Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo más de una década trabajando con vehículos del grupo Chrysler (Chrysler, Dodge, Jeep y Plymouth) en taller, y el bombín de encendido es una de esas piezas que acaban fallando casi de forma sistemática a partir de los 150.000 kilómetros. Este cilindro de bloqueo con referencia 5003843AB (equivalente también a 5003843AA, 703719 y 703719C) cubre un abanico de aplicaciones enorme: desde el PT Cruiser o el Voyager hasta el Grand Cherokee, pasando por el Neon, el Stratus o el Caravan. En mi caso lo he montado en tres ocasiones distintas: un Chrysler Voyager 2.5 CRD de 2004 con 220.000 km, un Jeep Grand Cherokee WJ 4.0 de 2001 con 280.000 km y un PT Cruiser 2.2 CRD de 2005 con 190.000 km. El motivo habitual siempre es el mismo: llave que gira duro, se queda a medias o simplemente el bombín ya no devuelve la llave a la posición de arranque.
Lo primero que valoro de este kit es que llega completo: cilindro de encendido y dos llaves mecánicas. No incluye electrónica ni programación, algo que hay que tener muy claro antes de comprar, porque en Europa casi todos estos modelos montan inmovilizador con transpondedor. Volveré sobre ello en la sección de montaje, porque condiciona bastante la experiencia final.
Calidad de fabricación y materiales
El acabado del cilindro es correcto para ser un recambio de mercado: aleación de zinc fundida a presión en el cuerpo, con el tambor interior mecanizado y muelles de retorno que se sienten firmes al accionar. Las tolerancias de acoplamiento con el conmutador eléctrico son buenas: en los tres vehículos donde lo instalé encajó sin holguras molestas ni necesidad de limar nada, algo que no siempre ocurre con recambios de procedencia asiática, donde a veces el anclaje del clip de retención queda desalineado.
Las llaves incluidas son de lámina estampada, con un corte razonable pero sin pulir los cantos. Funcionan, giran con fluidez tras unos días de uso, pero son llaves burdas comparadas con una original cortada por código. Mi consejo práctico es usarlas solo como respaldo y encargar cuanto antes el duplicado en llave con chip en un cerrajero automotriz, que además permitirá conservar la mecánica original del vehículo si vendes el coche.
Un detalle mejorable: el cilindro no viene lubricado de fábrica más allá de una película ligera. Yo siempre aplico un spray de grafito o aceite para cerraduras en el tambor antes del primer giro, y así se evita esa sensación ligeramente arenosa durante la primera semana.
Montaje y compatibilidad
El montaje es de dificultad media-baja para quien tenga cierta soltura, aunque varía según el modelo. En el PT Cruiser y el Voyager el proceso es sencillo: desconectando la batería, se retira el panel inferior de la columna, y con la llave en posición ACC se pulsa el pasador de retención para extraer el cilindro viejo. En el Grand Cherokee WJ el acceso es algo más incómodo por la envolvente de la columna, pero igualmente factible en una hora con destornilladores Torx y de estrella.
Los puntos críticos que conviene conocer:
Verifica la referencia antes de comprar: la compatibilidad cambia según año, mercado y versión, y el mismo modelo puede montar bombines distintos en dos campañas consecutivas. Comparar el número grabado en tu pieza original (por ejemplo 5003843AA frente a AB) evita devoluciones.
Inmovilizador: las dos llaves mecánicas incluidas no llevan transpondedor. Si tu coche tiene SKIM o sistema antirrobo, el motor girará pero no arrancará sin un chip programado. Necesitarás llevar una de las llaves a un cerrajero especializado o al distribuidor para clonar el código del transpondedor original. Prevé ese coste extra aparte.
En algunos modelos el cilindro nuevo llega bloqueado de fábrica y requiere girarlo con la propia llave una vez instalado para liberar el mecanismo; no lo confundas con una pieza averiada.
En total, contando desmontaje y montaje, dediqué entre 45 minutos y hora y media por vehículo, sin sorpresas de ajustes.
Rendimiento y resultado final
Una vez instalado, la mejora es inmediata y notable. En el Voyager, la llave que antes había que sacudir para que reconociera la posición de arranque volvió a girar con un tacto limpio y definido, con retorno suave a la posición ON. Tras más de 10.000 kilómetros acumulados entre los tres coches, ninguno ha mostrado falsos contactos ni desgaste prematuro del tambor, que es el síntoma clásico de los cilindros baratos.
Con respecto a alternativas, hay opciones más económicas en el mercado de recambio genérico, pero en mi experiencia suelen fallar en el clip de fijación o en la durabilidad del resorte de retorno. Este cilindro se sitúa en un punto medio razonable: no es nivel pieza original Mopar, pero cumple con creces para un uso diario, y el precio del conjunto con dos llaves resulta competitivo frente a la pieza de marca, que puede triplicar el coste solo con el bombín.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
Cobertura de aplicaciones muy amplia dentro del grupo Chrysler/Dodge/Jeep/Plymouth.
Encaje preciso con el conmutador eléctrico original, sin adaptaciones.
Tacto de giro firme y retorno fiable tras miles de kilómetros de uso.
Incluye dos llaves mecánicas, útil como solución provisional inmediata.
Aspectos mejorables:
Las llaves son básicas y sin chip; el coste de programación del transpondedor corre por tu cuenta.
La lubricación de fábrica justa: recomiendo aplicar grafito antes del primer uso.
Sin instrucciones de montaje incluidas, algo habitual pero que dificulta el trabajo al aficionado.
Veredicto del experto
Para quien enfrente el clásico problema de bombín gastado en un Voyager, PT Cruiser, Grand Cherokee o cualquier otro modelo compatible de este grupo, este cilindro 5003843AB es una solución sólida y económica, siempre que se asuma que la parte electrónica del inmovilizador es un trámite aparte con cerrajero. Como mecánico que lo ha puesto a trabajar en vehículos de alto kilometraje y condiciones reales de calle, lo recomiendo con confianza, dejando únicamente la salvedad de verificar referencia y año antes de la compra y presupuestar la programación de la llave con chip. Relación calidad-precio destacable dentro del segmento de recambio de encendido.

















