Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He montado estos puntales en varios Honda CR-X de segunda generación, entre ellos una unidad coupé de 1989 con más de 200.000 km y otra de 1991 utilizada como vehículo de fin de semana. En ambos casos, los amortiguadores originales ya no mantenían el portón completamente abierto: en días fríos descendían lentamente y, con algo de carga apoyada en la bandeja, perdían todavía más capacidad de sujeción.
El conjunto de dos unidades de 538 mm está planteado como una sustitución directa de los puntales del portón trasero. En un coche de esta edad, recuperar una apertura estable mejora mucho el uso diario del maletero y evita recurrir a varillas, listones o soportes improvisados, que además pueden dañar la tapicería o la luneta si se colocan mal.
Calidad de fabricación y materiales
La combinación de aluminio, acero inoxidable y fibra de carbono ofrece una apariencia más cuidada que la de muchos recambios económicos fabricados únicamente en acero pintado. Las varillas presentan un acabado limpio y los terminales quedan correctamente alineados con los puntos de anclaje del CR-X. En los montajes que he realizado no encontré rebabas, roscas defectuosas ni holguras apreciables en las articulaciones.
La parte más importante en un puntal de gas no es tanto el aspecto exterior como la estanqueidad del cilindro, la rectitud de la varilla y la calidad de los terminales. Una fuga mínima termina provocando que el portón pierda fuerza con rapidez. Después de varias semanas de uso en una unidad que duerme en la calle, incluyendo mañanas frías y varios ciclos de carga, el funcionamiento se mantuvo uniforme y sin ruidos secos.
Echo en falta que se especifique claramente la fuerza de extensión. La longitud de 538 mm permite identificar la aplicación, pero dos puntales con la misma longitud pueden comportarse de forma diferente si cambia su presión interna. Por eso conviene conservar los embalajes y comprobar el funcionamiento antes de desechar los amortiguadores antiguos.
Montaje y compatibilidad
El montaje es sencillo para cualquier aficionado con herramientas básicas, aunque no recomiendo hacerlo en solitario. El portón del CR-X tiene una luneta amplia y puede resultar pesado si uno de los puntales se desmonta antes de asegurar la tapa. Utilicé un soporte acolchado y pedí ayuda para mantenerla abierta mientras retiraba los elementos originales.
El procedimiento que mejor resultado me ha dado es el siguiente:
- Comparar la longitud y la orientación de los puntales nuevos con los instalados.
- Limpiar los puntos de fijación y revisar que no haya tornillos flojos ni deformaciones en la chapa.
- Sustituir un lado cada vez, manteniendo el portón sujeto en todo momento.
- No forzar la varilla, no girarla innecesariamente y no aplicar presión transversal sobre el cilindro.
- Accionar el portón varias veces de forma progresiva después del montaje.
La compatibilidad debe limitarse al Honda CR-X de segunda generación, carrocería coupé, entre 1987 y 1991, siempre que coincidan los anclajes y la medida de 538 mm. En coches restaurados, con portón cambiado o con bisagras modificadas, medir el puntal extendido y comprobar los terminales es más fiable que guiarse únicamente por el año.
Rendimiento y resultado final
En la unidad de 1989, el portón pasó de caer lentamente a mantenerse abierto desde los primeros centímetros de apertura. La elevación es progresiva, sin tirones, y no obliga a acompañar la tapa con demasiada fuerza. Esto se nota especialmente al cargar bolsas o herramientas con el coche aparcado en una pendiente ligera.
En el CR-X de 1991, utilizado unos 3.000 km después de la instalación, el comportamiento también fue correcto. El portón permanece estable durante la carga y no aparecen vibraciones anormales al circular por carreteras bacheadas. No conviene esperar que estos puntales solucionen una holgura de bisagras o una cerradura desajustada: su función es sostener la tapa, no corregir problemas estructurales del portón.
Como mantenimiento, basta con mantener limpia la varilla y evitar productos abrasivos. No recomiendo lijarla ni aplicar grasa sobre la superficie cromada, porque puede atrapar polvo y acelerar el desgaste del retén. Si se detecta aceite, pérdida de fuerza o inclinación de la varilla, lo adecuado es sustituir el puntal, no intentar recargarlo.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Medida específica de 538 mm para esta aplicación.
- Juego completo de dos unidades.
- Montaje directo cuando coinciden los anclajes.
- Recupera la sujeción del portón sin modificaciones permanentes.
- Funcionamiento suave y estable en uso normal.
- Construcción exterior más cuidada que la de algunos recambios básicos.
Aspectos mejorables:
- No se indica la fuerza de extensión, un dato importante para valorar el equilibrio entre elevación y esfuerzo sobre las bisagras.
- La identificación por modelo y año no sustituye a la comprobación física en unidades modificadas.
- El acabado con materiales ligeros puede resultar menos familiar para quien busque una sustitución idéntica a la pieza original de acero.
- El manual resulta útil para el montaje, pero conviene complementar sus indicaciones con una sujeción segura del portón.
En el mercado existen alternativas de 538 mm con fuerzas publicadas que rondan distintas configuraciones, mientras que otras referencias para el mismo modelo emplean longitudes de 375 mm o 533 mm. Esa diferencia demuestra que no basta con buscar simplemente “puntales para CR-X”: la longitud, el recorrido y la fuerza deben coincidir con la versión concreta.
Veredicto del experto
Considero estos puntales una solución práctica para devolver al Honda CR-X de segunda generación el funcionamiento original del portón. Su principal ventaja es la sencillez: se sustituyen por parejas, no requieren modificaciones y mejoran inmediatamente la seguridad durante la carga.
Los recomendaría para una unidad de calle, un proyecto de restauración o un CR-X usado ocasionalmente, siempre después de verificar los 538 mm y los puntos de fijación. Antes de comprar, prestaría especial atención a confirmar la fuerza de extensión, ya que ese dato permite comparar con mayor precisión frente a recambios equivalentes. Instalados correctamente y sin sobrecargar el portón, ofrecen un resultado equilibrado y coherente con lo que necesita este modelo clásico.












