Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He probado este tipo de puntales con resorte en un Mitsubishi i-MiEV y el cambio principal se nota justo después de accionar la cerradura eléctrica: el portón deja de quedarse prácticamente pegado al cierre y comienza a separarse con más facilidad. No convierte el maletero en un sistema eléctrico completo, pero sí aporta el impulso inicial necesario para que la puerta trasera pueda empezar a subir por sí sola.
En el i-MiEV, cuyo portón es relativamente ligero, la fuerza adicional resulta útil cuando los amortiguadores originales han perdido rendimiento o cuando el cierre eléctrico libera la puerta, pero no consigue expulsarla lo suficiente. La mejora es especialmente apreciable al cargar bolsas, utilizar el vehículo con frecuencia en ciudad o abrir el maletero con las manos ocupadas.
Calidad de fabricación y materiales
El conjunto está formado por dos puntales con resorte, uno para cada lado del portón. La fabricación es sencilla y responde al funcionamiento esperado de este tipo de accesorio: un amortiguador de gas convencional combinado con un elemento mecánico que aumenta la fuerza durante los primeros centímetros de apertura.
Durante el montaje, lo más importante no es tanto el acabado exterior como la precisión de los anclajes y la regularidad de ambos puntales. Los terminales deben asentarse sin tener que forzarlos ni modificar la geometría de la carrocería. Si una rótula entra torcida o queda sometida a tensión lateral, pueden aparecer crujidos, holguras y un desgaste prematuro.
La fuerza añadida está bien planteada para ayudar a levantar el portón, aunque conviene recordar que un resorte más potente también transmite más carga a las bisagras, a los soportes de la carrocería y al propio cierre. Por ese motivo, no aconsejo instalar únicamente un puntal ni mezclar estas unidades con otro amortiguador de características desconocidas.
Montaje y compatibilidad
La instalación es relativamente directa para quien tenga experiencia trabajando con guarnecidos y portones. Antes de desmontar los elementos originales, sujeto el portón con una barra telescópica o con un apoyo estable. No recomiendo confiar exclusivamente en una persona que lo mantenga levantado, ya que un movimiento brusco puede dañar las bisagras o provocar lesiones.
Una vez asegurada la puerta, se sustituyen los dos amortiguadores respetando la posición de cada lado. Es importante comparar la longitud, los terminales y la orientación con las piezas desmontadas. Los anclajes deben quedar completamente encajados y sin juego antes de retirar el soporte auxiliar.
La compatibilidad está enfocada al Mitsubishi i-MiEV Hatchback fabricado entre 2009 y 2021. No daría por válida la instalación en un Peugeot iOn o un Citroen C-Zero únicamente porque compartan una base técnica similar; puede haber diferencias en anclajes, calibración del cierre o peso del portón. También es imprescindible que el vehículo tenga cerradura eléctrica. Si el cierre es completamente mecánico, el resorte podrá ayudar a levantar la puerta una vez abierta, pero no realizará por sí mismo la función de desbloqueo.
Después del montaje, conviene abrir y cerrar el portón varias veces a mano, comprobando que no roza, que ambos lados suben a la misma velocidad y que la cerradura engancha sin necesidad de golpear la puerta.
Rendimiento y resultado final
En uso urbano, el resultado más evidente es la expulsión inicial del portón. Al pulsar el mando, la puerta se separa del cierre y comienza a elevarse con un movimiento progresivo. En un i-MiEV utilizado habitualmente para desplazamientos cortos y aparcado en la calle, la apertura resulta más cómoda y se reduce la necesidad de introducir los dedos en la ranura del portón.
En condiciones frías, el comportamiento puede ser algo más lento, especialmente si los amortiguadores originales están envejecidos o si las juntas presentan suciedad. También he comprobado que el resultado depende mucho de que las bisagras estén limpias y correctamente lubricadas. Un portón desalineado o con demasiada resistencia mecánica puede impedir que incluso unos puntales nuevos funcionen de forma uniforme.
No esperaría una apertura rápida ni un accionamiento totalmente automático. El sistema aporta asistencia mecánica: libera el portón y lo eleva cuando las condiciones son favorables, pero el usuario sigue teniendo que acompañar el movimiento en determinados casos, sobre todo con viento lateral, temperaturas bajas o una carga adicional instalada en la puerta.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Mejora la separación inicial del portón después de accionar la cerradura eléctrica.
- Aprovecha los puntos de fijación originales y no requiere modificar la carrocería.
- El kit incluye las dos unidades necesarias para mantener una fuerza equilibrada.
- Resulta más práctico que sustituir únicamente un amortiguador convencional fatigado.
- La instalación es razonablemente sencilla con herramientas básicas y un soporte seguro.
Aspectos mejorables:
- La compatibilidad debe comprobarse con cuidado, especialmente en unidades con modificaciones o cierres no originales.
- No incluye un sistema eléctrico completo de apertura y cierre.
- La fuerza del resorte puede hacer que el portón suba con más brusquedad si las bisagras están secas o si uno de los puntales trabaja peor que el otro.
- La ausencia de medidas detalladas de longitud, carrera y fuerza dificulta verificar la compatibilidad antes de comprar.
- El resultado puede variar bastante según el estado del cierre eléctrico, las bisagras y los soportes originales.
Frente a unos amortiguadores de sustitución convencionales, estos puntales ofrecen más ayuda durante el inicio de la apertura. En cambio, un kit eléctrico específico proporciona un funcionamiento más completo, aunque requiere cableado, unidad de control, pulsadores y una instalación bastante más compleja.
Veredicto del experto
Los considero una solución razonable para mejorar la apertura asistida del portón del Mitsubishi i-MiEV sin transformar todo el vehículo en un modelo con portón eléctrico. Su utilidad depende directamente de que la cerradura sea eléctrica, de que las bisagras estén en buen estado y de que la instalación se realice con los dos puntales correctamente alineados.
Antes de utilizarlos de forma habitual, revisaría los anclajes después de los primeros días y volvería a comprobar que no existen holguras, ruidos metálicos ni diferencias de altura entre ambos lados. Con un mantenimiento básico y una compatibilidad confirmada, el accesorio aporta una mejora práctica y poco invasiva, aunque no debe confundirse con un sistema de apertura motorizada completo.










