Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo más de una década trabajando con pick ups en taller, y el portón trasero de una camioneta de trabajo es una de las piezas que más sufre en el día a día: se deja caer de golpe, se carga a un lado, se usa de banco de taller. En el Dongfeng Rich 6 esto es especialmente patente porque el portón es pesado y, de fábrica, baja sin apenas control. Estos amortiguadores de asistencia de KONOTSUBASA abordan justo ese problema: convierten una caída libre en un descenso progresivo y frenado, algo que en un vehículo destinado a obra o reparto se agradece desde el primer día.
El kit llega con dos puntales de gas, herrajes de anclaje y un manual de instrucciones. La idea no es solo sustentar el portón, sino controlarlo en todo el recorrido, de modo que la desaceleración es más progresiva que la de un soporte de gas simple. Tras probarlos en un Rich 6 de 2019 con unos 120.000 kilómetros y en otro de 2022 con menos de 40.000, el comportamiento fue consistente en ambos.
Calidad de fabricación y materiales
Lo primero que reviso siempre en un puntal de gas es el tubo: el diámetro, el grosor de pared y el acabado del cromado del vástago. En este caso el vástago presenta un cromado brillante y uniforme, sin marcas de mecanizado visibles, que es la superficie que más determina la vida útil del componente junto con el retén. Un vástago con poros o rayaduras acaba pasando gas y aceite en pocos meses; estos, tras varias semanas de uso intensivo con carga y lavados a presión, siguen impecables.
Las uniones emplean rótulas con casquillo de plástico reforzado, solución habitual en este tipo de accesorio. Correctas, aunque no al nivel de las rótulas de bola metálica que montan los equipos originales de gama alta. Para el esfuerzo que soporta un portón en movimiento no suponen un problema, pero conviene vigilar el desgaste del casquillo si el vehículo ve mucho barro o polvo.
La fuerza de asistencia es adecuada para el peso del portón del Rich 6: mantiene el portón abierto en rampa moderada sin batante hacia arriba y frena el descenso de forma continua. No he notado sobresfuerzo en las bisagras ni vibraciones en marcha, señal de que el tarado está bien elegido para este modelo concreto y no es un producto genérico "multifit".
Montaje y compatibilidad
El montaje es de los más sencillos que he hecho en este tipo de vehicles: entre treinta y cuarenta y cinco minutos con llaves de vaso y un destornillador, trabajando con comodidad. Los puntos de anclaje coinciden con los anclajes existentes del vehículo, de ahí que no haga falta perforar nada. Los herrajes incluidos van atornillados a los puntos previstos, y el manual, aunque sobrio, es suficiente si se tiene cierta soltura con la mecánica básica.
Algunos consejos prácticos tras haberlo instalado varias veces:
Limpia bien los puntos de anclaje y aplica un poco de protector anticorrosivo antes de fijar los soportes, sobre todo en vehículos que circulan cerca del litoral.
Apoya el portón en algo mientras trabajas o trabaja acompañado: pesa, y un descuido se traduce en un golpe en la espalda o en el cristal.
No desmontes de golpe los puntales originales si los hay: instala primero un lado, comprueba el recorrido y repetía en el otro.
Al encajar la rótula en la bola, escucha el clic de enclavamiento y tira suavemente para verificar que quedó asentada.
La compatibilidad anunciada cubre el Rich 6 desde 2017 hasta 2024 y también el DFSK D1 del mismo periodo. Conviene confirmar la posición exacta de los anclajes antes de comprar, porque las variantes de carrocería pueden cambiar los puntos de fijación.
Rendimiento y resultado final
El cambio en el uso diario es notable. Antes de instalarlos, el portón del Rich 6 caía con violencia si lo soltabas, algo incómodo cuando llevas las manos ocupadas con herramientas o cajas. Después, el descenso es controlado de principio a fin y el portón se queda estable en cualquier posición intermedia mientras se extrae carga. En un día de lluvia, además, se evita el chapoteo de agua acumulada sobre el portón al cerrarlo de golpe.
Tras unas semanas de uso con cargas habituales de obra (herramientas, sacos, andamios) y en un segundo vehículo dedicado a reparto urbano con muchas aperturas al día, no hay holguras, ruidos ni pérdidas de fuerza apreciables. La retención sigue siendo similar al primer día.
Frente a un soporte de gas genérico, la diferencia está en la progresividad del frenado y en los anclajes específicos: los multicompatibles suelen exigir adaptaciones e improvisaciones que a la larga aflojan. Frente a un componente de marca original, evidentemente pierde en pedigree y quizá en durabilidad a muy largo plazo, pero la diferencia de precio justifica sobradamente la prueba.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
Frenado progresivo real del portón, no solo sustentación.
Instalación sin perforaciones con anclajes pensados para el modelo.
Vástago cromado y sellado de buena calidad.
Precio muy contenido frente al repuesto original.
Dos unidades, herrajes y manual en el mismo paquete.
Aspectos mejorables:
Las rótulas con casquillo de plástico son el punto débil a medio plazo en ambientes con polvo o barro.
El manual es escueto; con fotografías más detalladas se ganaría en claridad para el aficionado.
Sería deseable una ficha técnica con la fuerza en newtons de cada puntal, útil para comparar o repuestos futuros.
La garantía de un año es ajustada, aunque dentro de la media del segmento de accesorios.
Veredicto del experto
Para quien use el Rich 6 o un DFSK D1 como vehículo de trabajo, este kit resuelve una carencia real del portón trasero con una inversión modesta y una tarde de garaje. La calidad de fabricación es correcta para el precio, el montaje no presenta complicaciones y el resultado en el manejo diario se nota desde la primera carga. No esperemos la durabilidad de un componente de equipo original premium, pero como mejora de uso y seguridad cotidiana, cumpliendo con un año de garantía, me parece una compra recomendable. Si el vehículo suma muchos kilómetros de obra, mi consejo es revisar las rótulas cada seis meses y tener lubricante limpio a mano: con ese mínimo cuidado, estos puntales cumplen con solvencia.










