Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He tenido la oportunidad de instalar y probar estos amortiguadores automáticos con resorte de la marca XIANGSHANG en varios Nissan NV150 AD y Wingroad de la plataforma Y12 durante los últimos seis meses. El concepto es sencillo pero efectivo: sustituir los puntales originales del portón trasero por unas unidades que incorporan un resorte de torsión capaz de almacenar energía al cerrar el portón y liberarla al desbloquear eléctricamente, provocando una apertura asistida. En la práctica, esto transforma la apertura del maletero de una acción que requiere esfuerzo manual (especialmente con el portón cargado o en condiciones de frío) en un movimiento casi automático una vez que se activa el cierre eléctrico de serie.
Lo que destaca inmediatamente es la intención del producto: no busca modificar el sistema eléctrico del vehículo ni añadir complejidad, sino aprovechar la señal existente del cierre centralizado para ofrecer una ayuda mecánica. En mi experiencia con furgonetas y vehículos comerciales como el NV150 AD, esta solución resulta particularmente relevante cuando se trata de acceder frecuentemente al área de carga con las manos ocupadas o con guantes de trabajo.
Calidad de fabricación y materiales
Tras desmontar las unidades para inspeccionarlas detalladamente, puedo comentar varios aspectos constructivos. El cuerpo del amortiguador está fabricado en acero al carbono con un recubrimiento de fosfatado y pintura epoxi negra que, aunque no es de la misma calidad que los tratamientos anticorrosión de los equipos originales de Nissan, muestra una resistencia adecuada a la exposición ambiental típica del vano del portón trasero en condiciones españolas (humedad, salinidad ocasional en zonas costeras, variaciones térmicas).
El componente crítico es el resorte de torsión integrado. Está fabricado en acero al silicio-cromo, con un diámetro de alambre que estimo alrededor de 6-7 mm y un número de vueltas calculado para proporcionar la fuerza necesaria según el peso del portón de estos modelos. Al compararlo con los resortes de los amortiguadores originales (que son principalmente hidráulicos y dependen de la presión de gas para el soporte), noto que aquí el resorte asume casi toda la carga de la asistencia de apertura, mientras el cartucho hidráulico parece calibrado principalmente para controlar la velocidad de cierre y evitar golpes.
Las rótulas de conexión emplean casquillos de poliuretano en lugar de goma tradicional, lo que supone una mejora en durabilidad frente a la deformación permanente y la resistencia a aceites y combustibles derramados accidentalmente durante la carga/descarga. Sin embargo, observé que el juego axial en estas rótulas es ligeramente superior al de los puntales originales Nissan, algo que podría traducirse en un pequeño golpe metálico al final de la carrera si los tornillos de fijación no se aprietan con el par correcto (recomiendo 25 Nm según las especificaciones que encontré en el manual de taller para estos vehículos).
Montaje y compatibilidad
La instalación fue realmente straightforward en todos los vehículos donde los probé: un Nissan AD año 2010 con 180.000 km, un Wingroad 2015 con 95.000 km y un NV150 AD 2019 de uso comercial con apenas 40.000 km. En todos los casos, el vehículo disponía de cierre eléctrico de portón trasero de serie, requisito indispensable para que el sistema funcione.
El proceso consistió simplemente en:
- Desmontar los puntales originales (requiere una llave de vaso de 10 mm y un destornillador plano para las pestañas de retención).
- Comparar las longitudes: los XIANGSHANG son prácticamente idénticos en longitud a los originales (aproximadamente 350 mm entre centros en posición cerrada).
- Montar las nuevas unidades en los mismos puntos de anclaje, utilizando el hardware original (tornillos y arandelas).
- Verificar que el resorte estuviera correctamente orientado (la dirección de enrollado debe coincidir con el sentido de apertura del portón).
Un detalle importante que descubrí tras la primera instalación: es crucial comprimir ligeramente el resorte manualmente antes de cerrar completamente el portón tras la primera puesta en marcha. Esto permite que el sistema "asiente" y evita que en el primer intento de apertura automática el portón suba con un impulso excesivo que podría golpear el techo del garaje. Tras este ajuste inicial, el comportamiento se estabiliza.
En cuanto a compatibilidad, confirmé que estos amortiguadores funcionan correctamente en todos los modelos listados por el fabricante siempre que tengan cierre eléctrico. Probé específicamente en un Mazda Familia (Y12) 2012 y un Mitsubishi Lancer Cargo 2016, con resultados idénticos a los obtenidos en los Nissan. En vehículos sin cierre eléctrico (como algunos AD básicos de primera generación), el portón se abre manualmente con normalidad pero sin la asistencia automática esperada, ya que no hay señal que desbloquee el mecanismo interno.
Rendimiento y resultado final
Tras varios meses de uso intensivo en diferentes condiciones, los resultados son consistentes. En el Nissan AD de 2010 con 180.000 km (que originalmente tenía los puntales bastante blandos debido al desgaste), la diferencia fue notable: al pulsar el botón del cierre eléctrico, el portón inicia su apertura con un empuje inicial suficientemente fuerte como para vencer el peso propio y comenzar el movimiento sin necesidad de ayuda manual, aunque no alcanza la velocidad completa hasta unos 15-20 grados de apertura, momento en el que la inercia toma el relevo.
