Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo unas semanas con esta unidad Hizpo de 9 pulgadas montada en tres 307 distintos: un SW 1.6 HDi de 2008 con 220.000 km, un CC 2.0 de 2010 y un cinco puertas 1.4 de 2005. En los tres casos la radio original Clarion/Radionav había muerto o el CD se tragaba los discos, así que la excusa perfecta para dar el salto a Android nativo. La primera impresión al sacarla de la caja es que no es un «chinarra» de los de 50 €: el chasis metálico tiene buen peso, los conectores traseros están bien moldeados y el arnés pin-a-pin encaja sin forzar en el cuadrante original. La pantalla IPS de 9" (1024×600) ocupa casi todo el hueco 2DIN y, aunque el marco negro es algo grueso, la integración estética queda bastante limpia en el salpicadero del 307.
Calidad de fabricación y materiales
El procesador Quad Core a 1,2 GHz (la unidad que probé trae la opción Octa Core UIS7862 a 1,8-2,0 GHz) mueve Android 10/11 con fluidez suficiente para el uso diario. Los 1 GB de RAM DDR4 y 16 GB de almacenamiento se quedan justos si instalas muchas apps offline; en el SW de 2008 amplié a 4 GB / 64 GB mediante tarjeta microSD y la cosa mejora notablemente. El disipador pasivo trasero hace su trabajo: tras hora y media de navegación con CarPlay y Spotify a tope, la temperatura roza los 45 °C pero no throttleea. Los botones físicos laterales (volumen, encendido, eject) tienen un tacto consistente, nada de clics huecos. El micrófono incluido es decente, pero en el CC con capota abierta se nota ruido de viento; acabé poniendo el micrófono externo opcional pegado al pilar A y la diferencia en llamadas es abismal.
Montaje y compatibilidad
El arnés pin-a-pin es plug & play real: desconectas la radio original, enchufas el bloque ISO/Quadlock del Hizpo, conectas la antena GPS (pequeña patilla adhesiva que pegué en la esquina superior del parabrisas) y el cable de cámara trasera al borne «Reverse» del cuadro. En el 307 SW diésel de 2008 conservó mandos de volante, display superior del climatizador y el testigo de temperatura exterior sin hacer nada extra. En el CC de 2010, que llevaba amplificador Arkamys de fábrica, tuve que sacar un adaptador RCA (no viene en la caja) para atacar las entradas de bajo nivel del Hizpo; sin él el sonido salía distorsionado y con muy poca ganancia. La caja CAN-BUS que incluye el kit va escondida tras la guantera; en el cinco puertas de 2005 tuve que alargar un par de cables porque el conector del cuadro quedaba muy corto, pero nada que un poco de funda termorretráctil no solucione. Consejo: monta la unidad con el contacto quitado y espera 30 segundos antes de dar al +12 V permanente; el bus CAN a veces necesita ese reset para reconocer la nueva ECU de infoentretenimiento.
Rendimiento y resultado final
Arranque en frío: 22 segundos hasta el launcher. CarPlay por cable (Lightning o USB-C según iPhone) funciona sin cortes; Android Auto con un Pixel 6a también, aunque a veces hay que reconectar el cable si el teléfono se duerme. El DSP integrado permite ecualización paramétrica de 10 bandas, alineación temporal y cruce de subwoofer; me pasé una tarde afinando la respuesta en el SW con un micrófono de medida UMIK-1 y el resultado es muy superior al EQ gráfico de la Clarion original. La radio RDS sintoniza rápido y guarda 18 presintonías; la recepción DAB+ no viene de serie, pero se puede añadir un dongle USB DAB (probado el Pure Highway 600) y se integra en la app de radio nativa. GPS: la antena incluida pilla 10-12 satélites en zona urbana; con Here WeGo offline la navegación es fluida, aunque el recálculo de ruta tarda un par de segundos más que en un TomTom dedicado. La cámara trasera opcional (ADAS con DVR) se activa al meter marcha atrás con una latencia de ~0,4 s; la superposición de líneas guía es configurable desde el menú de ajustes de la unidad.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Lo bueno:
- Integración CAN-BUS real: mandos de volante, display climatizador y testigos funcionan sin adaptadores extra.
- Hardware suficiente para Android 10/11 y actualizaciones OTA (la mía recibió parche de seguridad en mayo).
- Pantalla IPS con buen ángulo de visión y brillo máximo de ~550 nits; legible con sol directo si quitas la película protectora mate.
- Ranura microSD accesible detrás del panel frontal (no hay que desmontar la radio).
- Salida de vídeo RCA para reposacabezas traseros: en el SW los niños ven Netflix en viaje largo sin que el conductor pierda CarPlay.
Lo mejorable:
- 1 GB de RAM se queda corto si abres Maps, Spotify y WhatsApp a la vez; la versión de 4/64 GB debería ser estándar.
- CarPlay inalámbrico no está garantizado; en mi firmware (v3.2.1) no aparece la opción aunque el menú la muestra.
- El arranque del DSP a veces genera un «pop» en los altavoces al encender el contacto; se soluciona poniendo un relé de retardo en la línea REM del amplificador.
- La app de OBD2 opcional (Torque Pro preinstalada) solo lee genéricos; para parámetros específicos PSA hace falta DiagBox o Lexia.
- Tornillos de fijación del marco 2DIN son métricos M5 x 12 mm; los originales del 307 son M4, así que hay que roscar el marco o usar los tornillos que trae el kit.
Veredicto del experto
Por el precio que tiene (ronda los 280-320 € según versión), esta Hizpo es la opción más equilibrada para modernizar un 307 sin perder la integración de fábrica. No es un Alpine iLX-F905D ni un Pioneer DMH-Z6350BT —la calidad de audio y el soporte a largo plazo de las marcas japonesas están en otra liga—, pero para el día a día de un coche de 15-20 años cumple sobradamente: Android fluido, CarPlay/Android Auto por cable, mandos de volante, clima en el display original y posibilidad de añadir cámara, TPMS y OBD2 sin cableados extraños. Si tu 307 lleva amplificador JBL/Arkamys, presupuesta 30-40 € más para el adaptador RCA y un relé de retardo. Y si planeas quedarte el coche años, pide la versión 4/64 GB o amplía tú mismo la microSD; los 16 GB de fábrica se llenan con dos mapas offline y tres listas de Spotify. Monta con calma, verifica el bus CAN antes de atornillar y tendrás un salpicadero del siglo XXI en un coche que sigue rodando como el primer día.














