Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo más de quince años trabajando con coches de segmento pequeño y urbano, y os puedo asegurar que el estado de los amortiguadores del capó es algo que se descuida muchísimo. En el caso del Geely LC y sus derivados, como el Panda GX2 o el eléctrico Kandi Panda EV, este descuido es todavía más habitual porque son vehículos que a menudo se utilizan como segundo coche o para moverse por ciudad, y el capó se abre pocas veces. Pero cuando lo abres, te das cuenta del problema.
Estos amortiguadores de gas de KONOTSUBASA son, en esencia, un recambio directo que recupera la funcionalidad original del vehículo. El problema clásico es que, con el paso de los años y los ciclos de calor, el gas interior pierde presión y el capó, en lugar de quedarse arriba, decide bajar sin avisar. Con la pieza nueva, esto se acaba de raíz. Hablamos de un componente sencillo, pero cuya función de seguridad es importante, sobre todo cuando estás revisando niveles o cambiando una lámpara con el coche en marcha o en una zona de paso.
He montado estos struts en varias unidades, tanto en el Geely LC de combustión como en alguna conversión eléctrica de las que circularon por España, y mi valoración es claramente positiva dentro de su categoría. No es un producto de competición ni de alta gama, pero cumple con lo que promete: sujetar el capó.
Calidad de fabricación y materiales
Lo primero que noté al tenerlos en la mano es que el cuerpo es de aluminio, con un acabado correcto. En este rango de precio, es habitual encontrar tubos de acero pintado, que con el tiempo y la humedad acaban mostrando corrosión superficial. El aluminio aquí es un punto a favor, porque aguanta mejor la intemperie. He visto amortiguadores originales de estos modelos con el vástago ligeramente oxidado tras años de exposición; estos, al menos en el tiempo que llevo probándolos, tienen mejor comportamiento frente a la humedad.
El vástago (el eje cromado) se desliza con suavidad y presenta un pulido correcto, sin rebabas. Evidentemente, no nos encontramos ante la calidad de un amortiguador de una marca premium europea, pero el ajuste de los retenes parece bueno y la presión de gas, tras varios meses de uso, se mantiene. No he apreciado pérdidas de fuerza en la unidad que monté para una prueba de larga duración, después de abrir y cerrar el capó en repetidas ocasiones durante un fin de semana intensivo de mantenimiento.
Un detalle importante: no lubricéis el vástago. Es un error común. El retén interior del amortiguador de gas puede degradarse con la grasa o el aceite, y eso provoca fugas. Tal y como vienen de fábrica, solo hay que limpiarlos con un trapo seco antes del montaje.
Montaje y compatibilidad
El montaje no puede ser más sencillo, y creedme que conozco casos de piezas que exigen paciencia y alguna que otra palabra malsonante. Aquí, el proceso es quitar y poner. Los anclajes coinciden perfectamente con los soportes originales del capó, tanto en el lado del conductor como en el del pasajero. No hay que hacer agujeros, ni adaptar nada, ni forzar la posición.
Mi consejo para el montaje es que utilicéis un destornillador plano o un pequeño extractor de clips para soltar el retén de fijación del amortiguador gastado. A veces, con los años, el anillo de retención se queda duro; un poco de spray aflojatodo en la cabeza del anclaje ayuda. En una unidad de 2010 con bisagras que habían visto pasar muchos veranos extremeños, los anclajes resistieron bien, sin señales de fatiga.
Eso sí, ojo con un detalle: antes de montar el strut nuevo, comprobad el estado de las bisagras del capó. Si el capó cae solo porque la bisagra está gastada o el eje de articulación tiene holgura, ningún amortiguador nuevo va a solucionar el problema. El amortiguador solo empuja; no corrige la geometría de la bisagra. Tenedlo en cuenta.
En cuanto a la compatibilidad, he verificado que encaja en el Geely LC, el Panda (el gemelo europeo) y el Gleagle GX2 sin problema. He leído que también es válido para el Tobe M'Car y los eléctricos, y la estructura del capó es compartida, así que no tengo dudas. Lo que sí os recomiendo, ya que no es una marca con un gran despliegue de catálogo en España, es comprobar el año de fabricación antes de comprar, porque hubo pequeños cambios de anclajes en algunas series de importación.
Rendimiento y resultado final
El resultado es exactamente el que se espera: el capó sube con suavidad y se mantiene firme. Al desbloquear el mecanismo de apertura, el amortiguador empuja con la fuerza justa para no tener que levantarlo con esfuerzo, pero sin la violencia de algunos struts de mercado de posventa demasiado cargados de presión. Esto es importante porque una presión excesiva puede deformar la chapa del capó con el tiempo.
Tras la instalación en un Geely LC con 95 000 kilómetros, el capó quedaba inmóvil incluso con un poco de viento, algo que antes era imposible. El comportamiento en temperaturas altas es bueno. En agosto, con el coche al sol, no noté una pérdida de presión significativa; esto es un punto clave en esta zona del sur, donde los 40 °C son habituales.
Como punto negativo, destacaría que no duran eternamente. Estamos hablando de una pieza de consumo, y su vida útil depende del uso. Si abrís el capó cada día, durarán menos que si lo hacéis una vez al mes. Pero es un comportamiento normal del tipo de componente. Tened por seguro que si el capó empieza a bajar solo de nuevo, será el síntoma de que toca sustituirlos, no de que el producto fuese malo.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
Material de aluminio, superior a algunos originales y a la mayoría de alternativas baratas del mercado.
Montaje directo sin modificaciones ni herramientas especiales.
Comportamiento estable en climas cálidos.
Compatibilidad amplia dentro de la familia Geely/Panda, incluida la variante eléctrica.
Precio ajustado frente a la pieza original.
Aspectos mejorables:
No incluyen guantes ni un pequeño manual ilustrado en el embalaje. No es esencial, pero se agradece en un producto orientado al público que hace el mantenimiento en casa.
La capacidad de carga es correcta, pero no sobrada. Si alguien acostumbra a abrir el capó con mucha fuerza y luego suelta, el amortiguador puede quejarse ligeramente. Con un uso normal, no hay problema.
Sería útil que indicaran la presión y el diámetro del vástago en la ficha comercial, aunque para el montaje directo no sea necesario.
Veredicto del experto
Recomiendo su compra sin dudarlo. Si tenéis un Geely LC, un Panda GX2 o cualquiera de sus variantes eléctricas y el capó ya no se mantiene abierto, este recambio es una solución fiable, segura y muy económica. Es un claro caso de producto sencillo que resuelve un problema real sin complicaciones.
En comparación con otras opciones genéricas de precio más bajo que he probado, la diferencia está en la calidad del retén y del vástago, que aquí es claramente superior. No es la pieza original, pero es una alternativa que cumple e incluso mejora algunas características de fábrica, como la resistencia a la corrosión.
La inversión merece la pena, sobre todo por seguridad y comodidad en el día a día. Eso sí, respetad las condiciones de mantenimiento que os he comentado y revisad las bisagras antes de culpar a los amortiguadores. Como siempre digo en el taller, un buen recambio no hace milagros si el resto del sistema está mal.









