Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo ya un tiempo montando amortiguadores de portón trasero con resorte en distintos SUV compactos, y estos amortiguadores específicos para el Honda BR-V (DG1/2, 2016-2021) me han llamado la atención por su planteamiento: no se limitan a sustituir los amortiguadores originales, sino que integran un resorte adicional pensado para que el portón se eleve de forma automática al desbloquear el vehículo con la llave o el mando. Es una solución que resuelve de raíz uno de los problemas más habituales en este modelo, sobre todo cuando el maletero está cargado y el propietario necesita ambas manos libres.
El kit incluye dos amortiguadores con resorte, uno para cada lado del portón, y se presenta como un repuesto directo que aprovecha los anclajes de fábrica sin necesidad de modificaciones. En la práctica, y tras haberlo instalado en dos unidades distintas del BR-V —un 2017 con 85.000 km y un 2019 con 40.000 km—, puedo confirmar que el concepto funciona, aunque con matices que conviene conocer antes de lanzarse a la compra.
Calidad de fabricación y materiales
A simple vista, la construcción es correcta para lo que se espera en este segmento de producto. El cuerpo del amortiguador tiene un acabado de pintura epoxi que parece resistente a la intemperie, y los vástagos se sienten robustos al tacto. Las puntas de anclaje son de tipo roscado con casquillo, compatibles con los tensores originales de Honda. El resorte integrado está fabricado en acero templado y su diámetro de alambre se percibe generoso, lo cual es buena señal de durabilidad.
Sin embargo, hay detalles que delatan que no estamos ante un componente de primer equipo: el sellado de las juntas internas no transmite la misma sensación de hermeticidad que las que monta Honda de serie, y la válvula de regulación del gas, aunque funcional, ofrece un tacto ligeramente menos progresivo. Esto se traduce en que, en los primeros compases tras el montaje, el movimiento del portón es algo más brusco en el último tramo de apertura, algo que se corrige con un par de ciclos de uso.
Montaje y compatibilidad
La instalación es, efectivamente, sencilla y no requiere herramientas especiales. En ambos vehículos utilicé una llave de vaso de 12 mm y una llave fija de 10 mm para liberar los amortiguadores originales. El proceso completo me llevó unos 20 minutos por unidad, incluyendo el ajuste del resorte. Lo más importante es respetar el lado de montaje: el izquierdo y el derecho no son intercambiables, y el kit viene etiquetado, aunque conviene verificarlo antes de apretar.
Un aspecto clave que mencionaré aquí porque me ha dado algún quebradero de cabeza en otros modelos: la longitud extendida de 570 mm coincide con lo que ofrece Honda en sus amortiguadores de serie, así que no tuve que preocuparme por interferencias con los paneles laterales del maletero. No obstante, si tu BR-V ha sufrido un golpe previo en la cerradura trasera o si los anclajes están desalineados, puede que tengas que rectificar ligeramente la posición antes de fijar el amortiguador definitivamente.
La compatibilidad se limita a las versiones DG1 y DG2 con cerradura eléctrica en el portón. Si tu BR-V es de los que llevan cierre convencional, los amortiguadores seguirán cumpliendo su función de soporte, pero obviamente no habrá apertura automática. Más vale verificar esto en el concesionario o consultando la ficha técnica del vehículo antes de comprar.
Rendimiento y resultado final
Aquí es donde las cosas se ponen interesantes. Con la cerradura eléctrica funcionando, el sistema abre el portón de forma enérgica y controlada. La velocidad de elevación es más que aceptable y el resorte mantiene la puerta en posición completamente abierta sin que sea necesario usar el tirador manual, algo que en verano, con las manos llenas de bolsas de compra, se agradece enormemente.
En el BR-V del 2019, con el maletero medio cargado (bolsas de deporte, una mochila y la compra semanal), la apertura fue limpia y sin titubeos. En el del 2017, con un poco más de juego en los anclajes por el kilometraje, el primer día noté un ligero balanceo al final del recorrido, pero tras una semana de uso el conjunto se asentó y el funcionamiento es ahora idéntico.
Respecto a la capacidad de carga, los amortiguadores están dimensionados para el peso estándar del portón del BR-V, que ronda los 12-14 kg. Si montas un portaequipajes de techo rígido o llevas carga extra habitual sobre la puerta trasera, estos amortiguadores no son la solución adecuada y conviene buscar una variante de mayor carga. Para uso normal, sin embargo, responden bien.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Instalación directa sin modificaciones, aprovechando los puntos de anclaje originales.
- Apertura automática real que funciona de forma fiable con la cerradura eléctrica de serie.
- Buena relación calidad-precio frente a alternativas genéricas sin resorte, que solo ofrecen amortiguación y no asistencia en la apertura.
- El resorte mantiene su tensión tras varias semanas de uso intensivo.
Aspectos mejorables:
- El sellado interno podría ser de mayor calidad para igualar la durabilidad a largo plazo de los amortiguadores OEM.
- El tacto progresivo en los últimos grados de apertura es algo inferior al de los amortiguadores de Honda; se nota una ligera diferencia de suavidad.
- La documentación incluida es escasa: un pequeño esquema de montaje orientativo vendría bien para usuarios menos experimentados.
- No se incluye grasa o lubricante para los puntos de pivote, algo que siempre conviene aplicar en la instalación.
Veredicto del experto
En líneas generales, considero que estos amortiguadores son una solución práctica y bien ejecutada para quien quiera dotar a su BR-V de apertura automática de portón sin recurrir a modificaciones electrónicas ni a un cambio de cerradura completo. El hecho de que sean específicos para el modelo elimina las sorpresas de incompatibilidad, y el añadido del resorte funciona tal como se anuncia.
¿Son perfectos? No. El acabado interno y la progresividad de la suspensión en el último tramo de recorrido tienen margen de mejora, y cualquiera que venga de un amortiguador de primer equipo notará la diferencia en refinamiento. Pero ajustando expectativas al precio y al tipo de producto, el resultado es más que digno.
Mi recomendación: si tu BR-V tiene cerradura eléctrica y buscas comodidad de apertura, adelante con esta compra. Eso sí, aplica una grasa ligera en los pivotes durante la instalación y revisa el apriete de los anclajes a los 500 km. Conseguirás un funcionamiento fiable durante mucho tiempo.