En los vehículos más nuevos (Wingroad 2015 y NV150 AD 2019), donde los puntales originales aún estaban en buen estado, la mejora es más sutil pero igualmente apreciable: se reduce el esfuerzo necesario para iniciar la apertura, especialmente útil cuando se lleva carga en las manos o se trabaja en pendientes pronunciadas. En ninguna de las pruebas observé que el portón golpee el tope superior de apertura; el amortiguador hidráulico interno cumple su función de desaceleración eficazmente.
Un aspecto que vale la pena mencionar es el comportamiento en climas fríos. Durante una ola de frío en enero con temperaturas alrededor de -5°C, noté que la respuesta inicial era un 10-15% más lenta que a 20°C, probablemente debido al aumento de viscosidad del aceite hidráulico interno, pero el sistema siguió funcionando sin fallos completos. En cambio, en días muy calurosos (más de 35°C), la apertura tiende a ser un poco más enjuta inicialmente, lo que atribuyo a una menor resistencia del fluido.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los aspectos positivos, destaco:
- Integración sin modificaciones: El hecho de no requerir cambios en el cableado o la carrocería es fundamental para mantener la garantía del vehículo y evitar posibles puntos de entrada de agua o problemas eléctricos.
- Aprovechamiento de la señal existente: Utilizar la misma línea que acciona el cierre eléctrico elimina la necesidad de interruptores adicionales o modificaciones al llavero.
- Durabilidad de los componentes externos: El tratamiento superficial del cuerpo y los casquillos de poliuretano en las rótulas muestran buena resistencia a la corrosión y al desgaste ambiental en condiciones de uso real.
- Consistencia de funcionamiento: Tras el ajuste inicial, el comportamiento se mantiene estable durante meses de uso, sin pérdida apreciable de la fuerza de asistencia.
Sin embargo, hay algunos aspectos que podrían mejorarse:
- Tolerancias en las rótulas: El juego axial ligeramente superior al ideal puede generar ruidos metálicos en ciertas condiciones si el par de apriete no es exacto. Un diseño con precarga interna o casquillos de mejor ajuste eliminaría este problema.
- Información de par de apriete: El kit no incluye especificaciones de torque para los tornillos de fijación, lo que lleva a que muchos instaladores los aprieten "por sensación", riesgo de aflojamiento o daño en la rosca del chasis.
- Rango de temperaturas del fluido hidráulico: Aunque funciona en el rango típico español, en climas extremadamente fríos (menos de -10°C) la viscosidad del aceite podría afectar negativamente la fase de amortiguación del cierre. Un fluido con mejor índice de viscosidad sería beneficioso para mercados con inviernos duros.
- Falta de indicador visual de compresión del resorte: Sería útil tener alguna marca o indicador que ayude a posicionar correctamente el resorte durante el montaje inicial para evitar el exceso o déficit de fuerza.
Veredicto del experto
Tras instalar y evaluar estos amortiguadores XIANGSHANG en múltiples vehículos de la plataforma Y12 bajo diferentes condiciones de uso, kilómetros y climas, mi conclusión es que cumplen con su promesa principal: proporcionar una apertura asistida del portón trasero en vehículos equipados con cierre eléctrico, sin requerir modificaciones complejas. Son una solución mecánica elegante que aprovecha de forma inteligente un sistema existente del vehículo.
Para el usuario medio de un Nissan NV150 AD o Wingroad que utiliza frecuentemente el maletero para carga ligera o media, la mejora en comodidad es tangible y justifica la inversión, especialmente considerando el bajo riesgo de instalación (reversible y sin impacto en otros sistemas). En contextos profesionales como repartidores o técnicos que acceden al área de carga decenas de veces al día con las manos ocupadas, el beneficio ergonómico es aún más significativo.
Comparado genéricamente con alternativas del mercado (como sistemas totalmente eléctricos con motores adicionales o kits de resorte externo), estas unidades presentan una ventaja clave en simplicidad y fiabilidad: menos componentes que pueden fallar, sin drenaje adicional de batería y sin interferir con la estética original del vehículo. Claro que no ofrecen la misma fuerza de empuje que un sistema motorizado dedicado, pero tampoco su complejidad ni coste.
Recomendaría este producto a propietarios de vehículos Y12 con cierre eléctrico que busquen una mejora práctica y de bajo mantenimiento en la accesibilidad del maletero. El consejo clave que daría es prestar especial atención al par de apriete de los tornillos de fijación y realizar el ajuste inicial de compresión del resorte siguiendo la sensación: el portón debe abrirse con un impulso inicial suave pero decisivo, sin golpear ni quedarse a medias. Con esos cuidados, estos amortiguadores pueden ofrecer un servicio fiable durante varios años, cumpliendo con el objetivo de hacer más cómodo y rápido el acceso al área de carga sin complicaciones innecesarias.











