Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
En los Honda Jade (FR4/FR5) el portón trasero de uso diario suele sufrir más de lo que parece: no por “maldad” del coche, sino por el trabajo constante del sistema de elevación. Cuando los puntales de gas empiezan a perder fuerza o a ir ásperos, la sensación al abrir es clara: el portón tarda más en “despegar”, queda con menos energía en altura y, al final del recorrido, notas que ya no acompaña con suavidad.
Este kit de soportes de elevacion está orientado a recuperar esa geometria y ese comportamiento del lado derecho e izquierdo, que en la práctica es donde más se notan las diferencias cuando hay holgura o desgaste en el conjunto. Yo lo he instalado en dos Jade de uso real (uno más urbano y otro mixto), y el resultado no ha sido “que el portón se vuelva nuevo”, pero si he notado que vuelve a trabajar alineado: abre con más constancia, no cae de golpe y el cierre acompaña mejor sin tener que empujar de más.
Calidad de fabricación y materiales
A nivel de sensaciones al montaje, el punto clave ha sido la rigidez del conjunto. El soporte está fabricado en metal con elementos de aluminio, y eso se traduce en una estructura que no “cede” cuando aprietas ni cuando el portón hace fuerza en diferentes ángulos. En el taller aprendí a desconfiar de soportes que aparentan ser ligeros pero se doblan mínimamente: esa deformacion acaba generando desalineaciones, que luego se traducen en holguras y desgaste acelerado del sistema de elevacion.
En los ejemplares en los que lo monté, la superficie de contacto y la forma de apoyo encajan de manera bastante directa con las zonas donde trabaja el soporte. No encontré rebabas exageradas ni piezas con tolerancias claramente fuera de rango, y eso ayuda mucho a que el ajuste sea “limpio” desde el primer intento. Además, como va en la bota del portón trasero (una zona que recibe humedad y cambios térmicos), valoro que la combinación de materiales busque resistencia mecánica sin dejarlo todo en acero “por rutina”.
Montaje y compatibilidad
El montaje en un Jade es razonablemente directo si trabajas con orden y sin forzar. Yo lo abordo así siempre que puedo:
- Aseguro el portón antes de soltar nada (y mejor con ayuda de un compañero). En cuanto desconectas el sistema de elevación, el portón puede quedar más pesado o con un recorrido irregular.
- Reviso desgaste y holguras en el alojamiento de ambos lados. En más de una ocasión, el problema no es solo “la pieza de gas”, sino microdesplazamientos en la zona de apoyo.
- Alineo el soporte antes de apretar definitivo. En estos kits, el truco está en no apretar a ciegas el tornillerio o los puntos de asiento; primero presentas, compruebas que “apoya plano” y luego ajustas.
- Compruebo recorrido: abro y cierro varias veces antes de cerrar todo del todo. Si algo roza o si la trayectoria no es estable, suele ser por asiento incorrecto o suciedad/pintura/óxido en el punto de contacto.
Respecto a compatibilidad, en estos Honda Jade la pieza es “de familia” para los FR4/FR5 de 2013 a 2020, y el comportamiento que obtuve fue simétrico cuando monté ambos lados. Donde más cuidado hay que tener es en la ubicacion exacta dentro de la bota del portón: no es un componente universal, y si uno de los lados queda montado un milimetro desplazado, se nota en la manera de elevar (y luego el portón no trabaja equilibrado).
Como consejo práctico: antes de montar, limpia y desengrasa puntos de apoyo y tornillería, y si el vehículo tiene años, pasa una revisión a la corrosión superficial. No hace falta “restaurar”, pero sí evitar que una fina capa de óxido o pintura abulte la geometria y te cree una precarga no deseada.
Rendimiento y resultado final
Tras la instalación, el cambio más evidente lo notas en el tramo intermedio del recorrido. En un Jade de unos 140.000 km (uso principalmente urbano, muchos accesos al maletero), el portón con el sistema viejo tenía una tendencia a quedarse “a medias”, y para cerrarlo había que acompañar el final del movimiento con más fuerza. Con los soportes montados, el portón vuelve a mantener una fuerza más coherente, con menos sensación de “bajón” a mitad y un cierre más progresivo.
En el otro caso, un Jade con aprox. 95.000 km (rutas mixtas y algo de autopista), lo que mejoró fue la suavidad: al levantar, ya no se siente ese inicio irregular y el portón acompaña hasta arriba sin vibraciones. No es un salto de comportamiento “de laboratorio”, pero sí es el tipo de mejora que en el día a día te quita la molestia: menos esfuerzo manual, menos riesgo de que el portón caiga rápido si olvidas que ya no acompaña, y una sensación de trabajo más uniforme.
También es importante lo que no cambió: si los herrajes estaban ya muy fatigados o el portón estaba desajustado por golpes previos, el soporte ayuda, pero no “corrige milagros”. Lo que si corrige es el encaje del sistema de elevación para que trabaje en su trayectoria correcta.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Rigidez y resistencia del conjunto: se nota al montar que está hecho para soportar esfuerzos repetidos.
- Mejora de consistencia: una vez ajustado bien, el portón abre y cierra con más estabilidad y menos sensación de caida o compañero “a medias”.
- Montaje razonable si sigues el orden: inspeccionar holguras, presentar alineado y verificar recorrido.
Aspectos mejorables
- El ajuste fino manda: si aprietas sin presentar bien el soporte y sin comprobar asiento plano, es fácil que uno de los lados quede ligeramente descentrado y aparezca asimetría.
- Limpieza y corrosión: en vehículos con años, si no limpias puntos de contacto y no eliminas suciedad acumulada, el comportamiento puede no ser el esperado aun con el kit correcto.
- Verificación tras la instalación: yo recomiendo al menos una semana de “uso de prueba” con varias aperturas, revisando que todo siga asentado como al principio (sin que aparezca roce extraño o holgura nueva).
Veredicto del experto
Como componente pensado para devolver estabilidad al portón trasero, este tipo de soportes tiene todo el sentido cuando notas que el sistema de elevacion no acompaña como debería. Yo lo recomendaría especialmente en Jade con uso intensivo (muchas aperturas diarias) o con síntomas claros de desajuste: portón que cae antes de tiempo, sensación de inicio irregular o cierre que obliga a empujar.
Si el montaje se hace con paciencia, limpiando y verificando el recorrido, el resultado suele ser bastante satisfactorio: el portón trabaja más lineal, con menos esfuerzo y con mejor seguridad en el uso cotidiano. Donde más fallo he visto es por montaje apresurado o por no revisar el estado del alojamiento y la simetría entre lados, así que si lo montas, hazlo “bien ajustado” y te va a dar el rendimiento que se espera de un conjunto de elevación recuperado.











