Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo años trasteando con escapes y sistemas de admisión, y he tenido ocasión de montar este convertidor catalítico Reejim en un Hyundai IX35 2.0 16v del 2012 con 145.000 km y en un Kia Sportage 2.0 16v del 2013 que rondaba los 130.000 km. En ambos casos, los propietarios llegaban con el clásico combo: pérdida de potencia en pendientes, consumos disparados y el testigo de motor encendido con código P0420. Tras verificar que los catalizadores originales estaban colapsados (en el IX35 la malla interna se había desintegrado parcialmente), decidí probar esta alternativa de ajuste directo.
La propuesta de Reejim es clara: un catalizador específico para estos dos modelos del grupo Hyundai-Kia sin necesidad de adaptadores ni preparaciones raras. Ni más ni menos.
Calidad de fabricación y materiales
El cuerpo está fabricado en acero resistente a altas temperaturas, con un grosor de chapa que se nota sólido al tacto. Las soldaduras en las uniones de los tramos son limpias, sin rebabas ni porosidad que puedan convertirse en puntos de rotura futura. La brida de conexión llegó bien plana, sin deformaciones, lo cual es crítico para evitar fugas en la junta.
Eso sí, el acabado superficial no tiene el nivel de un catalizador original de Hyundai. La pintura térmica es funcional, pero cubre de forma irregular en algunas zonas. Nada que afecte al rendimiento, pero estéticamente se nota que es una pieza de aftermarket. También eché en falta que viniera con las juntas y tornillería nuevas; en el IX35 tuve que reutilizar las originales porque no encontraba el juego adecuado y, aunque aguantaron, recomiendo comprarlas aparte para no llevarte sorpresas.
Montaje y compatibilidad
Como bien indica la descripción, es una pieza de ajuste directo. En el Sportage, el desmontaje del catalizador viejo fue lo más tedioso: los tornillos de las bridas llevaban ocho años a la intemperie y tocó usar soplete y abundante aceite penetrante para que cedieran. El nuevo encajó sin forzar, los anclajes coincidían punto por punto con los soportes del túnel de escape. En el IX35 fue más rápido, apenas 45 minutos con el coche en el puente.
Un detalle importante que no siempre se explica: al tratarse de un catalizador de recambio genérico, el sensor de oxígeno (sonda lambda) posterior puede quedar ligeramente en una posición distinta respecto al original. En el IX35 no hubo problema, pero en el Sportage tuve que girar ligeramente el cuerpo del catalizador antes de apretar las bridas para que el cable de la sonda no hiciera un ángulo demasiado cerrado.
Rendimiento y resultado final
Una vez instalado, la diferencia es notable. El motor 2.0 16v recupera su capacidad de evacuación de gases, y eso se nota en la respuesta del acelerador. En el IX35, el propietario comentó que notaba el coche "más liberado" a partir de 3.000 rpm, justo donde antes se ahogaba. El consumo, que había subido a casi 11 l/100 km en mixto, volvió a situarse en torno a 8,5-9 l/100 km. El testigo P0420 se apagó a los pocos kilómetros de circulación en ambos casos.
No esperes ganar potencia extra respecto a un catalizador original sano. El objetivo aquí es restaurar el funcionamiento de fábrica, no exprimir caballos. Y en eso cumple perfectamente.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
A favor: precio muy ajustado frente al recambio oficial (el original de Hyundai cuesta entre dos y tres veces más), instalación directa sin soldadura, buena construcción general y compatibilidad real con los dos modelos anunciados.
A mejorar: la pintura térmico podria ser de mayor calidad; la ausencia de juntas y tornillería en el pack obliga a prever ese gasto extra; y convendria incluir alguna indicación sobre el posicionamiento de la sonda lambda para evitar roces con la chapa del vehículo.
Veredicto del experto
Es una solución sensata y funcional para un problema muy común en estos motores 2.0 16v del grupo Hyundai-Kia. No engaña con pretensiones de alto rendimiento, cumple con lo que promete: restaurar el sistema de escape a un estado operativo correcto por un coste razonable. Lo recomiendo para el que quiera pasar la ITV sin sustos y recuperar el comportamiento normal del coche sin gastar lo que cuesta medio motor en un catalizador original. Le pongo un 7,5 sobre 10. Bien equilibrado.



















