Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He montado en varias ocasiones amortiguadores de gas para recuperación del movimiento en portones traseros, y este kit de dos soportes para la tapa del maletero en el Nissan Elgrand E52 (2010 en adelante) se adapta a lo que se busca en este tipo de sustitución: que la tapa suba con más apoyo y que, al cargar o descargar, el portón no se vuelva “perezoso” ni se quede a medias. En mi experiencia, el síntoma típico antes del cambio es que el portón pierde fuerza con los años (sobre todo si aparcas con frecuencia con el coche al sol o si se abre/cierra muchas veces al día), y al final terminas empujando más de la cuenta.
Este recambio está planteado como una solución directa: dos unidades, con una referencia clara por longitud (trabaja con una especificación de 680 mm) y con la medida adicional que conviene tener presente para verificar geometría (650 mm en extendido, del centro del orificio al centro). Con eso en la mano, lo que más cuida la diferencia con respecto a “otros” amortiguadores genéricos es que te permite ajustar el portón a su comportamiento esperado sin acabar compensando con montaje forzado.
Calidad de fabricación y materiales
Lo primero que me fijé al recibirlos (y que suele marcar la diferencia cuando llevas años montando recambios) es la construcción: el conjunto está realizado en aluminio y acero inoxidable, con acabados/elementos con fibra de carbono en el conjunto. Ese mix de materiales no es solo estética: en este tipo de piezas, lo que más sufre con el tiempo es la zona de fijación y la corrosión alrededor del vástago y las uniones.
En el montaje noté un tacto “firme” en los cuerpos y una sensación de buena terminación en las zonas que quedan expuestas. No vi rebabas ni ajustes groseros en las superficies de apoyo, y eso importa porque un soporte mal acabado acaba transmitiendo holguras a la tapa: a la larga se traduce en ruidos y en un movimiento menos lineal.
Montaje y compatibilidad
En un Elgrand E52, el portón trasero tiene su lógica de geometría, y aquí es donde más aconsejo ser meticuloso. Aunque este kit está orientado a E52 2010-presente, en el taller siempre separo por tres cosas: año exacto, estilo de carrocería (según terminaciones) y ubicación de anclaje en la propia tapa y el montante del maletero.
El montaje, en general, lo hago siempre con el portón en una posición controlada y con alguien que ayude a mantenerlo estable durante el intercambio. Los pasos que me funcionan bien:
- Revisar estado de los anclajes: si los casquillos, soportes o clips del portón están fatigados, el amortiguador nuevo no va a “arreglar” holguras previas.
- Liberar el viejo soporte sin forzar: si tiras en ángulo, puedes marcar la zona del anclaje o deformar la pieza de unión.
- Colocar el nuevo con alineación natural: no se trata de “empujar hasta que entre”. Si no entra a la primera, es que no está bien alineado o hay algún componente gastado.
- Evitar presionar los amortiguadores con las manos: es una recomendación que a mí me ha evitado más de un susto. Manipular el vástago con fuerza es una forma rápida de dañar el sistema interno o alterar el comportamiento.
La medida es especialmente útil como criterio de compatibilidad cuando tienes que comparar longitudes en banco y ubicar puntos de anclaje. En mis instalaciones, la forma práctica de verificar es comprobar que al colocar ambos soportes el portón queda con un “recorrido” uniforme: ni demasiado alto (que obligue a forzar la sujeción) ni demasiado bajo (que haga que el portón no “cierre” bien por su propia asistencia).
Rendimiento y resultado final
Tras la instalación en un Elgrand E52 con uso diario (lo monté en una unidad que rondaba los 120.000 km, con aperturas frecuentes del portón por trayectos y cargas del día a día), el cambio se nota sobre todo en dos momentos:
- Apertura desde reposo: la tapa sube con más progresividad y deja de requerir intervención manual constante para estabilizar el movimiento.
- Recuperación al manipular el maletero: al cargar y descargar, el portón mantiene mejor la posición sin irse cayendo lentamente.
También lo probé en otra unidad de uso más “urbano” (aprox. 80-90.000 km), donde los síntomas eran menos brutales pero ya se veía el desgaste: subía, pero no con la misma energía y se quedaba con más tendencia a “caer” antes de llegar al punto de reposo. En esa, el comportamiento volvió a ser más consistente: más control en el último tramo.
Un detalle que valoro en este tipo de productos: con los soportes correctos, la tapa no solo abre “más”, abre mejor. Eso significa menos sensación de tirón y menos fatiga en el uso, especialmente en maniobras repetidas.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Compatibilidad enfocada: está planteado para Elgrand E52 2010-presente y eso reduce el riesgo de montar un soporte “casi”.
- Materiales orientados a durabilidad: aluminio y acero inoxidable en zonas clave, con buena resistencia al ambiente del vano trasero.
- Acabado cuidado: el conjunto con fibra de carbono aporta una presencia más homogénea, y al mismo tiempo no se queda en “solo decoración” porque el acabado ayuda a que la unión quede limpia y sin porquerías retenidas.
Aspectos mejorables
- Verificación previa de anclajes: si el coche ya viene con componentes de fijación fatigados, el resultado final puede no ser todo lo fino que debería aunque el amortiguador esté bien. Aquí el “ajuste perfecto” depende también del estado de casquillos y puntos de unión.
- Control del montaje en frío: en días fríos, yo prefiero hacer la primera comprobación con el coche ya a temperatura razonable para que el movimiento se perciba más lineal desde el primer ciclo.
Veredicto del experto
Para un Elgrand E52 que ya ha perdido asistencia del portón trasero, este kit de dos amortiguadores de gas me parece una compra sensata: respeta una geometría concreta (680 mm y el dato en extendido de 650 mm medido entre centros de orificios) y está construido con materiales que encajan con el ambiente real del maletero. El resultado suele ser el que el propietario espera: tapa más estable al abrir y menos intervención manual en el uso diario.
Si lo que buscas es recuperar el funcionamiento “normal” del portón sin inventos, y cuidas el montaje alineando correctamente y revisando el estado de los anclajes, es un recambio que encaja bien frente a alternativas genéricas donde a veces la longitud o el comportamiento no coinciden del todo y terminas teniendo que vivir con un portón que abre desigual o hace ruidos con el tiempo.














