Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He instalado este buje de soporte trasero en varios Ford Fiesta ST de la generación 2014-2019, tanto con preparación ligera como completamente de serie, y su objetivo queda claro desde los primeros kilómetros: controlar mejor el balanceo del conjunto motor-cambio durante las fases de aceleración y retención.
El casquillo original de goma prioriza el confort y el aislamiento acústico, pero con el paso del tiempo puede permitir un movimiento excesivo del grupo motopropulsor. Este buje, gracias a su núcleo de poliuretano 85A, ofrece una respuesta bastante más firme. La mejora se aprecia especialmente al iniciar la marcha con decisión, cambiar rápidamente de segunda a tercera o acelerar con fuerza al salir de una curva.
No convierte por sí solo al Fiesta ST en un coche más potente, pero sí hace que la entrega de par resulte más directa y predecible. La reducción del movimiento del motor también ayuda a limitar el wheel hop, sobre todo cuando el asfalto tiene poca adherencia o se utilizan neumáticos de mayor agarre.
Calidad de fabricación y materiales
La combinación de aluminio billet 6061-T6 y poliuretano transmite una sensación de producto orientado a un uso exigente. El cuerpo de aluminio presenta un mecanizado limpio, sin rebabas relevantes en las zonas de contacto, y ofrece una base rígida para que el poliuretano trabaje sin deformaciones innecesarias.
El durómetro 85A es un punto intermedio tirando a firme. Está claramente por encima de la goma convencional en resistencia al desplazamiento, aunque no llega a los niveles más extremos de algunos soportes destinados exclusivamente a circuito. En un vehículo de calle, esta elección tiene sentido porque permite obtener una respuesta más precisa sin hacer el coche completamente incómodo.
En las unidades revisadas no observé holguras iniciales ni desplazamientos anómalos del núcleo después del montaje. Aun así, conviene recordar que el poliuretano no se comporta como la goma original: puede transmitir más ruido estructural y vibraciones al subchasis y, posteriormente, al habitáculo.
Montaje y compatibilidad
La compatibilidad corresponde al Ford Fiesta ST fabricado entre 2014 y 2019. No lo montaría sin verificar previamente el modelo exacto, el año y la configuración del soporte trasero, especialmente en vehículos importados o con modificaciones anteriores.
El montaje no es técnicamente complejo para un taller acostumbrado a trabajar con soportes de motor, pero exige sujetar correctamente el conjunto motor-cambio antes de desmontar el soporte. Nunca conviene dejar el grupo suspendido únicamente por los demás tacos. También es importante limpiar las superficies de contacto y eliminar restos de goma, suciedad u óxido antes de colocar el nuevo buje.
En una unidad de 2014 con aproximadamente 92.000 kilómetros, el casquillo original presentaba una deformación visible y cierta holgura. Tras instalar el de poliuretano, el cambio fue inmediato, aunque durante los primeros kilómetros aparecieron vibraciones perceptibles al ralentí. En un Fiesta ST de 2016 con unos 68.000 kilómetros y el soporte original en mejor estado, el aumento de firmeza se notó más en la transmisión que en el confort.
El apriete debe realizarse siguiendo los valores y el procedimiento específicos de Ford para ese soporte. Es preferible hacer el apriete final con el conjunto situado en su posición natural, evitando introducir precarga en el buje. Si el soporte queda forzado durante el montaje, pueden aparecer vibraciones excesivas o un desgaste irregular.
Rendimiento y resultado final
La principal mejora se encuentra en la respuesta del coche al aplicar y levantar gas. En el Fiesta ST de 2014, el cabeceo del motor durante los cambios rápidos disminuyó de forma clara. También se redujo el golpe seco que aparecía al acelerar con fuerza en segunda marcha sobre una carretera irregular.
En una unidad de 2019 con unos 41.000 kilómetros, utilizada principalmente en carretera y con alguna tanda ocasional, el resultado fue más equilibrado: mejor tacto del acelerador, cambios más consistentes y menor sensación de desplazamiento del conjunto mecánico, sin que el habitáculo se volviera excesivamente incómodo.
El precio de esa mejora es un incremento de las vibraciones, sobre todo al ralentí, al maniobrar lentamente y al iniciar la marcha. Con el motor frío suelen percibirse más. Después de varios cientos de kilómetros, la sensación se vuelve menos llamativa, aunque no desaparece por completo. Quien busque el aislamiento de fábrica probablemente preferirá conservar un casquillo de goma o utilizar una alternativa de poliuretano más blando.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Reduce el movimiento del conjunto motor-cambio.
- Mejora la precisión durante aceleraciones y cambios de marcha.
- Puede ayudar a controlar el wheel hop.
- El cuerpo de aluminio aporta rigidez y estabilidad dimensional.
- El poliuretano 85A resulta adecuado para una utilización mixta de calle y conducción deportiva.
- Es una actualización lógica cuando el casquillo original está deteriorado.
Aspectos mejorables:
- El kit no incluye instrucciones de montaje.
- Puede aumentar las vibraciones transmitidas al habitáculo.
- Requiere comprobar con precisión la compatibilidad antes de comprarlo.
- El resultado depende mucho del estado de los demás soportes del motor.
- No es la opción más apropiada para quien prioriza silencio y suavidad por encima del tacto deportivo.
Frente a un recambio de goma convencional, ofrece más control y una respuesta más firme. Comparado con soluciones de poliuretano de menor dureza, transmite algo más de información mecánica, pero también resulta menos refinado en ciudad. Para un coche utilizado exclusivamente en circuito existen soportes todavía más rígidos, aunque normalmente sacrifican demasiado confort para un Fiesta ST de uso diario.
Veredicto del experto
Considero este buje una mejora recomendable para un Ford Fiesta ST 2014-2019 cuando el soporte original presenta desgaste o cuando se busca un comportamiento más directo. El aluminio billet 6061-T6 y el poliuretano 85A forman una combinación coherente para conducción deportiva sin llegar al extremo de una preparación exclusivamente de competición.
Lo instalaría en un Fiesta ST de calle con neumáticos de altas prestaciones, suspensión mejorada o uso frecuente en carreteras de curvas. No lo elegiría para un propietario especialmente sensible a las vibraciones o que utilice el coche sobre todo en trayectos urbanos.
La clave está en montarlo correctamente, revisar los demás soportes y comprobar el apriete después de los primeros kilómetros. Con esas precauciones, el cambio aporta una mejora real en el control del grupo motopropulsor y en la sensación de conexión entre acelerador, motor y transmisión.














