Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo más de quince años trabajando con recambios de suspensión y cerraduras de portón, y los puntales de gas para el portón trasero del Mercedes-Benz ML W164 son una de esas piezas que acaban cayendo en casi todos los ejemplares con más de 120.000 km. He montado este par concreto en tres unidades distintas: un ML 320 CDI de 2008 con 245.000 km, un ML 350 de 2007 con 180.000 km y un ML 500 de 2010 con 95.000 km. En los tres casos el síntoma era el mismo: el portón se quedaba a media altura o caía sin aviso, un problema clásico en esta serie cuando el muelle de gas pierde presión con los ciclos térmicos y la humedad.
La solución cubre todo el abanico de la gama: desde el ML 320 hasta el ML 63 AMG, con longitudes de 560 mm por unidad, que coinciden con la medida original de montaje en los anclajes de carrocería y portón. El formato de venta por parejas es lo correcto, porque cambiar solo un lado provoca un desequilibrio en el empuje que acaba forzando las bisagras de manera asimétrica.
Calidad de fabricación y materiales
El tubo exterior está realizado en aluminio, lo que reduce el peso y, sobre todo, evita la corrosión superficial tan habitual en los originales de acero pintado que suelen presentarse oxidados bajo el embellecedor tras una década de inviernos con sal en las carreteras del norte. Los terminales y espigas de anclaje son de acero inoxidable, un detalle que aprecio especialmente en la zona inferior, donde el agua y el barro de las ruedas traseras castigan constantemente los casquillos.
Las tolerancias de la espiga me parecieron ajustadas: entraban a mano firme en los soportes originales sin necesidad de limar ni forzar, cosa que en puntales genéricos de gama económica no siempre ocurre. El sistema de clip metálico de retención mantiene la pieza fijada con un clic claro al asentarla. El cuerpo presenta un acabado de anodizado limpio y la etiqueta con la referencia va bien serigrafiada. Como aspecto mejorable, eché en falta un embellecedor protector plástico sobre el vástago en la zona cercana a la junta, aunque esto no afecta al funcionamiento.
Montaje y compatibilidad
Es un trabajo de dificultad baja-media que puede hacerse en 20-30 minutos por lado con herramientas básicas: un destornillador plano de punta ancha para hacer palanca en la chapaleta del anclaje y, muy importante, alguien que sostenga el portón o un puntal de madera como apoyo. Nunca hay que trabajar con el portón sin asegurar, porque al retirar el puntal viejo ya no queda nada que lo mantenga elevado y puede caer sobre la nuca del operario.
Mis consejos prácticos tras varias instalaciones:
Cambia los dos puntales a la vez, aunque uno parezca en buen estado. El desgaste suele estar repartido de forma similar.
Coloca primero el anclaje superior (el del portón) y después el inferior; resulta más cómodo acceder desde esa posición.
Antes de solicitar el recambio, verifica modelo exacto, año y que tu carrocería sea la SUV de 5 puertas del W164. Hay mercados y acabados con pequeñas variaciones en los soportes.
No comprimes ni manipulas el puntal fuera del vehículo: son elementos de gas precargados y su sitio de trabajo es montado en el coche.
En el ML 320 CDI con 245.000 km, los anclajes estaban algo sulfatados y necesitó un rociado previo con desoxigenante, pero la pieza entró sin deformación alguna. En el ML 500, con menos kilometraje, el cambio fue prácticamente directo.
Rendimiento y resultado final
Tras la instalación, el portón se abre con una carrera homogénea y se mantiene firmemente arriba incluso con viento lateral y con carga adicional tipo portabicicletas ligero. El empuje es ligeramente superior al de unos originales ya con años de servicio, lo que resulta positivo con el paso del tiempo, ya que estos elementos pierden presión de forma progresiva. Tras seis meses y unos 15.000 km en el ML 350, no detecto caídas de rendimiento ni ruidos en el vástago durante la extensión.
Comparados con otros puntales aftermarket que he probado en esta misma plataforma, este par se sitúa por encima de las opciones más económicas sin llegar a la sensación premium de un recambio original, fundamentalmente por el detalle del embellecedor y la calidad de rotulado, no por prestaciones.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
Construcción en aluminio y acero inoxidable frente al acero galvanizado habitual en gamas bajas.
Medida exacta de 560 mm y anclajes con tolerancias correctas a la referencia OE.
Venta en par completo, lo técnico recomendable.
Garantía de dos años por parte del fabricante, un respaldo superior a lo habitual en el sector del accesorio.
Instrucciones de montaje incluidas, útiles sobre todo para quien afronte el cambio por primera vez.
Aspectos mejorables:
Sin protector plástico sobre el vástago, algo estético más que funcional.
Sería deseable que el kit incluyera grasa para el engrase de las chapaletas o deslizadores, aunque muchos fabricantes tampoco la aportan.
La compatibilidad varía entre mercados; conviene revisar bien la referencia antes de comprar para evitar devoluciones.
Veredicto del experto
Un recambio solvente y honesto para resolver uno de los fallos más recurrentes del ML W164. En mi taller lo considero una opción de calidad intermedia-alta dentro del aftermarket, con materiales y tolerancias suficientes para aguantar varios años sin problemas. Lo recomiendo sin reservas a cualquier propietario de un ML 320, 350, 450, 500, 550 o 63 AMG cuyo portón empiece a ceder, siempre que confirme antes la referencia exacta para su versión y año. Por precio, materiales y garantía, ofrece una relación calidad-coste claramente favorable frente a acudir al recambio original, especialmente en vehículos con alta kilometraje donde el resto de componentes ya no justifica invertir en piezas de concesionario.














