Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He montado cámaras de visión frontal en bastantes unidades del grupo Volkswagen, y el Audi Q7 4L (sobre todo en su versión reestilizada, de 2010 a 2015) es uno de esos coches donde el morro juega en contra del conductor: capó alto, voladizo delantero largo y una visibilidad inferior muy justa para maniobrar en aparcamientos subterráneos o entre bordillos altos. Una cámara integrada en la parrilla resuelve ese punto ciego de forma bastante elegante, porque no rompe la estética del frontal y queda prácticamente camuflada detrás del emblema o en una lama de la rejilla.










