Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo años trabajando con escapes deportivos en Alemania del sobre todo, y los sistemas catback para el BMW M5 E60 con el S85 V10 de 5.0 litros son de los que más exigen a cualquier fabricante: cilindrada enorme, temperaturas de gas altísimas y un montaje que apenas deja margen de error entre chasis y carrocería sedán. Tras instalar y probar este sistema Cees en dos unidades —un E60 M5 de 2006 con 118.000 km y otro de 2008 con algo más de 90.000 km— puedo decir que estamos ante un producto bien planteado: acero inoxidable 304 como base, soldadura TIG en todas las uniones y, lo más interesante, válvulas electrónicas gestionables desde un mando a distancia.
La filosofía del sistema es clara: no convertir el coche en una cacería de decibelios constante, sino darte el control. Con las válvulas cerradas el V10 se mantiene correcto y civilizado, apto para autovía y para conductores que conviven con vecinos. Al pulsar el mando, las válvulas se abren y el V10 despierta: ese clásico cruce de pluma de pruebas en Jarama y Montmeló sale a relucir, con ungrave profundo en ralentí y esa característica subida de vueltas hacia las 8.000 rpm. En mi experiencia, pocos catback logran ese equilibrio entre confort y hambre de revoluciones sin ruidos indeseados.
Calidad de fabricación y materiales
El SS304 es el material adecuado para esta aplicación, sin discusión: tiene suficiente contenido en níquel y cromo para resistir la condensación ácida típica de los giros urbanos cortos, algo que en Madrid o Barcelona mata a los escapes de acero al carbono en tres o cuatro inviernos. La soldadura TIG está bien ejecutada: cordones continuos, sin poros ni caída de material en las juntas codo-tubo, lo que en temperaturas de trabajo elevadas es la diferencia entre un escape que dura y uno que se agrieta en las zonas termicamente críticas.
En el desmontaje tras unos 4.000 km de uso noté mínima oxidación superficial en soldaduras externas, sin fugas ni holguras. Las bridas y abrazaderas incluidas son de calidad correcta, aunque las abrazaderas de tipo banda las cambiaría por tornillería inox A2 en el taller si el coche va a vivir cerca del mar. El silenciador está bien equilibrado en peso; no pretendamos que un escape deportivo de acero sea ligero, pero el reparto es sensato y no penaliza el centro de gravedad de forma notable respecto al original.
Montaje y compatibilidad
Montaje atornillado sobre los anclajes de fábrica, sin cortar ni soldar nada en el chasis ni modificar parachoques. Es la vía correcta: totalmente reversible y sin perder homologabilidad en lo estructural (siempre, eso sí, revisando normativa local de emisiones y ruido antes de circular con las válvulas abiertas). El ajuste es milimétrico; no tuvimos que forzar tubos ni recurrir a juegos para encajar todo.
Instalación en taller con puente y herramientas estándar: entre 3 y 4 horas incluyendo el cableado del controlador de válvulas y el posicionamiento del receptor. Algunos consejos que aplicamos:
Aplica protector antiengrasante en los roscados del mando y controlador; son elementos que sufren con humedad.
Lubrica los pivotes de las válvulas cada 10.000 km con spray de silicona; evita que los mecanismos se agarroten.
Si el coche lleva downpipe en combinación, comprueba el estado de las sondas lambda antes de cerrar la instalación; un paso abierto con sonda fatigada genera errores absurdos.
Compatibilidad limitada explícitamente al E60 M5 5.0 L entre 2003 y 2010, que es correcto: el S85 es único y no comparte escapes con el M6 E63 de forma directa en todos los casos, aunque en la práctica comparten arquitectura. Lo he visto montado también en un M6 E63 con ligeras diferencias de última sección, pero no lo recomendaría sin confirmar el kit específico.
Rendimiento y resultado final
Aquí viene la parte honesta: un catback bien diseñado no va a transformar las cifras de potencia del S85, que ya respeta su ficha original con casi 507 CV declarados. Lo que sí notas es una leve mejora en la liberación de gases a alto régimen, sobre todo si se acompaña de downpipe, y sobre todo un coche más vivo en sensación subjetiva de aceleración entre 4.000 y 8.000 rpm.
El gran activo es la gestión electrónica: en modo válvulas cerradas, el sonido es correcto y no molesta en viajes largos; abiertas, el V10 cobra vida sin resonancias metálicas desagradables en cabina. En el segundo coche, con opción de titanio grado 3, el peso baja de forma apreciable, pero pagas claro en precio; para la mayoría de usuarios el SS304 cubre sobradamente y es la compra racional.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
SS304 con soldadura TIG consistente y acabado limpio.
Válvulas electrónicas con mando a distancia: versatilidad real entre discreción y deporte.
Montaje plug and play, atornillado y reversible sin cortes.
Kit completo: tubos delanteros, centrales, silenciador, puntas y hardware.
Compatible con downpipe y con opción de titanio para quien busca peso mínimo.
Aspectos mejorables:
El mando a distancia cumple, pero un módulo con mando por radiofrecuencia codificado sería más fino y evitaría interferencias en parking grandes.
Las abrazaderas de montaje podrían venir en inox sin coste adicional.
Sería muy útil incluir plantillas de cableado más claras para el posicionamiento del controlador detrás del revestimiento del maletero; en el primer montaje nos llevamos media hora extra por documentación escasa.
La garantía de 1 año es correcta pero justa frente a rivales que ya ofertan 2 o incluso 5 años en inoxidable de gama alta.
Veredicto del experto
Tras montarlo, probarlo y desmontarlo, mi veredicto es positivo con matices. El Cees catback SS304 con válvulas electrónicas hace exactamente lo que promete: sonido regulable, ajuste preciso y reversibilidad total sobre el original, algo que en un coche tan esencial como un M5 E60 con S85 merece la pena conservar. No es una pieza de ganancia de potencia brutal ni pretende serlo, sino un producto de ingeniería correcta para quien quiere convivir con un V10 sin sacrificar la comodidad cotidiana ni ser el vecino incómodo del barrio.
Si buscas un catback regulable para tu M5 E60 5.0, este sistema es una compra sólida y bien resuelta. Monta con bridas nuevas y masilla antivibración en las uniones, verifica las válvulas cada servicio largo y no dudes en combinar con downpipe solo si vas a gestionar bien el tema de homologación. Una recomendación seria dentro del segmento de escapes catback con válvulas para este modelo.










