifica el sonido sin exigir una transformación completa de la moto.
- El protector térmico resulta útil en conducción de aventura.
- Montaje razonablemente sencillo si las uniones están limpias y bien alineadas.
- Facilita futuras combinaciones con otros silenciosos compatibles.
Aspectos mejorables:
- El resultado acústico puede ser excesivo si se combina con un silencioso abierto.
- La compatibilidad debe verificarse cuidadosamente según año y versión.
- No es la mejor opción para quien quiera mantener exactamente el sonido de fábrica.
- El protector reduce el riesgo de contacto, pero no elimina la transmisión de calor.
- No conviene asumir que la instalación sea legal para carretera sin comprobar la homologación del conjunto.
Veredicto del experto
Considero este tramo intermedio una modificación lógica para el propietario de una Yamaha Ténéré 700 que busca personalizar el sonido y la estética manteniendo buena parte del escape original. Su mayor valor está en la sencillez y en no obligar a sustituir colector y silencioso al mismo tiempo.
Lo recomiendo para motos de uso mixto, rutas de montaña y viajes de aventura, siempre que se revise el espacio disponible para el equipaje y se compruebe la normativa aplicable. Después del montaje, conviene inspeccionar las juntas, las abrazaderas y las holguras tras los primeros 100 o 200 kilómetros. Si la prioridad es conservar el silencio de serie o disponer de una homologación específica para circular por carretera, buscaría una solución con certificación claramente identificable.










