Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He probado este tipo de resortes de gas en varios Honda Civic Hatchback de las generaciones EG, EJ y EK, principalmente como sustitución de unidades originales fatigadas. El cambio se nota sobre todo cuando el portón deja de mantenerse abierto, baja lentamente con frío o exige acompañarlo con la mano durante toda la apertura.
El conjunto está formado por dos puntales, uno para cada lado del portón trasero. Es una configuración adecuada para sustituir ambos elementos a la vez y evitar que un amortiguador nuevo trabaje descompensado junto a otro viejo. En un Civic EG de uso diario, con más de 240.000 kilómetros y estacionamiento habitual en la calle, el portón recuperó una apertura estable y dejó de caer al cargar el maletero.
La aplicación está claramente enfocada a carrocerías hatchback de tres puertas. No lo consideraría una pieza universal para cualquier Civic, aunque coincidan el año o la motorización. En estos modelos existen diferencias de carrocería, anclajes y longitudes que pueden hacer que un puntal aparentemente similar no funcione correctamente.
Calidad de fabricación y materiales
La construcción combina tubo metálico, vástago y elementos plásticos en los extremos. A simple vista, el acabado resulta acorde con un recambio funcional de sustitución: no busca aportar una mejora estética, sino recuperar la asistencia original del portón. Lo más importante en este componente no es el aspecto exterior, sino que el vástago se desplace de forma recta, que no presente arañazos ni corrosión y que los casquillos de bola queden firmemente asentados.
Las cotas declaradas son de 18,27 pulgadas extendido y 11,77 pulgadas comprimido, aproximadamente 464 y 299 milímetros respectivamente. Esa diferencia determina el recorrido disponible y debe compararse con el puntal desmontado antes de realizar el pedido. El uso de casquillos de bola de 3/8 de pulgada en ambos extremos también merece atención, porque el diámetro y la geometría del alojamiento deben coincidir con los anclajes del vehículo.
No he apreciado ventajas propias de un puntal reforzado para portones especialmente pesados. Por tanto, no lo utilizaría para compensar accesorios añadidos, alerones de gran tamaño o lunas modificadas sin confirmar antes la fuerza necesaria. Un exceso de presión puede castigar las bisagras y dificultar el cierre.
Montaje y compatibilidad
El montaje es relativamente sencillo, pero recomiendo hacerlo con el portón bien sujeto mediante un soporte auxiliar. Nunca conviene confiar únicamente en el puntal viejo, porque puede perder presión durante la operación y provocar el cierre repentino del portón.
Antes de desmontar, compruebo:
- Longitud extendida y comprimida del elemento original.
- Posición exacta de los anclajes izquierdo y derecho.
- Estado de las rótulas y de las bolas de fijación.
- Ausencia de holguras en bisagras y deformaciones en la chapa.
- Coincidencia entre el hatchback de tres puertas y la versión del vehículo.
En un Honda Civic EK de 1998 con 186.000 kilómetros, el cambio se completó sin modificar la carrocería. Limpié las bolas de anclaje, retiré suciedad acumulada y monté cada unidad respetando la orientación original. Después realicé varias aperturas y cierres lentos para comprobar que no existían roces ni torsiones.
La compatibilidad debe verificarse especialmente en los cruces de generaciones. Los Civic EG de 1992 a 1995 no deben mezclarse automáticamente con los EJ y EK posteriores solo por compartir parte del diseño del portón. También descartaría su uso en sedanes, coupés o carrocerías de cinco puertas si no se dispone de una referencia específica.
Rendimiento y resultado final
Una vez instalados correctamente, los puntales sostienen el portón en posición abierta y facilitan la carga del maletero. En un Civic EJ utilizado para desplazamientos diarios y expuesto a temperaturas bajas, la apertura fue más progresiva que con los amortiguadores originales agotados y no fue necesario levantar manualmente el portón hasta el final.
En otro EG empleado en concentraciones y trayectos de fin de semana, el resultado fue correcto siempre que el portón se mantuviera con su configuración estándar. La respuesta no es excesivamente brusca y el cierre requiere aplicar una presión normal, sin dar la sensación de que el puntal esté forzando la cerradura.
Frente a alternativas universales, este conjunto ofrece la ventaja de partir de unas dimensiones y unos anclajes concretos. Los recambios de fabricantes especializados pueden aportar un control más preciso de la fuerza, acabados superiores o una trazabilidad más clara, pero suelen tener un coste mayor. En el mercado también se encuentran pares específicos para Civic 1991-1995 y 1997-2000, lo que confirma la importancia de separar las aplicaciones por generación y carrocería.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Incluye las dos unidades necesarias para renovar ambos lados.
- Diseño específico para portón trasero de Civic Hatchback.
- Montaje directo si coinciden las longitudes y los anclajes.
- Mejora clara frente a puntales fatigados.
- No requiere modificaciones estructurales.
Aspectos mejorables:
- La compatibilidad debe comprobarse con bastante precisión.
- No se indica la fuerza nominal en newtons, un dato útil para valorar la carga admisible.
- La combinación de metal y plástico exige revisar periódicamente los casquillos.
- No lo recomendaría para portones modificados sin confirmar previamente el peso total.
- El acabado y la durabilidad a largo plazo deben vigilarse especialmente en vehículos expuestos a sal, humedad o lavados frecuentes.
Veredicto del experto
Considero que es una solución razonable para devolver el funcionamiento original al portón de un Honda Civic EG, EJ o EK Hatchback de tres puertas, siempre que la referencia se confirme midiendo el puntal instalado y verificando los casquillos de bola. No es una mejora de prestaciones ni un componente pensado para preparaciones extremas, sino un recambio práctico para una avería frecuente en coches de más de veinte años.
Mi recomendación es sustituir siempre el par, limpiar los anclajes antes del montaje y revisar después de unas semanas que no haya holguras, ruidos o pérdida de fuerza. Si las medidas coinciden y el vehículo conserva el portón de serie, cumple correctamente su función y ofrece una relación entre sencillez de instalación y resultado final adecuada.











