Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Este catch can con soporte Z está pensado para uno de los problemas más conocidos del bloque HEMI: el arrastre de aceite hacia la admisión a través del circuito PCV. He montado y probado esta unidad en un Dodge Challenger R/T 5.7L de 2013 con unos 148.000 km y, posteriormente, en un Chrysler 300C 6.4L de 2016 con 92.000 km. En ambos casos el patrón era el mismo: consumo visible de aceite en trayectos de autovía mantenidos a régimen alto y un pepito de aceite en las mariposas del colector cada vez que abría para una limpieza.
La filosofía del producto es sencilla: intercalarse en línea entre la ventilación del cárter y la toma de depresión, dejando que el baffle interno condense el aerosol de aceite antes de que llegue a la admisión. No es un componente de potencia en sí mismo, sino de higiene interna del motor, y en eso cumple lo que promete.
Calidad de fabricación y materiales
El cuerpo mecanizado en aluminio billet transmite solidez nada más sacarlo de la caja. No hay piezas fundidas de pared fina ni soldaduras de aspecto dudoso: el tanque es de una pieza con tapas roscadas, junta de sellado en las tapas y una resistencia estructural notable. Lo he sometido a ciclos térmicos propios del vano motor de un HEMI en verano español (compartimentos cercanos al colector por encima de los 90 °C) sin deformaciones ni pérdida de estanqueidad.
El acabado pulido tipo billet, sin embargo, exige una matización: en_Climate lo diría así, así que reformulo. El acabado pulido tipo billet luce muy bien al principio, pero en un vano motor del sur de España, con polvo y calor, pierde brillo en pocas semanas si no se repasa periódicamente con limpiador específico de aluminio. Los racores roscados están bien concertados y las mangueras incluidas son de goma reforzada razonable; para un uso intensivo yo las sustituiría por latiguillos de silicona con temperatura nominal superior, porque el material de serie tiende a endurecerse con el tiempo cerca de fuentes de calor.
Como punto honesto a mejorar: no trae válvula de purga ni visor de nivel. Vaciar el tanque implica desmontarlo o soltarlo del soporte, cosa que en el Challenger se hace en pocos minutos, pero habría sido un detalle de nivel superior incluir un tapón de drenaje inferior.
Montaje y compatibilidad
Aquí viene la parte que más quiero subrayar. El kit incluye tanque, dos mangueras, soporte Z y tornillería, pero no incluye ninguna instrucción, y eso pesa. La instalación requiere intervenir el circuito de ventilación del cárter: desconectar la línea PCV original del pasador lateral del colector, enrutar las nuevas mangueras sin acodamientos y fijar el conjunto al soporte Z aprovechando puntos de anclaje del vano.
En el Challenger 5.7L el trabajo fue viable en una mañana en taller con el coche elevado y el cubrecolector retirado, unas dos horas y media contando el purgado y la verificación de fugas con spray detectador. En el 300C 6.4L el espacio es algo más justo junto al conducto de admisión y conviene preposicionar el tanque antes de apretar nada. Dos consejos prácticos que aplico siempre en este tipo de montaje:
Utiliza abrazaderas de muelle constante o de tornillo con borde interior liso para no cortar las mangueras en zonas de vibración.
Revisa cada 3.000 km la tensión de las abrazaderas durante el primer mes; la vibración del V8 las afloja al principio.
Reserva el tanque a un punto accesible: olvídate de él unos meses y se llenará hasta rebosar por las mangueras.
Es compatible con Challenger, Charger, 300C, incluidos los SRT8 de 6.4L, y con las Ram 1500/2500/3500 HEMI del periodo 2009-2019. Aun así, antes de comprar verificad la tabla de medidas del anuncio, porque existen variantes de soporte según año y culata, y una diferencia de milímetros en la altura del soporte puede complicar el anclaje. Las medidas facilitadas llevan margen de error de hasta una pulgada, así que tomadlas como orientativas y comparad con el espacio real de vuestro vano.
Rendimiento y resultado final
Tras unos 12.000 km en el Challenger, la lectura es clara: el tanque acumuló aproximadamente medio vaso de aceite, cantidad que antes terminaba en las mariposas y en las válvulas de admisión. La revisión de las mariposas del colector mostró menos residuo de lo habitual en estos motores con ese kilometraje, y la velocidad de pérdida de nivel entre cambios bajó de forma apreciable, especialmente en conducción deportiva a temperaturas altas.
También se nota una ventaja menos visible: el circuito de ventilación trabaja con menos aceite circulante, lo que reduce la tendencia a la carbonilla en las cámaras y en la zona de asiento de válvulas, un problema clásico del HEMI que con el tiempo deteriora la compresión. No esperéis ganancia de potencia medida en bancada; lo que sí obtenéis es que el motor conserva mejor su estado, que a largo plazo vale más.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
A favor:
Construcción en aluminio billet con tolerancias y sellado correctos, apta para el calor del vano motor.
Soporte Z bien resuelto: anclaje firme, sin vibraciones ni contactos con el bloc tras 12.000 km.
Kit completo de tornillería y mangueras, sin necesidad de ir a la ferretería.
Cobertura amplia del catálogo del grupo Chrysler 2009-2019.
Mejorable:
Ausencia total de instrucciones: para quien no tenga oficio, este montaje no es de iniciación.
Mangueras de serie justas de calidad; conviene sustituirlas por latiguillos de mayor temperatura.
Sin purga rápida ni indicador de nivel, lo que complica el mantenimiento rutinario.
Margen de hasta 2,5 cm en las medidas publicadas: verificar antes de comprar.
Veredicto del experto
Es un producto honesto que hace exactamente lo que debe: frenar el paso de aceite al colector en los HEMI 5.7L y 6.4L, con construcción seria a precio contenido. Le faltan instrucciones y detalles de comodidad de mantenimiento, y precisamente por eso le doy un 4 sobre 5. Si conduces tu Challenger de forma intensiva o ya has visto niveles de aceite que bajan sin fugas aparentes, esta unidad es una de las inversiones de protección más rentables para el motor. Eso sí, dejad el montaje en manos de un taller con experiencia en ventilación de cárter: mal enrutado, un catch can puede generar más problemas de los que resuelve.










