Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Tras más de quince años montando recambios de todo tipo, puedo afirmar que los puntales de gas del maletero son uno de esos componentes que los propietarios tienden a descuidar hasta que la tapa del maletero les cae en la cabeza. En esta ocasión he tenido la oportunidad de montar este kit de soportes de elevación KONOTSUBASA en varios Honda Civic de novena generación en carrocería sedán, y voy a contaros mi experiencia con detalle, incluyendo tanto lo que me ha convencido como lo que le falta por pulir.
El producto se presenta como un juego completo de dos amortiguadores hidráulicos de gas, uno para el lado izquierdo y otro para el derecho, junto con las piezas de montaje necesarias y un manual de instalación. Es el formato correcto: cambiar solo uno de los dos puntales es un error que cometo ver constantemente en clientes que intentan ahorrar unos euros, y acaban desgastando prematuramente el nuevo porque trabaja contra un compañero vencido.
Calidad de fabricación y materiales
La construcción combina metal y acero, con el cilindro exterior acabado en un tratamiento oscuro que, a priori, apunta a una protección razonable frente a la corrosión. No he observado picaduras ni señales de óxido tras varias semanas instalados en un vehículo que duerme en la calle, expuesto a la humedad nocturna y a la lavadora de presión quincenal que le da el propietario.
En cuanto a las tolerancias, he de decir que el vástago cromado muestra un acabado correcto, sin rebabas ni marcas de mecanizado visibles. El paso roscado de los extremos encaja limpio en los anclajes originales del Civic MK9. No estamos ante la precisión de un puntero alemán, pero tampoco ante esa holgura molesta que ya notas al primer giro con productos de dudosa procedencia.
Los racores de unión tienen un punto de dureza adecuado: ni se aflojan con la vibración ni exigen violencia para engancharlos. Ese equilibrio es un buen indicador de que alguien ha pensado el producto durante su diseño.
Montaje y compatibilidad
Aquí llega la parte que más interesa a quien lee esto. El kit está indicado específicamente para el Honda Civic de novena generación, carrocería sedán, años 2011 a 2017, en el maletero trasero, ambos lados.
En mi experiencia con esta plataforma, la compatibilidad es correcta siempre que respetes escrupulosamente esos tres parámetros: generación, carrocería y años. Insisto mucho en esto porque el Civic de esa época se vendió en Europa también con carrocería hatchback (la llamada Aerodeck en algunos mercados), y los anclajes no son intercambiables entre ambas variantes. He visto más de una devolución por este motivo, así que revisa tu documentación o la etiqueta de la puerta del conductor antes de pedir nada.
Sobre el montaje en sí, mis apuntes de taller:
El cambio se realiza con herramientas básicas y en unos 15-20 minutos si ya lo has hecho antes; para un manitas primerizo, calcula media hora tranquila.
Conviene sujetar la tapa del maletero con un puntal auxiliar o la ayuda de otra persona antes de soltar los anclajes originales. Parece obvio, pero cada año veo alguna frente abollada por saltarse este paso.
Las piezas de montaje incluidas cubren las fijaciones habituales, aunque yo siempre recomiendo conservar los tornillos originales si están en buen estado, pues suelen tener un temple superior al de los suministrados genéricos.
Un consejo de veterano: engrasa ligeramente los puntos de giro con grasa de litio antes de enganchar los racores. Prolonga la vida del conjunto y elimina crujidos futuros.
Un aviso importante que comparto con los clientes: no comprimas los soportes con las manos para probarlos antes de instalar. Comprimir un pun de gas en seco, sin carga, puede dañar el sello interno y condenar la pieza antes de estrenarla. Confía en el proceso: instala primero y comprueba el funcionamiento después.
Rendimiento y resultado final
He montado este kit en tres unidades: un Civic 1.8 i-VTEC de 2012 con 190.000 km, otro de 2015 diésel con 145.000 km y un tercero de 2016 gasolina con apenas 70.000 km. En los tres casos el síntoma de partida era el mismo: la tapa del maletero no se sostenía sola o caía con sacudidas.
Tras la instalación, el resultado ha sido satisfactorio en todos ellos. La tapa se eleva con un recorrido progresivo, sin tirones, y se mantiene abierta de forma estable incluso con el vehículo aparcado en pendiente. En el de 2012, con casi dos décadas de bisagras, la mejora se nota especialmente, porque recuperamos la funcionalidad original que el desgaste había ido mermando.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Lo mejor:
Juego completo de ambos lados, lo que evita desequilibrios de fuerza entre puntales.
Relación calidad-precio competitiva frente a las piezas de concesionario, sin sacrificar un acabado aceptable.
Montaje directo sin adaptaciones ni bricolaje en la aplicación indicada.
Tratamiento superficial resistente a la intemperie en uso normal.
Lo mejorable:
El manual incluido es más bien escueto; si no tienes experiencia previa, tendrás que tirar de vídeos o de intuición.
Echo en falta que se especifiquen dimensiones y fuerza nominal en kilogramos o newtons. Para un técnico es información valiosa a la hora de comparar con alternativas del mercado.
No hay datos homologados sobre durabilidad a largo plazo, algo habitual en recambios de este segmento de precio.
Veredicto del experto
Mi valoración global es positiva con matices. Este kit cumple sobradamente su función en la aplicación para la que está concebido, el Honda Civic MK9 sedán de 2011 a 2017, y representa una alternativa razonable frente a pagar el recambio oficial, con una diferencia de precio notable y un resultado perfectamente funcional.
Si buscas puntales para sustituir los vencidos de tu maletero y tu vehículo coincide exactamente con la aplicación indicada, es una compra que recomendaría sin dudarlo demasiado. Eso sí: verifica la compatibilidad antes de pedir, monta con la tapa bien sujeta y no toques el pun de gas en vacío. Hecho eso, tendrás un maletero que vuelve a abrirse como el primer día.







