Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He montado este tipo de puntales de gas en varios Mitsubishi Montero Sport y Pajero Sport de primera generación, tanto en unidades de uso diario como en vehículos destinados a pistas y trabajo. En todos los casos, el problema inicial era similar: el portón trasero perdía fuerza, no terminaba de elevarse o comenzaba a descender lentamente después de abrirlo.
El conjunto de dos amortiguadores KONOTSUBASA cumple una función sencilla, pero importante: compensar el peso del portón y mantenerlo abierto con seguridad. En un SUV de cinco puertas de esta época, la puerta trasera suele ser pesada y puede incorporar luneta, limpiaparabrisas, embellecedores y, en algunos acabados, accesorios adicionales. Por eso, sustituir únicamente un puntal suele producir un funcionamiento desequilibrado y someter al otro a un esfuerzo innecesario.
La aplicación indicada abarca Pajero Sport, Montero Sport, Challenger, Shogun Sport, Strada G-Wagon y Nativa de las series K80, K90, PA y PA II, fabricadas aproximadamente entre 1996 y 2008. No obstante, esta denominación comercial engloba diferentes mercados y configuraciones, por lo que la comprobación física sigue siendo imprescindible.
Calidad de fabricación y materiales
La construcción corresponde a la habitual en un resorte de gas para portón: cuerpo metálico presurizado, vástago cromado y terminales de fijación en los extremos. Al recibirlos, lo primero que reviso es que los vástagos no presenten golpes, corrosión, marcas profundas ni restos de aceite. Una pequeña película superficial puede aparecer por el propio proceso de fabricación, pero una fuga visible sería motivo suficiente para no instalarlos.
El acabado exterior resulta correcto para una pieza que queda expuesta a humedad, polvo y cambios de temperatura. Los terminales deben quedar perfectamente alineados y no presentar holgura lateral excesiva. También conviene comparar ambos amortiguadores antes del montaje: el cuerpo, la longitud y la posición de los anclajes tienen que ser idénticos.
En el mercado existen puntales equivalentes con fuerzas de extensión muy distintas, desde unos 250 hasta casi 500 N según la versión y la geometría del portón. También varían notablemente la longitud total y el recorrido, incluso dentro de una misma familia de modelos. Por ello, no es recomendable elegirlos únicamente por marca, año o cilindrada.
Montaje y compatibilidad
El montaje es relativamente sencillo, pero no debe hacerse sin sujetar primero el portón. Antes de retirar el primer puntal, apoyo la puerta con una barra telescópica o pido a otra persona que la mantenga abierta. Un portón pesado puede caer de golpe y causar daños en la carrocería o lesiones en las manos.
El procedimiento habitual es el siguiente:
- Abrir completamente el portón y asegurar su peso.
- Limpiar los puntos de fijación para evitar que entre suciedad en los terminales.
- Liberar con cuidado los clips metálicos de los extremos, sin deformarlos.
- Retirar el puntal antiguo y montar el nuevo respetando la orientación original.
- Repetir el proceso en el lado contrario.
- Abrir y cerrar la puerta varias veces, comprobando que no roza ni trabaja forzada.
En un Pajero Sport K90 que probé con más de 240.000 kilómetros, los anclajes originales estaban endurecidos por años de polvo y humedad. Fue necesario aplicar lubricante penetrante en las fijaciones, pero no sobre el vástago. El reemplazo se completó sin modificar la carrocería ni los soportes.
La compatibilidad debe verificarse especialmente en unidades importadas. Un Shogun Sport británico, un Challenger asiático y un Montero Sport comercializado en otro mercado pueden compartir plataforma, pero no necesariamente longitud de puntal, sistema de terminales o peso de portón. También hay que confirmar que se trata de una carrocería de cinco puertas y que los amortiguadores corresponden a la puerta trasera, no a otra apertura del vehículo.
Rendimiento y resultado final
En una unidad de uso diario con aproximadamente 180.000 kilómetros, el cambio eliminó la necesidad de levantar manualmente el portón hasta el final. La puerta comenzó a subir de forma progresiva y quedó retenida sin oscilaciones apreciables. En otra unidad utilizada para transportar herramientas, el comportamiento fue algo más lento cuando la temperatura exterior era baja, algo habitual en los resortes de gas, pero mantuvo la puerta abierta correctamente.
La mejora más evidente no es solo que el portón se eleve, sino que deja de caer al cargar o descargar el maletero. También se reduce el esfuerzo sobre las bisagras y sobre los puntos de anclaje. Después del montaje, conviene observar si ambos lados empiezan a extenderse de forma parecida. Si un extremo se mueve mucho antes que el otro, puede existir un puntal defectuoso, una fijación deformada o un problema de alineación.
No añadiría accesorios pesados al portón sin reconsiderar la fuerza necesaria. Una rueda auxiliar, una bandeja o un soporte adicional pueden alterar el equilibrio y hacer que unos amortiguadores estándar trabajen al límite.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Se suministra el juego completo de dos unidades.
- Recupera la asistencia de apertura del portón.
- El montaje no requiere herramientas especiales en la mayoría de las unidades.
- Es una solución razonable para vehículos veteranos con puntales fatigados.
- La sustitución por pares mejora el equilibrio de funcionamiento.
Aspectos mejorables:
- No se indican medidas, recorrido ni fuerza de extensión, datos esenciales para confirmar la compatibilidad.
- La amplia lista de modelos puede inducir a comprar sin comprobar la versión exacta.
- En vehículos con anclajes oxidados, el montaje puede requerir más tiempo del previsto.
- Sería conveniente disponer de una referencia OEM o de una tabla dimensional completa.
Veredicto del experto
Considero estos amortiguadores una alternativa práctica para recuperar el funcionamiento del portón trasero de un Mitsubishi Montero Sport o Pajero Sport compatible. Su principal ventaja es ofrecer una sustitución directa y equilibrada al incluir las dos unidades, pero el resultado depende mucho de acertar con la longitud, los anclajes y la fuerza adecuada.
Antes de comprarlos, compararía los puntales desmontados con las medidas del repuesto, revisaría el código de modelo y confirmaría la carrocería. Una vez instalados, mantendría limpios los vástagos, evitaría golpearlos y revisaría periódicamente los terminales. Con esas precauciones, ofrecen una solución funcional para devolver seguridad y comodidad a un portón que ya no se sostiene correctamente.










