Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He tenido ocasión de probar este depósito de dirección asistida UXCELL en un par de Chrysler Grand Voyager de 2001 y 2002 que han pasado por el taller, ambos con el motor 3.3 V6 y kilometrajes superiores a los 200.000 km. En estas generaciones, el depósito original de plástico suele acabar resentido por el calor acumulado y los ciclos térmicos, apareciendo grietas finas en la zona de la unión del cuerpo con la boca de llenado. Ahí es donde entra esta réplica del número OE 4743012AA.
La pieza cumple su cometido sin pretensiones. No estamos ante un recambio de gama alta, pero tampoco es una imitación barata mal inyectada. UXCELL ha hecho un trabajo razonable de copia del original, manteniendo las cotas generales y el sistema de fijación por clip de bayoneta que trae de serie la Voyager.
Calidad de fabricación y materiales
El cuerpo es de polipropileno inyectado, similar al del depósito original de Mopar. El grosor de pared me pareció correcto, en torno a los 2-2,5 mm, sin rebabas apreciables en los bordes ni zonas con menor densidad de material que puedan convertirse en puntos de rotura futura. La rosca del tapón de llenado —que no es el original, ojo— enrosca correctamente, aunque el ajuste es ligeramente más duro que en la pieza de fábrica. Nada preocupante, pero se nota que el molde no tiene el mismo acabado fino.
El colador interno (filtro de retorno) está presente y parece funcional, cosa que agradecemos. He visto depósitos aftermarket aún más baratos que directamente lo omiten, y eso es condenar a la bomba de dirección a tragarse toda la porquería del circuito. En este caso sí lo incluye, aunque la malla me pareció de un diámetro de poro algo mayor que la original; filtrará lo grueso, pero partículas finas pueden pasar. No es un fallo crítico, pero conviene tener el circuito limpio antes de montarlo.
El sellado general es correcto. Los labios de la junta del tapón hacen contacto suficiente para evitar pérdidas de líquido por evaporación o salpicaduras. He sometido la pieza a varias horas de funcionamiento continuo y no ha aparecido ningún rezumo.
Montaje y compatibilidad
La instalación es directa siempre que respetes el número de pieza. Lo hemos montado en dos Grand Voyager —una del 2001 y otra del 2002, ambas con el 3.3 V6— y encaja sin forzar en los dos anclajes originales de la carcasa de la bomba. Eso sí, el clip de retención inferior queda un pelín más holgado que el original. No es que baile, pero se nota un leve juego. Recomiendo asegurarlo con una brida pequeña en la manguera inferior como medida preventiva, sobre todo si el vehículo circula por carreteras en mal estado.
El proceso de cambio es sencillo si has trabajado antes con dirección asistida: drenar el circuito, aflojar las abrazaderas, retirar las mangueras (mejor marcar su posición si no están codificadas por colores), extraer el depósito viejo girándolo ligeramente, y montar el nuevo en orden inverso. Un aviso: las mangueras originales con años encima pueden haber perdido flexibilidad. Si ves que el caucho está endurecido, es buena idea cambiarlas en la misma operación, porque una manguera rígida no sella igual aunque la abrazadera apriete.
Un detalle: el depósito no trae el separador interno que sí montan algunas unidades originales. En los Grand Voyager de 2001-2002 el circuito no lleva enfriador externo, y ese separador ayuda a evitar la aireación del fluido. No he detectado problemas de cavitación ni ruidos extraños en las pruebas, pero circulaciones muy prolongadas en autovía en verano podrían generar algo de espuma. Para uso normal, no debería dar guerra.
Rendimiento y resultado final
Una vez purgado el circuito y con el nivel correcto de ATF+4, el comportamiento es indistinguible del original. La dirección asistida responde con la misma asistencia, sin ruidos ni vibraciones, y no ha habido fugas tras varias semanas de uso. Hice una ruta de unos 400 km con una de las Voyager, en autovía y ciudad, y el depósito se mantuvo estable térmicamente, sin deformaciones ni pérdidas.
Eso sí: el tapón no es exactamente igual que el original. El original de Mopar tiene un sistema de sellado con junta tórica integrada y un pequeño respiradero calibrado. El de UXCELL utiliza una junta plana de goma que cumple, pero el respiradero no está tan definido. Si eres maniático con los detalles, guarda tu tapón original y reutilízalo si está en buen estado.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Como puntos fuertes destacaría el precio, muy inferior al recambio oficial de Mopar, la compatibilidad exacta con los puntos de montaje y que incluye el filtro de retorno. También el hecho de que se comercialice con el número OE ayuda a evitar confusiones en la compra.
En el debe: el ajuste del clip inferior es mejorable, el filtro interno podría ser de mayor densidad, y el tapón no replica exactamente el diseño del original. Tampoco incluye las abrazaderas nuevas, que en un recambio de este tipo siempre se agradecerían. Son detalles menores, pero marcan la diferencia entre un recambio correcto y uno excelente.
Veredicto del experto
Por menos de 20-25 euros tienes una solución funcional y segura para un problema muy común en estos Chrysler. No es una pieza OEM y se nota en los acabados finos y el ajuste de algunos elementos secundarios, pero cumple su función principal sin comprometer la seguridad del sistema de dirección. Lo recomiendo para propietarios que quieran reparar su Grand Voyager con un presupuesto ajustado, siempre que acepten los pequeños compromisos de calidad que implica un recambio aftermarket económico. Para un vehículo de uso diario sin exigencias extremas, cumple de sobra. Si prefieres no tener que preocuparte durante años, el recambio original de Mopar sigue siendo la referencia. Pero para salir del paso con garantías, este UXCELL cumple el expediente.











