





Si notas que tu Mazda 2 o Mazda 3 pierde potencia al acelerar, tiembla en ralentí o le cuesta arrancar en frío, es probable que una o varias bobinas de encendido estén fallando. Este juego de 4 bobinas de encendido UF655 (UF-655) es la pieza de repuesto directa para motores 1.5L y otras cilindradas de Mazda 2 (2003–2015) y Mazda 3 (2003–2014).

Cada bobina entrega la chispa necesaria para una combustión completa. Al sustituir las cuatro a la vez, evitas desequilibrios entre cilindros y recuperas la respuesta original del motor. Los números de referencia equivalentes son ZJ49-18-100, ZJ49-18-100A, ZJ20-18-100, ZJ2018100 y ZJ2018100A.

El juego cubre las motorizaciones más comunes de la gama:

La sustitución es directa: retira la tapa del motor, desconecta el conector eléctrico, extrae la bobina vieja con un movimiento firme y coloca la nueva. No requiere herramientas especiales ni programación. Eso sí, trabaja siempre con el motor frío para evitar quemaduras.

Cada unidad llega embalada de forma individual para evitar golpes durante el transporte. El juego incluye las 4 piezas necesarias para sustituir todas las bobinas del motor de una sola vez.
Los síntomas más comunes son fallos de encendido, tirones al acelerar, aumento del consumo de combustible y el testigo de avería del motor encendido. Un escáner OBD2 suele mostrar fallos en uno o varios cilindros.
Aunque solo falle una bobina, cambiar las cuatro garantiza un desgaste uniforme y evita que otra falle a los pocos meses. El juego completo sale más rentable que comprarlas por separado.
Son los números de referencia OEM que garantizan la compatibilidad con tu motor. UF655 y UF-655 son el código estándar del fabricante, mientras que ZJ49-18-100, ZJ49-18-100A, ZJ20-18-100 y ZJ2018100 son las referencias originales de Mazda.
Sí. El Mazda 3 BL con motor 2.0L (1999cc, 110–111 kW, 150–151 CV) entre 2008 y 2014 es compatible con estas bobinas. Revisa que tu referencia coincida con ZJ49-18-100 o similar.
Su vida útil depende del uso y mantenimiento del vehículo. En condiciones normales, suelen durar entre 60.000 y 100.000 km. Las bujías en mal estado pueden acortar su vida útil.
