






Proteger el acceso al motor de un Jeep no es solo cuestión de seguridad, sino también de tranquilidad. Estos candados de capó para Jeep Wrangler JK JL (2007 en adelante) y Jeep Gladiador JT (2018 en adelante) están diseñados para encajar directamente sobre los pestillos originales, añadiendo una capa de protección antivandálica sin modificar la estética del vehículo.
Fabricados en metal con acabado en negro, el conjunto incluye dos unidades con cilindro y llaves. La instalación es sencilla: sustituyen los seguros de fábrica y quedan ocultos bajo el capó, visibles solo al abrirlo. Esto los convierte en una solución disuasoria eficaz frente a robos de batería, componentes del motor o manipulaciones del sistema eléctrico.

El diseño respeta los huecos y tolerancias originales del capó, por lo que no deberían aparecer vibraciones ni roces durante la conducción. Eso sí, conviene verificar la compatibilidad exacta con el año y modelo antes de comprar, especialmente en variantes con capó modificado o aftermarket.

Por qué elegir este kit de bloqueo:

Para quienes aparcan en la calle, en zonas de obra o en garajes comunitarios, este sistema de bloqueo supone una mejora práctica y económica frente a dejar el capó desprotegido. No es un sistema antirrobo infalible, pero eleva notablemente la dificultad para acceder al compartimento motor.

Sí, el kit cubre los modelos Wrangler JL desde 2018 hasta 2024 y superiores, incluido el año 2023.
No. Los candados reemplazan directamente los pestillos originales del capó sin necesidad de taladrar, soldar ni hacer modificaciones permanentes.
El metal cuenta con acabado negro resistente a la corrosión, aunque como cualquier mecanismo expuesto, se recomienda lubricar el cilindro periódicamente para evitar que se oxide o endurezca.
Sí, el fabricante indica compatibilidad con Gladiator JT desde 2018 en adelante, incluido el año 2020.
El juego incluye dos candados completos con su correspondiente juego de llaves. No hace falta comprar nada adicional.