Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Tras varios años lidiando con portones traseros caídos en la plataforma K12, puedo decir que los puntales de gas son uno de esos recambios que se perciben claramente en el día a día y que, curiosamente, suelen llevarse demasiado tiempo gastados antes de sustituirse. He montado este juego de dos amortiguadores en tres unidades del Micra K12: un 1.2 de 2004 con unos 160.000 km, un 1.5 dCi de 2006 cercano a los 190.000 km y un 1.4 del año 2008. En los tres casos el síntoma era el clásico: el portón bajaba solo a mitad de recorrido y había que sujetarlo con la cabeza o con la mano mientras se cargaban las compras.
Las referencias con las que trabaja este repuesto (90450AX000, 90450AX610 y 90451AX000) son precisamente las originales que monta Nissan en esa generación, lo cual facilita mucho el cruce de datos. Antes de cualquier pedido, mi rutina habitual en taller pasa siempre por verificar el VIN o la etiqueta del puntal viejo: aunque el K12 hatchback se fabricó entre 2002 y 2010 con esta carrocería en Europa, siempre conviene confirmar que no hay variaciones de año o de versión que alteren la geometría del portón.
Calidad de fabricación y materiales
El cuerpo se anuncia en aluminio con acabados en acero inoxidable, y lo que he visto en mano es coherente con ello: cilindro exterior limpio, sin rebabas ni porosidades visibles en la pintura, y un vástago cromado razonablemente pulido. Las esferas de los extremos, que es donde suele morir un puntal de gas por desgaste del asiento de plástico, venían correctamente calibradas: ni holgadas ni agarrotadas, con retención suficiente para que el clip de seguridad haga bien su función.
Aquí toca ser honesto, como con casi todo recambio de gama orientada al precio: el ajuste es correcto, pero no alcanza el nivel de ajuste dimensional de los fabricantes europeos premium, donde el vástago entra con una suavidad característica tras años de desarrollo. Aun así, en un elemento como este, sometido a ciclos de apertura y cierre y protegido dentro del marco del portón, la diferencia práctica es limitada para el uso que se le da a un utilitario urbano.
Montaje y compatibilidad
El montaje en el K12 es de los sencillos, y con estas piezas no hubo sorpresas:
Soportar el portón: imprescindible antes de aflojar nada. Yo uso un puntín o un travesaño auxiliar; nunca conviene fiarse del puntal contrario, aunque parezca sano.
Sacar los clips retenedores: en este modelo suelen salir bien con un destornillador fino, aunque en el ejemplar de 2004, con 20 años de humedad invernal, uno de los pasadores estaba oxidado y hubo que rociar con desoxidante y trabajar con paciencia.
Encajar y bloquear: las copelas encajan en las esferas del vehículo sin necesidad de forzar, y los clips nuevos aseguran bien. Un golpe seco con el mango del destornillador sobre el clip cierra el conjunto.
Ciclos iniciales: recomiendo abrir y cerrar el portón unas cinco o seis veces para distribuir el lubricante interno y comprobar el recorrido completo sin puntos duros.
Tiempo total en mis tres montajes: entre veinte minutos y media hora por coche, trabajando tranquilo. Es un trabajo perfectamente asumible por cualquier aficionado con destornillador plano, aunque recalcaría lo que también indica el propio fabricante: no se deben comprimir manualmente los puntales, ni nuevos ni usados, ni usarlos como asa para cerrar el portón. Ese gesto, muy extendido, fuerza el vástago lateralmente y acorta la vida de cualquier muelle de gas, sea de la marca que sea.
Un matiz importante: aunque también se lista como compatible para Nissan March, Mitsuoka Viewt y Duesen Bayern Ritz, en España el escenario real es el Micra K12. Si el vehículo es un importe de otro mercado, hay que verificar la carrocería hatchback y el año antes de dar por buena la aplicación.
Rendimiento y resultado final
En los tres vehículos el resultado fue satisfactorio desde el primer ciclo. El portón se eleva con un movimiento continuo, sin sacudidas ni ruidos hidráulicos audibles, y se mantiene firmemente abierto en detención, incluso con el coche aparcado en pendiente pronunciada, que es una prueba que suelo hacer de forma deliberada en este tipo de instalaciones. En el 1.5 dCi del 2006 lo dejé aparcado durante semanas en un piso exterior, expuesto a sol directo y lluvia, y el comportamiento se mantuvo estable; las temperaturas extremas son el enemigo silencioso de los sellos de cualquier puntal de gas.
La sensación final equivale a recuperar el portón de origen nuevo: ni más brusco ni más blando de lo esperable en un coche de este segmento. Frente a alternativas equivalentes del mercado, el resultado funcional es comparable en los primeros meses; donde suele estar la diferencia, y aquí lo veremos con el paso de los años, es en la retención del gas a largo plazo, especialmente en zonas costeras con salitre.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre lo positivo delatan la coincidencia con las referencias originales del K12, el juego completo de dos unidades, la presencia de clips y del embalaje protector en todos los juegos que he recibido, la garantía anunciada de dos años y un precio claramente inferior al del recambio de concesionario, con una relación entre coste y prestaciones difícil de igualar.
Como aspectos mejorables señalaría que no se publican datos de fuerza de elevación ni medidas exactas, algo que en gacelas de recambio clásicas resulta útil para comparaciones rápidas; la ausencia de esos valores obliga al comprador a confiar en el cruce por referencias. Asimismo, el manual incluido es bastante esquemático, y aunque el montaje es sencillo, un despiece algo más claro ayudaría a usuarios sin experiencia previa.
Veredicto del experto
Recomendable para cualquier propietario de un Micra K12 con portón vencido, siempre que se verifiquen las referencias del vehículo antes de la compra. Por una fracción del precio del recambio original se recupera la funcionalidad completa del portón trasero con un montaje de media hora al alcance de cualquiera que maneje un destornillero con sensatez. Su comportamiento en servicio ha cumplido mis expectativas en unidades con altas cotizaciones y años de uso, que es el banco de pruebas más exigente que un utilitario como este puede ofrecer. Mi único consejo final: sustituid siempre los dos puntales a la vez, porque uno nuevo trabajando contra uno agotado acaba desequilibrando el portón y anticipa la siguiente avería.













