Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Tras más de una década montando recambios de suspensión y sistema de portón en talleres, los amortiguadores de gas son de esas piezas que llegan al taller con una sintomatología muy reconocible: el portón cae solo a mitad de recorrido, hay que empujarlo manualmente o simplemente se queda a media altura. En el caso del puntal de maletero para Chevrolet Colorado y GMC Canyon GMT355 (2003-2012), probé esta unidad como recambio directo del amortiguador original en dos camionetas que pasaron por mi banco de trabajo: una Chevrolet Colorado Crew Cab LT de 2006 con unos 187.000 km y una GMC Canyon SLT de 2008 con 210.000 km, ambas con el amortiguador de fábrica ya agotado tras más de quince años de ciclos de apertura.
Lo primero que valoro de este tipo de solución es que permite sustituir únicamente el amortiguador sin intervenir en bisagras, cerraduras ni cableado del portón, algo especialmente relevante en la GMT355, donde la estructura de la plataforma (compartida con el Isuzu i-Series) hace que las piezas originales estén cada vez más caras o directamente descatalogadas en el mercado de recambio europeo.
Calidad de fabricación y materiales
La construcción combina tubo de aluminio en el cuerpo del cilindro con acero inoxidable en las varillas y fijaciones, un enfoque que en mi experiencia mejora sensiblemente la resistencia a la corrosión frente a los amortiguadores económicos de cuerpo chapalet zincado. Esto importa mucho en una zona expuesta: laGMT355 trabaja habitualmente en entornos con sal de carretera, barro y lavados a presión, y los puntales de gama baja suelen mostrar óxido en la rótula inferior al cabo de dos inviernos.
En las dos unidades que monté, las roscas venían limpias y sin rebabas, los casquillos plásticos de apoyo estaban bien ajustados (sin juego lateral perceptible) y el vástago presentaba un acabado cromado homogéneo, sin rayados ni marcas de estampado. Como detalle positivo, el émbolo se deslizaba suavemente a mano antes del montaje, señal de un sellado correcto del circuito de gas. Cabe mencionar que algunas configuraciones del mismo fabricante incorporan detalles decorativos en fibra de carbono; desde el punto de vista funcional no aportan nada, pero no penalizan el rendimiento mecánico.
Como aspecto mejorable, el precio de venta no incluye el kit completo de rotulas si estas están dañadas: el puntal se suministra pensado para reaprovechar las rótulas originales. Si las tuyas están oxidadas o el clip de retención está vencido, tendrás que adquirir aparte un juego de rótulas estándar, aunque son piezas muy comunes.
Montaje y compatibilidad
La compatibilidad declarada cubre Chevrolet Colorado, GMC Canyon y Holden Colorado GMT355 de 2003 a 2012, además del Isuzu i-Series (2005-2008). En mi caso, ambas camionetas de prueba encajaron perfectamente, con los tornillos originales entrando sin necesidad de roscar de nuevo.
El procedimiento es sencillo y lo puede hacer cualquier usuario con herramientas básicas:
Apoya el portón sobre un taco o pide ayuda a otra persona; nunca confíes en un amortiguador agotado para mantenerlo arriba.
Haz palanca con un destornillador plano pequeño en el clip metálico de la rótula para liberar el vástago antiguo en ambos extremos.
Retira el puntal gastado, compara longitudes y extremos con el nuevo.
Encasta primero la rótula inferior, después la superior, hasta oír el clic de enganche.
Prueba tres o cuatro ciclos completos de apertura y cierre verificando que el portón se sostiene solo en cualquier punto del recorrido.
En la Colorado de 2006 el cambio me tomó menos de veinte minutos en total, incluyendo verificación. Dos consejos importantes que repito siempre: no comprimas el amortiguador con las manos ni con prensa antes de instalarlo, porque el gas a alta presión puede expulsar el vástago de forma peligrosa; y si el montaje se hace en verano, deja el portón abierto unos minutos para que el gas se estabilice a temperatura ambiente.
Rendimiento y resultado final
Tras la instalación, el comportamiento fue inmediato y estable. En la unidad de 187.000 km, el portón recuperó un despegue suave y progresivo desde cerrado, se mantenía firme incluso en la mitad del recorrido (algo que el original ya no hacía desde hacía meses) y el cierre seguía siendo manual con la misma holgura de siempre, sin portazos forzados. Tres meses después de montarla, la Colorado sigue mostrando la misma fuerza, sin caídas de presión perceptibles ni fugas de aceite en el vástago.
Un matiz honesto: estos amortiguadores de gas tienen un calentamiento inicial durante los primeros días; es habitual notar la fuerza ligeramente más contundente en frío y estabilizarse después. No es un defecto, es el comportamiento normal del nitrógeno comprimido.
Comparativamente, he montado alternativas del mercado que oscilan entre marcas económicas sin garantía y opciones premium del fabricante original. Esta se sitúa en un punto intermedio muy razonable: acabados superiores a lo que suele verse en recambio low cost y un respaldo de dos años de garantía que en este sector no siempre se ofrece.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
Encaje exacto, tornillería original reutilizable sin modificaciones.
Construcción aluminio/acero inoxidable con buena resistencia a la corrosión.
Manual de instalación incluido, útil para montaje doméstico.
Garantía de dos años del fabricante.
Recuperación completa de la función de retención del portón.
Aspectos mejorables:
No incluye rótulas nuevas ni kit de tornillería extra.
Solo se suministra un amortiguador, así que si quieres renovar los dos lados deberás comprar dos unidades.
La carrocería deportiva con spoiler en el portón puede requerir verificar la posición del anclaje en algunos acabados.
Veredicto del experto
Para propietarios de una Chevrolet Colorado, GMC Canyon o Holden GMT355 cuyo portón trasero cae solo o cuesta abrir, este puntal es una solución práctica, segura y bien acabada que resuelve el problema sin desmontar nada más del vehículo. La calidad de materiales justifica su elección frente a alternativas más baratas sin respaldo, y la facilidad de montaje lo hace accesible incluso para quien nunca ha tocado este tipo de recambio. Mi recomendación es sustituirlo por pares si el vehículo acumula muchos kilómetros, y comprobar siempre el año y el acabado antes de comprar para evitar sorpresas de compatibilidad entre mercados. Una pieza de recambio sensata, sin pretensiones, que cumple lo que promete.













