Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He probado estos amortiguadores de portón en varias Mitsubishi L400 Delica Space Gear de techo bajo y el cambio frente a unos puntales fatigados es inmediato. Cuando los originales han perdido presión, el portón comienza a caer al subirlo, exige acompañarlo con la mano o incluso obliga a sujetarlo con una barra. Con el kit instalado, la apertura resulta más progresiva y el portón permanece elevado con mayor seguridad.
El conjunto está pensado como sustitución directa de los dos puntales traseros, uno para cada lado. No modifica la geometría del portón ni requiere adaptar soportes, por lo que resulta una solución razonable cuando el problema se limita a la pérdida de fuerza de los amortiguadores y las rótulas o anclajes de la carrocería se encuentran en buen estado.
Es importante distinguir la carrocería de techo bajo de la versión de techo alto. La longitud extendida de 680 mm debe corresponder con el espacio disponible y con la posición original de los anclajes; no recomendaría montarlos en una Delica de techo alto solo porque el conector parezca idéntico.
Calidad de fabricación y materiales
La construcción combina cuerpo metálico y elementos plásticos en los extremos, una configuración habitual en este tipo de puntales de gas. En las unidades que he manipulado, el acabado exterior resulta adecuado para una zona expuesta a polvo, agua y cambios de temperatura, aunque conviene evitar golpes en el vástago cromado durante el montaje. Una pequeña marca o suciedad adherida al vástago puede acabar dañando la junta interna y provocar una pérdida prematura de presión.
Las fijaciones encajan sobre los soportes originales mediante clips de retención. Antes de colocarlos, revisaría que no exista holgura lateral excesiva en las rótulas ni corrosión alrededor de los pernos del portón. Un amortiguador nuevo no puede corregir un soporte deformado o una bisagra con desgaste.
El kit incluye dos unidades, algo importante porque sustituir solamente el puntal más débil deja una carga desequilibrada. En un portón grande y pesado como el de la L400, esa diferencia puede generar torsiones y un movimiento poco uniforme.
Montaje y compatibilidad
El cambio no exige herramientas especiales, pero no lo considero un trabajo para realizar con el portón sin asegurar. En una de las L400 que revisé, el portón tenía suficiente peso para causar una lesión si se soltaba de forma repentina. Lo más seguro es trabajar con otra persona y utilizar una varilla resistente o un soporte mecánico estable.
El procedimiento que sigo es el siguiente:
- Abro completamente el portón y lo sujeto antes de retirar ningún clip.
- Compruebo la orientación de los puntales nuevos y comparo la longitud con los antiguos.
- Levanto ligeramente la pestaña del clip de retención con un destornillador plano, sin extraerla por completo si no es necesario.
- Desmonto primero un extremo y después el otro, manteniendo el puntal controlado.
- Coloco el nuevo amortiguador en el mismo sentido y presiono hasta que las fijaciones queden completamente asentadas.
- Repito la operación en el lado contrario y compruebo que ambos clips han recuperado su posición.
No aplicaría grasa sobre el vástago. Si las rótulas necesitan lubricación, utilizaría una cantidad mínima en la articulación, evitando contaminar la junta del cilindro. Tras el montaje, conviene abrir y cerrar el portón varias veces sin dejarlo caer de golpe.
Rendimiento y resultado final
En una Delica Space Gear de techo bajo con más de 200.000 kilómetros, los puntales antiguos ya no mantenían el portón abierto en días fríos y era necesario levantarlo con ambas manos. Después de instalar el par nuevo, el portón alcanzó la posición superior sin ayuda y permaneció estable durante la carga de cajas y equipaje. La apertura fue más controlada, sin el rebote final que presentaban algunos recambios universales de fuerza excesiva.
También los probé en una L400 utilizada para viajes, con polvo acumulado en la zona trasera y uso frecuente del portón. El funcionamiento mejoró especialmente al cargar material con una mano ocupada. La ganancia no está solo en la comodidad: un portón que cae inesperadamente puede dañar la carrocería, el equipaje o a la persona que lo está utilizando.
Frente a alternativas universales, la ventaja principal es disponer de una longitud definida y de puntos de fijación concebidos para esta aplicación. Los kits genéricos pueden ser más económicos, pero una longitud incorrecta o una fuerza inadecuada altera el recorrido y puede dificultar el cierre.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Sustitución de ambos lados en un único kit.
- Longitud extendida de 680 mm para la aplicación indicada.
- Montaje sencillo sobre los anclajes originales.
- Mejora clara cuando los puntales antiguos han perdido presión.
- No requiere modificar el portón ni instalar accesorios adicionales.
- Funcionamiento más equilibrado al cambiar las dos unidades a la vez.
Aspectos mejorables:
- La compatibilidad queda limitada a las versiones de techo bajo.
- No incluye un sistema de soporte para mantener el portón abierto durante el montaje.
- El rendimiento final depende del estado de las bisagras, rótulas y anclajes originales.
- En climas muy fríos o con un portón equipado con accesorios pesados, la fuerza disponible puede percibirse menor.
- La garantía de seis meses es correcta como respaldo básico, aunque más corta que la ofrecida por algunos fabricantes especializados.
Veredicto del experto
Considero estos amortiguadores una solución práctica para recuperar el funcionamiento normal del portón trasero de una Mitsubishi L400 Delica Space Gear de techo bajo. Su instalación es asequible para un aficionado con unas nociones básicas de mecánica, siempre que asegure correctamente el portón y confirme la carrocería antes de comprar.
Los recomendaría cuando los puntales originales están vencidos, presentan pérdida de fuerza o ya no mantienen abierta la puerta. No los instalaría sin una inspección previa si existen holguras, corrosión estructural o daños en los soportes. Cambiados por parejas y con una revisión periódica del vástago y las fijaciones, ofrecen una mejora funcional notable sin complicar la reparación.












