Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He montado este par de puntales de gas en dos Chevrolet Trailblazer (RG): un LTZ de 2013 con algo más de 180.000 km y un 2016 con unos 120.000 km. En ambos casos el motivo de la sustitución era el clásico de estos portones a partir de los 100.000-130.000 km: el portón cae solo, hay que acompañarlo con el brazo hasta el final o simplemente no aguanta abierta la luneta con lluvia. Es un desgaste normal de los actuadores de gas originales, cuya carga nominal se pierde lentamente con los ciclos de apertura y las oscilaciones térmicas.
Este kit llega listo para montarse directamente, sin adaptaciones ni bricolaje: cada puntale trae las rótulas y los clips de seguridad correspondientes, de modo que el trabajo se reduce a desmontar la pieza vieja y anclar la nueva en los mismos puntos. Como sustitución directa de los soportes de elevación del portón, cumple exactamente lo que se le pide: devolverle al portón esa sensación de apertura amortiguada y sostén firme, tanto al abrir como durante la carga y descarga del maletero.
Un detalle importante a tener en cuenta antes de comprar: la compatibilidad no es universal para todo lo que lleve el nombre Trailblazer. Cubre el Trailblazer (RG) desde 2011, el Holden Colorado 7 (2012-2016) y el Holden Trailblazer (RG) (2016-2020), pero conviene verificar año, carrocería y puntos de fijación, porque hay diferencias entre mercados y no es lo mismo un RG que el Trailblazer moderno comercializado en Europa desde 2021, que es un SUV compacto totalmente distinto.
Calidad de fabricación y materiales
Lo primero que se aprecia al sacarlo de la caja es un acabado cuidado: tubo con tratamiento anticorrosión, cromado fino en el vástago y rótulas con rosca limpia. El conjunto combina aluminio y acero inoxidable en sus componentes, con elementos de fibra de carbono en determinadas configuraciones estéticas, lo que le da un aire más elaborado que el puntale genérico sin marcar de tienda de recambios.
En cuanto a lo que de verdad importa, el comportamiento del gas y del vástago, tras varios meses de uso no he visto goteo de aceite, falsos golpeos ni pérdida progresiva de presión, que son los tres modos de fallo típicos en puntales económicos. Los sellos del vástago se mantienen secos incluso después de pasar por lavados de alta presión, algo que he visto fallar en otros kits de bajo coste.
El único matiz honesto que introduciría es que, al tratarse de un fabricante aftermarket asiático poco conocido en España, no hay homologación declarada visible ni trazabilidad de la carga exacta en newtonios. La fuerza se ha mostrado correcta en los dos montajes (portón que se sostiene en cualquier punto del recorrido sin subir de forma agresiva), pero sería deseable que se publicara la especificación nominal de fuerza para poder contrastarla con la original.
Montaje y compatibilidad
La instalación es de las más agradecidas que existen en automoción y puede hacerse en 20-30 minutos con una herramienta muy básica. El procedimiento que sigo siempre en estos casos:
Trabajar con otra persona sosteniendo el portón, o asegurar el portón abierto con un apoyo robusto, porque al retirar un punto de apoyo único el peso cae de golpe.
Retirar el clip de seguridad de la rótula con un destornillador plano pequeño, separar el balancín y desenroscar la rótula con una llave fija (normalmente de 17 mm en estos montajes).
Atornillar la nueva rótula en las mismas posiciones y acoplar el extremo del cilindro hasta oír el clic del retenedor.
Repetir en el lado opuesto. Importante: no desmontar ambos puntales a la vez; hazlo uno a uno para mantener siempre apoyo.
El kit incluye manual de instalación, lo cual se agradece porque en muchos clones ni eso. Una advertencia razonable que trae el propio producto: no presionar nunca los cilindros de gas con las manos ni intentar comprimirlos manualmente; el gas a presiones altas y el vástago pueden causar daños si se fuerzan. También conviene montarlos con el vástago hacia arriba tal como indiquen las marcas, para que el aceite hidráulico interno lubrique correctamente el cierre del recorrido.
En cuanto a la apertura automática: es un matiz que conviene entender bien. El kit no añade motorización ni automatismo alguno. Si el vehículo ya dispone de cerradura eléctrica compatible, el portón seguirá operando con esa función; los puntales solo ofrecen la asistencia mecánica. En versiones sin ese equipamiento, el portón seguirá siendo manual, aunque mucho más cómodo de manejar.
Rendimiento y resultado final
Tras la instalación, la diferencia se nota de inmediato. En el LTZ de 2013, el portón recuperó el hold completo: se abre, se detiene donde lo dejes y no hay que sujetarlo. La velocidad de apertura es ligeramente más contenida que con puntales recién salidos de fábrica, algo habitual en aftermarket y, en mi opinión, preferible a un empuje excesivo que golpea el topes. En carga, con las manos ocupadas, se abre con el codo o la cadera sin necesidad de apoyar el brazo, que es justo el escenario de uso cotidiano que justifica esta pieza.
Después de meses de uso y de dejar el portón cargado durante horas (bicicletas, cajas, equipos de obra), no ha aparecido fatiga. La carga se mantiene constante y el cierre suave sigue igual, señal de que el sistema de sellado trabaja bien.
Comparativamente, la alternativa seria del mercado era el recambio original o puntales de referencias europeas consolidadas, cuyo precio ronda el doble o triple por unidad. Este kit queda en un punto intermedio: sensiblemente por encima del clon sin identificar de plataforma y por debajo del original, con una garantía de dos años que da cierta red de seguridad, algo no habitual en este segmento de precio.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
Sustitución directa, sin modificaciones ni adaptaciones.
Incluye manual de instalación y clips de seguridad.
Comportamiento del gas estable y duradero, sin goteos ni falsos golpeos detectados.
Garantía de dos años, generosa para un componente de este tipo.
Compatibilidad razonablemente amplia dentro de la familia RG (Chevrolet y Holden).
Aspectos mejorables:
No se publica la carga nominal en newtonios ni las medidas exactas de rosca, obligando a confiar en la referencia.
La mencionada combinación de materiales podría especificarse mejor, pieza por pieza, para disipar dudas.
Al ser un fabricante poco conocido, hay incertidumbre sobre la disponibilidad de repuestos a largo plazo, aunque el precio permite repetir compra sin dolor.
Veredicto del experto
Para quien tenga un Trailblazer (RG), un Colorado 7 o un Holden Trailblazer con el portón cansado, este kit es una solución razonable y económicamente sensata. No tiene el sello ni la trazabilidad del original, pero en los dos montajes que he realizado ha comportado correctamente, ha aguantado el paso del tiempo sin síntomas de fatiga y viene con una garantía que respalda la compra. Mi recomendación práctica: verifica antes el año y los puntos de fijación de tu unidad concreta, monta con ayuda o con el portón asegurado, y evita el contacto de líquidos disolventes sobre el vástago durante el mantenimiento. Con esos cuidados, es una de las opciones más rentables para recuperar un portón funcional.














